“Córdoba debería plantearse de forma seria su inversión en patrimonio”

Ana Zamorano | Presidenta de la Asociación de Amigos de Medina Azahara

Arqueóloga vinculada a Medina Azahara desde hace más de 20 años, considera que aún es pronto para evaluar lo que ha supuesto su declaración como Patrimonio Mundial de la Unesco

Ana Zamorano, fotografiada en pleno centro de Córdoba.
Ana Zamorano, fotografiada en pleno centro de Córdoba. / Laura Martín

–Ha tomado el relevo de una figura tan relevante como es Juan Serrano al frente de Amigos de Medina Azahara, ¿con qué planes llega a la presidencia?

–Pues básicamente con mantener la continuidad. En 2013 iniciamos una nueva línea en Amigos de Medina Azahara basada en proyectos de intervención, en conferencias... Creo que Juan Serrano y todos los Amigos de Medina Azahara hemos definido muy bien las líneas a seguir. Somos una sociedad civil, personas interesadas en la cultura, en el conocimiento y en el valor del patrimonio. Teniendo en Córdoba un sitio tan importante como Medina Azahara, queremos convertirnos un poco en su referente.

–Córdoba vive del turismo, ¿es quizás Medina Azahara la gran desconocida de ese turismo?

–El tema del turismo es un tema peliagudo. Córdoba es una ciudad que vive del turismo pero quizás no cuida su patrimonio como debiera. Creo que ya no es la gran desconocida, quizás hace unos años, sí. A raíz de la denominación como Patrimonio Mundial yo creo que no lo es. Pero sí, la ciudad ha vivido tradicionalmente un poco a espaldas de ella.

–Habla del turismo en general, ¿pero para los cordobeses?

–Sí, para los propios cordobeses creo que sí. De hecho, muchos cordobeses o van con el colegio o ni siquiera van. Pero luego a nivel mundial es muy conocida según qué sectores turísticos. Por ejemplo, los países musulmanes sí que la tienen como un referente, de toda esa franja de Oriente Medio, de Oriente Próximo sí que hay un índice muy importante de visitantes.

"Aunque se ha avanzado, Medina Azahara aún sigue siendo una desconocida para los cordobeses”

–Y cómo se le daría más visibilidad a Medina Azahara para los propios cordobeses?

–Pues desde la propia institución, desde la Junta de Andalucía, que es la que ejerce la gestión y la tutela del conjunto arquelógico, y desde los Amigos de Medina Azahara. Nosotros vamos haciendo actividades siempre en la medida de nuestras posibilidades.

–Hábleme de ellas

–Ahora, por ejemplo, tenemos un proyecto que se llama El camino pasa por Medina, un proyecto abierto a cualquiera que quiera grabarse en audio o que quiera grabar un vídeo diciendo qué supone para él Medina Azahara. Hay muchas personas muy interesantes que ya han hecho su propio camino e incluso hemos rescatado audios de los años 70, de Rafael Castejón, de personas que conocían muy bien el sitio y que sus familiares tenían esos audios guardados. Eso, más nuestro proyecto creativo, que es bianual o trienal, porque nos cuesta mucho esfuerzo sacarlo adelante, pero tenemos muy claro que Medina fue cuna del conocimiento, de la ciencia, de las artes, fue el símbolo de ese estado que supuso tanto en Occidente y que convirtió a Córdoba en la capital de todo Occidente. Queremos también un poco ser reflejo de esa inquietud artística, de esa inquietud científica, y eso siempre intentamos reflejarlo a través de ese proyecto de creación que siempre es colectivo; siempre se hace a través de micromecenazgo y con una proyección no solo a la ciudad, sino también fuera de ella.

Ana Zamorano, fotografiada en pleno centro de Córdoba.
Ana Zamorano, fotografiada en pleno centro de Córdoba. / Laura Martín

–¿Qué papel ha tenido hasta ahora la asociación con respecto al conjunto arqueológico?

–La colaboración hasta ahora ha sido continua con el conjunto arqueológico. Ayudamos, por ejemplo, con las visitas al monasterio de San Jerónimo. Las guías se hacen con distintos miembros de la asociación con distinta formación con la idea no solo de enseñar el patrimonio desde el punto del arqueólogo, del historiador, sino también del artista, del arquitecto, del botánico, del biólogo, incluso. También la hemos llevado a encuentros de patrimonio que ha habido en la ciudad, hemos presentado la asociación y todas sus actividades. Las intervenciones que hacemos artísticas de creación, las tres, se han desarrollado allí en la propia Medina Azahara de manera que el visitante no solo ve el conjunto arqueológico, ve el edificio y de repente se encuentra con una obra contemporánea inspirada en la propia Medina y realizada por un equipo de gente muy diversa siempre encabezada por un artista, Nuestra intención es que no sean solo proyectos de creación artística, que poco a poco vayamos incluyendo otro tipo de proyectos.

