Economía

El Consejo del Movimiento Ciudadano pide una política turística "con rostro humano"

  • El colectivo insiste en que debe favorecer el desarrollo sostenible, la convivencia en el Casco y la puesta en valor del patrimonio

Turistas por la Judería. Turistas por la Judería.

Turistas por la Judería. / El Día

El Consejo del Movimiento Ciudadano (CMC) ha dictaminado sobre Plan de acción turística del Instituto Municipal del Turismo (Imtur) y sobre las Conclusiones de reactivación del sector turístico de CECO que la política turística debe tener "rostro humano"; "se debe favorecer el desarrollo sostenible, la convivencia en el Casco y la puesta en valor del patrimonio", defiende el colectivo. "Entendemos que ambos documentos deben ser complementarios y abiertos y solicitamos que tengan en cuenta nuestros planteamientos", añaden.

El CMC defiende que los planes turísticos que afecten a la ciudad deben dedicar un gran esfuerzo económico al patrimonio histórico, a su rehabilitación y puesta en valor. "Es el patrimonio de nuestra ciudad el gran valor material e inmaterial que debe suponer la estructura básica sobre la que se debe organizar nuestra política turística", inciden desde el Movimiento Ciudadano.

El CMC incide asimismo en que esa política centrada en el patrimonio histórico y que este se acumule especialmente en el Casco Histórico, no debe hacer olvidar que la vida en el Centro Histórico debe mantener las características adecuadas para la convivencia vecinal, evitando la expulsión de su población. "La situación que vive la Judería es un ejemplo claro de esta necesidad. En este sentido nos suena bien lo que establece el documento Conclusiones, pero debe pasarse de las palabras a los hechos", relatan.

El Movimiento Ciudadano defiende que la política turística debe extenderse a toda la ciudad, "para lo cual, hay referentes patrimoniales indudables como Medina Azahara, los Sitios de Cerro Muriano, los Cortijos de Villarrubia, Ategua, los puentes de Alcolea o el Patrimonio Natural de nuestra Sierra. No aparece una apuesta suficiente más allá de algunas palabras generalistas. Incluso en la zona del Casco, hay que extender un turismo racional a toda su superficie, aprovechando elementos patrimoniales de indudable valor: los cines de verano, las iglesias fernandinas, las tabernas, o monumentos como Regina, que urgimos a volver a priorizar su recuperación y su finalidad turística como elemento de atracción hacia el este del Casco".

Asimismo, apuntan que el equipamiento cultural de Miraflores debe definirse no solo desde un objetivo turístico, sino de permitir el desarrollo sostenible del Distrito Sur y del Casco y su integración con el río y con el parque. Destacan que hay que partir de una iniciativa pública con una posible participación privada y evitar un edificio agresivo con la imagen de la ciudad. "La pieza del Cordel de Écija debe desarrollarse en pleno respeto a estar en la entrada de la ciudad, en el entorno del río al que debe potenciar y en un distrito que necesita de su promoción socioeconómica", añaden.

Para el CMC, la situación generada por la pandemia no se va a superar con un mero intento de recuperar lo que había, "porque, además, no todo lo que sucedía es aconsejable mantenerlo. No nos referimos a una situación temporal sino definitiva, apostando por un turismo con rostro humano. Hay que aprovechar para cambiar las políticas turísticas". El Movimiento Ciudadano pone como ejemplo el abandono de la organización de "actividades agresivas" con el patrimonio y con la convivencia vecinal, como pueden ser "rallyes, masificación de la vía pública, paralización constante de la vida ciudadana, conciertos de gran formato, iniciativas tipo Riomundi…" E insisten en que hay que desechar las actividades de ocio nocturno agresivas con el entorno.

Igualmente, apuntan que no debe permitirse el uso de música en el exterior de los negocios de hostelería o en terrazas o patios interiores no cubiertos. Y que las actuaciones de grandes artistas internacionales y la celebración de grandes espectáculos deben ubicarse en espacios adecuados que cumplan con todas las normativas vigente y eviten problemas de convivencia.

Además, puntualizan que las peatonalizaciones no tienen sentido por sí mismas, sino que "deben formar parte de una mejora de la calidad del espacio público, por lo que no deben realizarse basándose en la posibilidad de negocio".

El CMC defiende asimismo que los programas de dinamización del Casco y otras zonas deben contar con la red vecinal, social y económica del entorno. "La intención mostrada de contar con el Movimiento Ciudadano no puede ser una mera declaración de intenciones, sino quedar reflejada en compromisos reales", apuntan. "Entre ellos, es una condición inexcusable, la presencia del CMC en el Consejo Rector del Imtur en las condiciones que legalmente son posibles. Sin esa incorporación, cualquier compromiso escrito queda como mera retórica. Asimismo, hay que respetar a los órganos de participación turística dotándoles de regularidad y contenido y respetando sus acuerdos", añaden.

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