Educación Superior

Facebook gana la batalla universitaria en las redes sociales

  • Granada, Sevilla y Málaga son las universidades con más 'followers' de España

Acceso principal a la red social de facebook. Acceso principal a la red social de facebook.

Acceso principal a la red social de facebook. / El Día

El uso de las redes sociales es básico en la actualidad y, las universidades españolas por el momento no las utilizan en demasía con su alumnado, aunque sí llevan a la práctica numerosas acciones para tener presencia en ellas. Es lo que se desprende del informe Situaciones y retos de las universidades españolas ante la transformación digital, que incluye el ranking Unirank12.

Esta clasificación, que se basa en el número de seguidores o likes que reciben, señala que en 2019 la primera universidad española en Facebook es la Universidad de Barcelona; en Twitter, la Universidad de Granada; en Instagram, la Universidad Católica de San Antonio; y en YouTube, la Universidad Politécnica de Valencia.

En el caso de las universidades andaluzas, esta clasificación es bastante dispar. Por ejemplo, en likes en Facebook la primera de la región es la de Granada –la quinta de España-, y la segunda la de Sevilla, mientras que la tercera es Cádiz, seguida por las de Málaga, Jaén, Almería y Córdoba; esta última es la número 38 de España. En la posición número 50 aparece la Universidad Internacional de Andalucía, mientras que hay que irse hasta el puesto 62 para encontrar a la Universidad de Huelva y al 65, de un total de 73, a la Loyola Andalucía.

En Twitter, por su parte, son las universidades de Granada, Sevilla y Málaga, en este orden, las tres primeras de España, mientras que en Instagram la primera que aparece y es la cuarta de España es la de Sevilla. La última en esta red social es la Universidad de Córdoba.

El uso de YouTube, según este mismo informe, no está muy extendido entre las universidades andaluzas, puesto que la primera en aparecer es la de Sevilla, pero en el puesto número 23 de España.

Ante estos datos, el informe indica que estas herramientas deberían ser incluidas en las estrategias de captación y promoción de las universidades. “El empoderamiento del estudiante lo convierte en un agente activo y, como tal, debería ser tenido más en cuenta en las decisiones del campus. Sobre todo, en la definición de sus itinerarios formativos, donde necesita un guía que le asesore y le oriente para dar los pasos adecuados a su desarrollo”, subraya.

Otra de las valoraciones recogidas es que “la falta de rapidez es uno de los mayores enemigos de la universidad en la transformación digital”. Por ello, subraya que las universidades deben, apoyadas por la tecnología, “crear estructuras ágiles donde se combinen la formación digital y la enseñanza tradicional en el aula”, además de adaptar sus contenidos de manera rápida a las necesidades de la empresa en constante cambio.

En esta misma línea, anotan que también es necesaria más flexibilidad para poder contratar personal adecuado, tanto para impartir determinadas materias de tecnologías emergentes como para acometer la transformación digital. “El sistema, además, debe apoyar a las universidades para que sean ágiles y flexibles, tanto en las demandas industriales como de empleadores”, concluye

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