–Y qué papel jugó la asociación a la hora del nombramiento de Medina Azahara como Patrimonio Mundial

–Tuvimos creo también un papel muy importante o así nos lo hizo ver quien vino de Icomos para la inclusión de Medina Azahara como Patrimonio Mundial. Le hicimos una exposición de lo que llevábamos hecho hasta entonces, de nuestras actividades, de nuestra relación con el conjunto arqueológico, y a él le pareció no solo muy interesante, sino también muy positivo, porque cuando evalúan un bien de interés patrimonial no solo evalúan los valores del propio bien, también evalúan cómo ese bien se relaciona con la ciudad a la que pertenece, con la sociedad civil, con los vecinos... Nosotros fuimos unos de los que participamos en ese encuentro con él, exponiéndole cuál era nuestra vinculación con Medina, qué era para nosotros Medina y cómo nosotros, la sociedad civil, mostrábamos Medina al resto de la ciudad.

–¿Qué cree que han supuesto para Medina Azahara estos dos años como Patrimonio Mundial?

–Bueno, ha subido muchísimo el turismo. Creo que no es mucho tiempo, el patrimonio cuesta mucho dinero, necesita mucha inversión. Medina Azahara no solamente necesita visitantes, también necesita investigación, sino no tendría sentido, y todo eso creo que es lento, creo que dos años es poco tiempo para hacer una valoración de lo que ha supuesto. Inmediatamente a la declaración a Medina Azahara se la conoce en el mundo entero, ya se la conocía antes, y eso es importantísimo para el conjunto arqueológico y para la ciudad, que no solo tiene a Medina Azahara, que tiene también la Mezquita, que tiene los Patios...si se habla de las ciudades patrimonio en España Córdoba es el primer referente a nivel de importancia.

–La Mezquita es el referente del turismo en Córdoba, los cordobeses la entienden como algo suyo, pero Medina Azahara se les queda como algo más alejado pese a ser Patrimonio Mundial

–Creo que si no recuerdo mal Medina Azahara rondaba los 300.000 visitantes anuales, creo que son números muy buenos. Medina Azahara es un sitio muy delicado y no es la Mezquita, la Mezquita es un edificio completo y Medina Azahara es un sitio arqueológico en un estado de ruina. Medina Azahara no se debe saturar de visitantes, de momento no existe esa saturación y hasta ahora no ha sido necesario establecer cupos –ahora sí, por el covid–. Pero si se satura imagino que tendrían que hacer como en la Alhambra, poner unos límites, de momento eso no ha sucedido y ojalá no suceda porque al final cuando nosotros pisamos y nos rozamos con los muros eso está de alguna forma afectando a los muros, a los pavimentos...Yo no me agobiaría por el número de visitantes, creo que es una buena cantidad. No obstante, para procurar ampliar la cifra de visitantes de la ciudad y para eso sería muy importante la comunicación con la propia Medina Azahara, que a día de hoy solo se puede hacer en autobús, con vehículo propio o con un bus turístico.

"Córdoba es una ciudad que es verdad que vive del turismo, pero quizás no cuida su patrimonio como debiera hacerlo”

–Tengo entendido que ustedes tenían un proyecto al respecto

–Los Amigos de Medina Azahara hicimos un propuesta muy interesante para la peatonalización de parte de los 500 metros que separan el conjunto arqueológico de la carretera, hicimos incluso una estimación económica y era muy barato. Se trataba únicamente de pavimentar de una forma sutil las cunetas que hay al lado de la carretera y una dedicarla a las personas que van caminando y otra a las bicicletas. Eso creo que haría que los cordobeses fuesen mucho más a Medina Azahara de lo que van ahora. Por ejemplo, ahora que se han abierto las visitas nocturnas, en esas tardes-noches de verano que empieza a refrescar, estoy convencida de que mucha gente cogería su bici y se iría allí, incluso podrían montar su pequeño picnic, ya que hay unos merenderos. Es un sitio muy agradable para pasar las noches de verano.

–¿En qué momento se encuentra el conjunto arqueológico?

