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Premios Goya El sur saca músculo en los Goya

  • Dos producciones andaluzas, 'La trinchera infinita' e 'Intemperie', están nominadas al premio a la mejor película. Hablamos con los responsables de La Claqueta y Áralan 

Marta Velasco, en el centro de la imagen, el pasado año en el Festival de Huelva. Marta Velasco, en el centro de la imagen, el pasado año en el Festival de Huelva.

Marta Velasco, en el centro de la imagen, el pasado año en el Festival de Huelva. / Josué Correa

Un año después de que se celebrara la gala en Sevilla, los Premios Goya regresan a Andalucía con la ceremonia que acogerá la próxima semana, el día 25, el Palacio de Deportes José María Martín Carpena de Málaga, una cita además en la que se reconocerá con el premio de honor a Pepa Flores y casi con toda seguridad –está en todas las quinielas– se llevará el galardón al mejor actor su paisano Antonio Banderas. A la buena relación que la Academia mantiene con el sur hay que sumar otro detalle: en esta edición coinciden dos producciones de la comunidad entre las candidatas a la mejor película. La trinchera infinita cuenta con 15 nominaciones y es uno de los títulos favoritos para el triunfo, e Intemperie opta a cinco cabezones, entre ellos los de mejor guión adaptado y canción.

Detrás del filme que dirigen los vascos Aitor Arregi, Jon Garaño y José Mari Goenaga se encuentra La Claqueta PC, una empresa sevillana que lleva años aspirando al Goya con documentales como 30 años de oscuridad y Nacido en Gaza y que con este último trabajo culmina una carrera en ascenso; en la adaptación del libro de Jesús Carrasco que dirige Benito Zambrano, entretanto, participa junto a Morena Films la andaluza Áralan, una productora que desde Los niños salvajes (2012), con la que triunfó en el Festival de Málaga, ha alternado propuestas de la envergadura de Quién te cantará u Oro con las más personales Asesinos inocentes o Cuando los ángeles duermen, que dirigió Gonzalo Bendala, fundador de Áralan junto a Marta Velasco.

'La trinchera infinita'. 'La trinchera infinita'.

'La trinchera infinita'.

La coincidencia de que proyectos de ambas empresas hayan entrado en la pelea por el Goya a la mejor película puede entenderse como un símbolo de un camino compartido. Tanto Olmo Figueredo, de La Claqueta, como Marta Velasco celebran el compañerismo que existe entre dos productoras que nacieron casi al mismo tiempo y que han avanzado al unísono. "Son unos colegas extraordinarios", valora Figueredo. "Estrenamos Intemperie y Adiós [un proyecto de La Claqueta] el mismo día, algo que teníamos hablado. Vamos muy de la mano y, de hecho, llegamos a coproducir un documental, Bécquer desconocido". Velasco refrenda esa impresión: "Nos conocemos desde hace muchísimos años. Y el otro día, en la fiesta que la Academia organiza con los nominados, le decía a Olmo que era una alegría haber sido seleccionados en mejor película, por primera vez, junto a ellos", comenta la productora, antes de hacer una predicción. "Y será emocionante ver cómo La Claqueta se lleve el Goya", vaticina.

El augurio no es, a estas alturas del partido, descabellado: en la reciente gala de los Premios Forqué La trinchera infinita se impuso a las en principio favoritas Dolor y gloria y Mientras dure la guerra, demostrando que quedaba espacio para la sorpresa en los Goya. "La prensa suele ser muy de titular, y hasta los Forqué todo parecía una batalla entre Almodóvar y Amenábar", analiza Figueredo. "Pero nosotros no entendemos esto como una contienda, no pensamos que quien se lleva un premio sea mejor", continúa el productor. "En todo caso, el Forqué es muy especial, son tus compañeros de profesión los que reconocen que has hecho un buen trabajo. A la entrada nos preguntaban si estábamos nerviosos y yo decía que no, porque daba por hecho que ganaría Dolor y gloria, que era el año de Almodóvar. Fue cuando dijeron el título de nuestra película que pasamos de la tranquilidad al nerviosismo".

El equipo de 'La trinchera...', en los Forqué. Olmo Figueredo es el primero por la izquierda. El equipo de 'La trinchera...', en los Forqué. Olmo Figueredo es el primero por la izquierda.

El equipo de 'La trinchera...', en los Forqué. Olmo Figueredo es el primero por la izquierda. / Javier Luzón / Efe

La selección de La trinchera infinita e Intemperie en la categoría reina de los Goya se produce en una temporada en la que el cine español ha dado frutos más que notables. "Ha sido un año muy completo para el espectador. Han estrenado Amenábar y Almodóvar, pero también Benito Zambrano y Oliver Laxe, con películas estupendas", defienden desde La Claqueta. "Y han sorprendido mucho proyectos como Ventajas de viajar en tren o El hoyo, premiada en Toronto y en Sitges; ha habido grandes óperas primas, como La hija de un ladrón o La inocencia; y Coixet también estrenó película", enumera Figueredo.

Entre esa variedad de títulos, dos largometrajes han logrado desmontar un cliché largamente vinculado al cine patrio: que a la gente no le interesan las historias sobre la Guerra Civil. Mientras dure la guerra "ha hecho 12 millones en taquilla. Y Amenábar ha conseguido un peliculón, cine familiar y educativo sobre un episodio así, y contando lo que cuenta sin recurrir a los tiros sino a los personajes", juzga el productor de La Claqueta. Y La trinchera infinita, la historia de un topo que permanece escondido en su casa durante la dictadura franquista, "ha conectado con la gente porque quizás el público iba a verla pensando en una película sobre la posguerra y se encontraba con la historia de un matrimonio". En la agónica convivencia de Higinio y Rosa (unos estupendos Antonio de la Torre y Belén Cuesta) "se habla de una pareja que pasa por todos los estadios de una relación: el enamoramiento primero, ese cosquilleo inexplicable, los celos, las dudas, el rencor o ese amor que con el tiempo se convierte en una costumbre".

