Transporte

El AVE ‘low cost’ a Córdoba estará operativo el 1 de marzo de 2022

  • El operador privado Ilsa, que ha conseguido capacidad en la red a Sevilla y Málaga, plantará cara a los trenes de Media Distancia de Renfe

Un tren en uno de los andenes de la Estación Central de Córdoba. Un tren en uno de los andenes de la Estación Central de Córdoba.

Un tren en uno de los andenes de la Estación Central de Córdoba. / Juan Ayala

Corren malos tiempos para el turismo por la pandemia del coronavirus, una crisis que ha mermado los desplazamientos entre ciudades. Quizás por eso, noticias como la implantación del AVE low cost que tendrá parada en Córdoba son bien recibidas, por la repercusión que puede tener en la ciudad. De momento, ya se conoce la fecha en la que la empresa concesionaria tiene previsto comenzar a operar: el 1 de marzo de 2022, meses después de que en diciembre de este mismo año la liberalización de servicios ferroviarios sea ya realidad.

Ilsa, el operador privado que ha logrado capacidad en la red AVE para dar servicio de transporte en tren, ha concretado que prevé comenzar a dar servicio en esa fecha el 1 de marzo de 2022 en el AVE que une Madrid con Sevilla y Málaga, realizando parada en Córdoba. De esta forma, plantará competencia a los trenes de Media Distancia que Renfe opera por encargo del Estado entre Córdoba y las otras dos capitales andaluzas. No obstante, el operador participado por Trenitalia y Air Nostrum, solo podrá operar en estas conexiones si se demuestra que su competencia no le resta a Renfe más del 2% de los ingresos que obtiene por su explotación.

Según la Ley Ferroviaria, cuando los nuevos operadores piden realizar un servicio en competencia directa con trenes de Media Distancia o Cercanías de Renfe, los considerados servicios públicos que presta por encargo del Estado a cambio de una subvención, tienen que pedir a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que analice sus planes de negocio para estas conexiones, para determinar en qué medida puede afectar a la prestación de dicho servicio público.

Así, tal como establece dicha ley, el regulador podrá denegar a Ilsa la circulación de trenes que coinciden con los servicios públicos de Renfe si se demuestra que van a restar a la operadora pública más del 2% de los ingresos que tiene por explotar estas conexiones, en este caso las que enlazan Córdoba con Sevilla y Málaga. Por contra, tendrán vía libre para realizar estos servicios en el caso de que no mermen más de un 1% de los ingresos de Renfe, según explicó la CNMC. En el supuesto caso de que el impacto sea de entre un 1% y un 2%, Ilsa tendrá su servicio condicionado a que el porcentaje de nuevos viajeros generados supere el 30% de los viajeros totales.

En las líneas AVE, el descenso básico del canon será del 22%, al que además se pueden sumar descuentos de hasta el 50%. Se espera que Renfe y el resto de futuros operadores trasladen al precio de sus billetes de tren AVE los descensos en el canon o peaje que pagan a Adif por usar la red ferroviaria.

La compañía operará en España con una flota de 23 trenes nuevos de última generación Frecciarosa 1000 (V300 Zefiro Hitachi Bombardier) con una tecnología vanguardista para “un máximo nivel de fiabilidad en la operación y confort de los pasajeros”.

Ilsa “pretende revolucionar el sector de la Alta Velocidad con un enfoque hacia las personas que enriquezca la experiencia de viajar, y para ello prevé un plan de excelencia operativa en seguridad y puntualidad, y planteará una propuesta comercial creativa y cercana al cliente”, según Air Nostrum.

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