–Creo que ahora mismo está sucediendo algo muy interesante y es que hay un proyecto general de investigación que comparte el conjunto con el Instituto Arqueológico Alemán. Coincidiendo con esos momentos en los que se prepara para la declaración y en los que la declaración se produce empezaron a llegar muchos investigadores al sitio que espero que se mantengan y que trabajen con la libertad necesaria siempre para la investigación. La investigación requiere inversión y si el propio sitio no tiene ese dinero para la inversión es muy inteligente contar con la universidad de la propia ciudad o con las de otras ciudades españolas. Estaba colaborando la Universidad Autónoma de Madrid hasta el año pasado, el Instituto Arqueológico Alemán tiene un proyecto que está vigente y me consta que hay otros proyectos que se iniciaron hace ya algún tiempo y que ahora mismo están en proceso de trámite. Eso es fundamental para el sitio. Creo que algo que le pasa a Medina y que le pasa a los sitios patrimoniales es que tiene poco personal técnico en todos los sentidos. Medina Azahara tiene unos almacenes enormes con muchísimas piezas que se han ido recuperando durante más de 100 años de excavación, de vida del propio yacimiento, y esos materiales requieren de personal estudiando, personal restaurando, y todo eso supone mucha inversión.

–Inversión que no llega

–Que no llega o que hay otras prioridades. Creo que Córdoba es una ciudad que debiera plantearse muy seriamente su inversión en patrimonio, pero una inversión no tanto enfocada al turismo, que ya está ahí ya está, existe, por ejemplo, con una red hotelera muy importante, todo eso existe. Hablo de una investigación patrimonial a nivel de conocimiento. La propia ciudad que tanta importancia ha tenido a lo largo de la historia, que fue capital de una de las provincias en época romana, que fue capital de Al-Ándalus se puede convertir en un lugar muy propicio para la ciencia, para la investigación, para la ciencia en el sentido más amplio. para el estudio de esas épocas tan importantes para la propia ciudad. Sería ideal que la propia ciudad encabezara esa investigación, sé que es un poco utópico, pero estaría muy bonito que fuera así.

Ana Zamorano, durante un momento de la entrevista.
Ana Zamorano, durante un momento de la entrevista. / Laura Martín

–¿Urge ya un plan director en el conjunto arqueológico?

–Claro. Entra dentro de lo que el sitio necesita según la Unesco, es una de las recomendaciones. Un plan director es fundamental para que de manera global e integral se planifique bien todo lo que sucede en el sitio, desde las visitas hasta la investigación, hasta la difusión. Cualquier monumento de esa categoría lo tiene, la Mezquita lo tiene, la Alhambra también; es necesario, de hecho se lleva ya tiempo trabajando en él.

–¿Córdoba es consciente de lo que tiene en el yacimiento?

–Bueno, el yacimiento es un yacimiento que está en investigación, solo hay excavado un 10% y ese 10% ya es magnífico. O sea, tenemos un palacio, un alcázar como los de los dos califatos que hay en el Mediterráneo. Queda mucho por investigar, ahora hay muchas técnicas de investigación que no suponen la excavación directa. Es un lugar en el que investigar desde el punto de vista arqueológico, pero también es muy importante investigar en lo que supone Medina Azahara desde todos los aspectos de la vida de ese momento, desde el conocimiento, la medicina, astronomía, matemática, poesía...Es una ciudad que desde el punto arquitectónico materializa un poder determinado, pero a la vez está aglutinando todo un movimiento cultural importantísimo. Se habla de un conocimiento como el Renacimiento. Ese nivel de sutileza es muy importante porque la importancia de Medina Azahara no solo está en lo material, también está en su significado.

–¿Las promesas incumplidas por parte de las administraciones y el retraso de algunos proyectos como el Salón Rico debe doler cuando se siente esa pasión por el conjunto arqueológico?

–Sí, sobre todo por lo frustrante que es ver que un proyecto como el del Salón Rico, en el que se ha hecho un esfuerzo enorme de muchos años se para ...Yo estuve vinculada a ese proyecto durante dos años y creo que alcanzamos un nivel fantástico de trabajo, desarrollamos una metodología nueva...Bueno, ahí se ha quedado, ahora se va a retomar y ver eso parado de la noche a la mañana, de un día para otro, es un poco incomprensible. Yo no entiendo muy bien el funcionamiento de la administración, ni de la política, ni de las inversiones, pero la verdad es que no lo puedo comprenderlo, porque al final todo cuesta mucho más. Han sido cinco años más de parón otra vez y en el camino se van perdiendo muchas cosas.

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