Ocio seguro
  • Suspense, intriga o misterio son algunas de las emociones que propone esta opción de ocio alternativo

  • Las 'salas de escape' "han luchado contra las reticencias de que era un sitio cerrado" tras la pandemia

'Escape room': los mundos virtuales de Córdoba de los que querrás huir

'Operación Beta', uno de los 'escape room' que hay en Córdoba. 'Operación Beta', uno de los 'escape room' que hay en Córdoba.

'Operación Beta', uno de los 'escape room' que hay en Córdoba.

El Día

Con origen en Japón en 2007, hasta casi una década después no se popularizó en España -y también en Córdoba-, un nuevo concepto de ocio alternativo: el escape room, con varias empresas especializadas en el mismo. Se trata de una actividad para jugar en equipo y pasar un rato diferente al sumergirse en una realidad virtual donde los jugadores ostentan el papel principal.Una aventura en la que habrá que descubrir y resolver diferentes misterios, y todo sin salir de las salas en las que se desarrolla el juego, con un claro objetivo final: cumplir con la misión antes de que se agote el tiempo. 

La mayoría de las empresas que apostaron por este juego en Córdoba se crearon en 2019. Por tanto, en su fase de asentamiento, el sector ha notado con especial ahínco la crisis que ha provocado la pandemia del coronavirus, ya que cuando la población volvió a socializar, huía de espacios cerrados, por lo que la afluencia a este tipo de espacios ha tenido una mayor lentitud. 

En la capital se encuentra Tiempo Límite Córdoba, un escape room ubicado en la calle Doctor Manuel Villegas, 11, en el barrio de Sagunto. Su propietaria, Lorena Ramírez, cuenta que los usuarios que acceden a pasar un rato en su sala terminan la actividad con "mucha adrenalina" y en parte "aliviados", ya que la salvación de la humanidad está en sus manos.

Esta sala, creada en 2019, ofrece una aventura radioactiva, pues se basa en la posible explosión de una central nuclear en Chernobyl, que da nombre al juego, por lo que los jugadores, al iniciar una cuenta atrás, deberán salvar a la única persona que puede impedir la detonación.

Durante el desarrollo, los participantes se encontrarán objetos, juegos, dinámicas y códigos hasta llegar a la sala en la que cumplirán con su finalidad. Lorena no puede contar más información "para que los jugadores se lleven la sorpresa", aunque afirma que el juego se desarrolla en "varias salas". 

Es una experiencia apta para todos los públicos y la pueden disfrutar desde dos hasta seis jugadores en un tiempo de una hora, con tarifas desde 50 hasta 72 euros, en función de los participantes. Para el próximo año, la empresa está pensado realizar algunas modificaciones y crear nuevos escape room. 

Aquí hay gato encerrado es el nombre de otra sala de Córdoba ubicada en Avenida de Granada, 9. Esta sala de escape propone dos opciones: una con más misterio y algo de miedo, y otra "de la nueva escuela", como explica la gerente, Azahara Torres. 

La primera opción se llama Proyecto Éride y está ambientada en una clínica sanitaria que va a abrir un nuevo centro en la ciudad y para el que precisan de personal sanitario y administrativo con unas condiciones laborales muy apetitosas. 

La temática es de intriga y misterio con algo de miedo, ya que aunque no se le puede considerar sala de terror, sí que juega con crear sobresaltos a los participantes. En esta opción, los jugadores se enfrentarán a pruebas más tradicionales como resolver acertijos, adivinanzas o abrir candados. 

Escape Room 'Proyecto Éride'. Escape Room  'Proyecto Éride'.

Escape Room 'Proyecto Éride'. / El Día

La segunda opción es Operación Beta, que está basada en un videoclub de los años 80, en el que los aspirantes deberán llevar a cabo una investigación criminal. "Este es más de la nueva escuela, los jugadores investigarán lo que esté pasando y deberán encontrar actividad ilegal mediante pruebas de habilidad o mecanismos electrónicos; es más dinámica, con más música y luces de neón", explica Azahara. 

Cuando termina el juego, "lo que más vemos es sorpresa, porque los jugadores no sabían en realidad a lo que venían, y al final te decían que no sabían que esto estaba aquí en Córdoba". La actividad dura 70 minutos, es de dos a seis personas y el precio oscila entre los 50 y los 72 euros.

Como a otros muchos sectores, el coronavirus dañó también a un negocio que vivió un pasado mes de febrero especialmente duro: "Hubo que luchar un poco contra las reticencias de que era un sitio cerrado", señala la gerente, que defiende que para esta actividad los jugadores que componen los grupos son conocidos, "gente de tu entorno, la sala se desinfecta después de cada sesión y, además, es necesario el uso de mascarillas y gel". 

En el Polígono de Chinales, desde hace tres años, el circuito de karting ha añadido a su oferta la posibilidad de hacer un escape room en el mismo recinto, pasando así a llamarse Karting y Escape Room Córdoba. En este espacio hay dos salas gemelas que acogen la misma historia, por lo que los jugadores van desde dos hasta 12. 

Este escape se llama Caso Vasiliev y en el mismo los jugadores formarán parte de un equipo de investigación privado, donde se enfrentarán a un caso que está revolucionando Córdoba. Vasiliev era un espía de finales de la Guerra Fría y ha sido asesinado. Junto al asesinato se ha producido un robo con documentación relevante y que puede poner en jaque a la ciudad.

En manos de los participantes está descubrir qué ha pasado, localizar los documentos y detener al asesino, todo ello sin ser descubiertos.

Los precios son de 60 euros para los grupos de dos a seis participantes, y de 120 para los grupos de siete a 12. Uno de los propietarios, Francisco Arce, asegura que la gente sale muy contenta, porque "ya saben a lo que vienen". 

Otra de las salas de Córdoba es Cronotopía, que se creó a mediados de 2019. En ella hay dos salas de escape: La Reliquia Maldita y Misión Budapest

La primera cuenta con la temática de la magia y está inspirada en Harry Potter: "Las fuerzas oscuras se han reunido de nuevo para devolverle la vida a su señor". En la segunda opción se busca un grupo experimentado para llevar a cabo una misión complicada y secreta.

Las propietarias son Estefanía Rebollar y Asunción Lara, quienes apuntan en que próximamente introducirán cambios en Misión Budapest, para añadirle mayor suspense. 

Estefanía comenta que se trata de un negocio nuevo que "todavía mucha gente no sabe lo que es; la mayoría se espera otra cosa y hasta hay gente que se cree que le voy a poner una película o algo". 

Los jugadores van de dos a seis personas, con un precio único de 60 euros y una duración de una hora. La sala está ubicada en la calle Paco Natera, 1, en pleno barrio de Fátima.

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