Los productores descartan que exista rivalidad. "Vamos muy de la mano", dicen

La trinchera... surge de la alianza entre La Claqueta y Moriarti, la productora en la que el trío artístico formado por Jon Garaño, Aitor Arregi y Jose Mari Goenaga ha dado a luz a creaciones como Loreak y Handia. "Goenaga vio 30 años de oscuridad [un documental que recreaba la peripecia de Manuel Cortés, antiguo alcalde de Mijas, que estuvo recluido en su casa durante tres décadas] en el Festival de San Sebastián y nos preguntó si no queríamos hacer una ficción sobre ese tema. Pero entonces estábamos empezando y no nos podíamos permitir un proyecto de ese calibre", evoca Figueredo, que siguió trabajando en este tiempo con sus socios en el norte. "Saber que ellos estaban dentro facilitaba que el proyecto fuera mucho más viable. Era una historia muy andaluza, que podía rodarse en Andalucía, con actores y técnicos de aquí, pero con una dirección y un guión vascos, con lo que contentábamos a las administraciones de cada una de las regiones". 

La trinchera infinita no ha sido la única producción destacada de La Claqueta este año. Adiós, un thriller por el que tres de sus actrices (Mona Martínez, Natalia de Molina y Pilar Gómez) son candidatas al Goya, posibilitó el regreso de Paco Cabezas a su ciudad natal, Sevilla. "Es bonito porque hemos repetido el camino de vuelta que hicimos con Miguel Ángel Vivas, que también se reencontró con sus raíces gracias a Tu hijo. Paco está en un momento dulce, en Estados Unidos es valorado como uno de los mejores directores de series, pero él necesitaba volver a su casa, y cuando digo casa es en sentido casi literal: hemos filmado a unos metros de donde se crió. Paco escucha y trata bien a todos. Su rodaje, como el de La trinchera..., sólo ha dejado buenos recuerdos, no ha habido problemas ni tensiones. No siempre se da eso".

'Intemperie'. 'Intemperie'.

'Intemperie'.

Velasco, por su parte, llegó a Intemperie gracias a la llamada de Juan Gordon y Morena Films, que se pusieron en contacto con ella debido a que la película se rodaba en los paisajes granadinos de Orce y Galera. "Nosotros éramos admiradores de la novela, amigos de Benito Zambrano... Una propuesta así fue un verdadero regalo. Siempre estaremos agradecidos a Morena Films", asegura la cineasta, galardonada el pasado año con el Premio Luz del Festival de Cine Iberoamericano de Huelva. Velasco  cree que la producción en la comunidad autónoma tiene ya un músculo importante. "El interés en Andalucía va más allá de sus localizaciones, estamos en la mira de productores nacionales e internacionales", opina, y pone como ejemplo el biopic de la cantante Céline Dion para el que se han aliado con nombres de la talla de Gaumont y Caramel. 

Áralan está detrás también de los próximos rodajes de Juan Miguel del Castillo (Techo y comida) y Patricia Ferreira, con quien ya hicieron Los niños salvajes. "No sabría decir qué es lo que nos llama la atención de un proyecto para que apostemos por él", señala Velasco. "Un factor importante es la historia, pero también quién te la cuenta", defiende una productora que entre otras aventuras accedió al universo personalísimo de Carlos Vermut con Quién te cantará. De los comienzos, cuando  llamaron la atención con obras como el corto animado Spaghetti Western (2007), un tierno homenaje a las míticas películas rodadas en Almería que fue nominado al Goya, en Áralan conservan una máxima: hacer "cine que guste al público, que entretenga".  

Creen que la experiencia de los que les precedieron "les ha allanado el camino"

Figueredo y Velasco admiten que la experiencia de los que les precedieron, directores y productores como  Benito Zambrano, Alberto Rodríguez, Antonio Pérez, Santi Amodeo y Gervasio Iglesias, les ha "allanado el camino". "Nuestra responsabilidad", argumenta Figueredo, "está en mantener esto y mejorarlo. Marta y yo tuvimos la suerte de sacar la cabeza antes de la crisis, lo pasamos mal cuando llegó, pero ya estábamos ahí. Pero en estos años se ha frenado el nacimiento de nuevas productoras, por eso es fundamental que las empresas que estamos en vías de consolidación o consolidadas echemos una mano a las que vienen detrás, y también que hagamos ver a las administraciones que tienen que hacer todo lo posible por fomentar ese relevo generacional",  reclama.   

"El apoyo que nos dieron a nosotros con 30 años de oscuridad  sería un ejemplo de lo importante que es dar ese respaldo", prosigue Figueredo. "Fue el primer largo que produjimos en La Claqueta. Ahí estábamos nosotros [Manuel H. Martín y él], unos chavales imberbes, con 27, 28 años, que se presentan a la Junta de Andalucía y a Canal Sur, y les hablan de un documental relacionado con la Guerra Civil, que quieren contar además en estilo cómic animado. Era una locura, pero confiaron en nosotros, nos dieron dinero,  produjimos el proyecto, llegamos a los Goya, lo pusimos en San Sebastián, conocimos a unos coproductores vascos e iniciamos una relación de 10 años. Hoy estamos aquí con La trinchera..., nuestra película más importante, que se verá en todo el mundo al haber sido adquirida por Netflix, que se va a estrenar en Francia y que tiene 15 nominaciones a los Goya, gracias a ese pequeño margen de confianza que nos dieron en su momento".

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