Afectadas por Essure piden un protocolo para la extracción del anticonceptivo
Un centenar de mujeres se reúnen en Córdoba, ciudad donde se han implantado unos 6.000 dispositivos desde 2001
Un centenar de mujeres afectadas por los efectos secundarios del anticonceptivo definitivo Essure se reunieron ayer en Córdoba para poner en común sus vivencias, recoger información y pedir a las autoridades sanitarias un protocolo para la extracción del dispositivo.
La Asociación Española de Afectadas por Essure organizó ayer una mesa redonda en la ciudad -por ser el lugar en el que más dispositivos se han implantado- en la que intervinieron la europarlamentaria de UPyD Beatriz Becerra, el periodista Miguel Jara y la portavoz de la asociación, Angélica del Valle, que señaló que en España hay unas 700 mujeres que sufren los efectos secundarios de este anticonceptivo (en EEUU la cifra asciende a 24.000). Los daños son de diferente tipo, desde reacciones alérgicas (ya que contiene níquel y fibras) hasta perforaciones de las trompas de falopio y el útero, dolores que incapacitan, hemorragias y coágulos. Incluso una mujer empezó a perder la vista tras la implantación de Essure. En la actualidad sólo 30 se han operado para extraerlo.
Según la vocal de la asociación en Córdoba y Andalucía, Susana Vázquez, el Hospital Reina Sofía ha implantado desde 2001 unos 6.000 de estos dispositivos, que comercializa Bayer. "Se supone que Córdoba es la ciudad pionera" y por ello también es la que más afectadas tiene de toda España.
Vázquez se reunirá esta semana con ginecólogos del hospital para tratar el tema del protocolo de extracción. "Si han sido pioneros en ponerlos, también tendrían que tener un protocolo de retirada", aseveró. Al respecto, señaló que a algunas afectadas "han intentado quitárselo con histeroscopia, pegando el tirón, cuando el dispositivo se enquista en la trompa y así no se puede". Ahora lo hacen por laparoscopia "pero hemos tenido que llegar a este punto poniendo quejas". Además, "no hay un sistema que nos asegure la retirada sin que queden fragmentos dentro", añadió Del Valle.
Susana Vázquez se implantó el Essure en marzo de 2013 y a los tres meses sus reglas empezaron a ser discontinuas, se acortaron hasta los 15 días, con hemorragias, grandes dolores de cabeza y cansancio continuo. El ginecólogo le indicó que, aunque tenía 36 años, sus síntomas eran por su edad menopáusica. Luego empezaron los dolores de ovarios continuos. Investigando, conoció la asociación y vio que había muchas mujeres en su situación.
Llegó a tener una infección en las trompas que podía producirle incluso cáncer, candidiasis y dos quistes en un ovario. Tras varias visitas al médico, "conseguí que en el juicio clínico pusieran retirada de Essure". Ahora está en lista de espera.
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