Córdoba

Claves para evitar las otitis veraniegas en niños y adultos

  • Entre los consejos para prevenir esta enfermedad está no utilizar bastoncillos en la limpieza

El otorrino del Hospital San Juan de Dios Leonardo Rodríguez Pérez. El otorrino del Hospital San Juan de Dios Leonardo Rodríguez Pérez.

El otorrino del Hospital San Juan de Dios Leonardo Rodríguez Pérez.

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La otitis externa, también conocida como otitis del nadador, es uno de los motivos de consulta más frecuentes en verano. Así lo explica Leonardo Rodríguez Pérez, otorrino del Hospital San Juan de Dios, quien señala que mantener el oído seco tras los baños y evitar los bastoncillos en la limpieza del mismo son claves para prevenir esta patología.

En este sentido, apunta que la causa principal de este tipo de otitis, que provoca una inflamación de la piel del conducto auditivo externo sin llegar a afectar al tímpano, “es que entra agua en el conducto, pero no sale, y la humedad favorece la maceración de la piel y la infección por bacterias u hongos”.

De ahí que sea fundamental el secar bien el oído, sobre todo en los niños que pasan más tiempo en el agua, nada más terminar el baño y evitar el exceso de limpieza con el uso de bastoncillos, ya que la cera es un mecanismo protector.

Solo en aquellas personas que sufran otitis de repetición es recomendable la utilización de tapones homologados para el baño que eviten la entrada de agua en el oído.

También, añade el especialista, para aquellas que sean propensas a la formación de tapones de cera es aconsejable que realicen una revisión previa al inicio de la temporada estival con su otorrino para descartar la existencia o formación de un tapón que pueda desencadenar en una otitis.

Entre los síntomas de esta patología está el dolor intenso a la palpación, sensación de taponamiento y, en algunos casos, supuración del oído. “La otitis externa no suele afectar al tímpano, por lo que no suele debutar con fiebre, salvo que llegue a afectar a la zona media del oído”, aclara Rodríguez.

En esa línea, indica que cuando se experimente cualquiera de estos síntomas se debe acudir al médico de cabecera o bien al otorrino para confirmar que se trata de una otitis e iniciar el tratamiento que suele consistir en la aplicación de gotas óticas con antibiótico, antiinflamatorios orales para aliviar el dolor y evitar los baños en playas y piscinas durante al menos una semana.

Además, con la otitis del nadador es posible que el oído externo se ponga rojo o se hinche y que los ganglios de alrededor aumenten su tamaño y duelan. Es probable que haya un poco de supuración del oído y que esta sea de un color claro al principio, pero después se torne más opaco y amarillento como el pus. De haber pus, partículas o hinchazón que bloqueen el pasaje del sonido hacia el oído es posible que la audición se vea afectada de manera temporal.

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