Córdoba

Condenada a seis meses la dueña de una discoteca por el ruido causado

  • La mujer exculpa a su hijo y asume que la emisión dañó la salud de una vecina

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La propietaria de una discoteca de Villa del Río -M. D. M.- aceptó ayer seis meses de prisión por un delito contra el medio ambiente después de reconocerse responsable de la alta emisión de ruidos del local, que ocasionaron trastornos de ansiedad, cefaleas e insomnio a una vecina. La Fiscalía Provincial de Córdoba solicitaba penas de cuatro años de prisión para la encartada y para su hijo, que finalmente fue absuelto in voce después de que la mujer asumiera la autoría.

Además de la pena de prisión -que le será suspendida por el titular del Juzgado de lo Penal número 3-, la empresaria tendrá que pagar una indemnización de 3.000 euros por los daños causados y asumirá las costas del juicio, otros 2.000 euros.

Los hechos se remontan a 2002, cuando el establecimiento abrió sus puertas para el disfrute nocturno en la avenida de Andalucía de la localidad villarrense. Según el escrito de acusación del Ministerio Público -que fue asumido en su totalidad por la encartada-, desde el inicio de la actividad la discoteca "carecía de una adecuada insonorización". Ante las numerosas quejas de los vecinos, el Servicio de Arquitectura y Urbanismo de la Diputación realizó una inspección y la medición de ruidos certificó las molestias: el nivel de emisión de ruidos era de 78 decibelios, superándose los máximos diurnos en 35 puntos y los nocturnos, en 33.

Los exámenes motivaron el cierre del bar de copas, que reanudó su actividad meses más tarde "sin haber subsanado las deficiencias de insonorización, por lo que provocó emisiones de ruidos notoriamente superiores a los máximos admitidos legal y reglamentariamente". En concreto, los días 6 y 7 de noviembre, entre las 23:00 y las 02:00, los técnicos corroboraron que la emisión de ruidos se situaba en 54 decibelios, muy por encima de los 30 permitidos por la actual legislación. Un perito experto medidor certificó en aquel momento, además, la existencia de "aflicción sonora", ya que a causa de su intensidad el ruido era susceptible de "causar grave perjuicio para las personas".

La mujer procesada no tuvo ayer que declarar, como tampoco tuvo que relatar lo sucedido la vecina afectada, quien -según el Ministerio Público- sufrió un cuadro de "trastorno de ansiedad y cefalea tensional" por la alteración del sueño. En mayo de 2004, la Audiencia condenó a los dueños de un pub de la capital por la emisión de ruidos, aunque la sentencia no incluía pena de cárcel.

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