Iryo asegura que el tren que descarriló no arrastraba nada que provocara la rotura de la vía: "Es un disparate"

La investigación analiza marcas en las ruedas de trenes que circularon previamente que indicarían el deterioro del raíl

La investigación en Córdoba apunta a la rotura de la vía, mientras se trabaja en recuperar cadáveres

Imagen aérea del accidente ferroviario de Adamuz
Imagen aérea del accidente ferroviario de Adamuz / EFE

"Es un disparate, el tren no ha roto la vía". Así de tajantes se mostraron fuentes de la compañía Iryo al negar la hipótesis de que la roturas de la vía de alta velocidad entre Andalucía y Madrid que se han detectado en el tramo de Adamuz en el que se produjo el accidente mortal tuviesen como origen que arrastrase una pieza o cualquier otro objeto que hiciese palanca hasta provocar el colapso del raíl.

Las fuentes consultadas en la compañía señalan que es imposible que el tren circule con algo adherido o enganchado. El modelo de tren que usa la compañía privada cuenta con sensores que habrían avisado al maquinista y detenido el tren de inmediato ante una hipótesis como esa. "Esos sensores no se activaron en el Iryo 6189 siniestrado, si lo hubieran hecho se habría parado y no habría descarrilado", confirman las mismas fuentes.

Además, las mismas fuentes afirman que a una velocidad superior 200 kilómetros por hora un incidente de ese tipo habría dejado un rastro en la vía antes del lugar donde se produjo el siniestro. "La vía no tiene ninguna marca antes del punto del trayecto en el que descarrila el último vagón del tren, el número 8", enfatizan desde Iryo para concluir sobre la hipótesis: "Es un disparate, el tren no ha roto la vía".

El daño en la vía se produjo "de golpe", lo que a juicio de estas mismas fuentes descarta que el "tren arrastrase nada que provocara la rotura de la vía".

Iryo reiteró este martes que se ha puesto a disposición de las autoridades que investigan el trágico suceso ferroviario en Adamuz, como había anunciado un día antes el presidente de la compañía ferroviaria privada, Carlos Bertomeu: “Estamos a disposición de la Comisión de Incidentes y Accidentes Ferroviarios, sobre todo, para determinar el origen y asegurarnos de que no vuelva a suceder”.

La investigación está centrada, por tanto, en las causas de la rotura de la soldadura en la vía en el punto del trayecto donde el último vagón del tren rojo de Iryo descarrila, con la mala fortuna de que en ese momento está a punto de cruzarse con el tren Alvia de Renfe que circulaba en sentido contrario, de Madrid a Huelva, que también descarriló, cayendo varios vagones al talud de la vía y quedando destrozados. Gran parte de las víctimas mortales estaban en ese convoy.

Marcas en las rodaduras de otros trenes

En línea con esta indagación, fuentes conocedoras de la investigación señalan que técnicos de la comisión están analizando y tomando pruebas respecto al efecto que el estado de la vía provocó en otros trenes de varias compañías que pasaron antes del siniestro por el punto del accidente. En concreto, se están verificando y tomando imágenes de marcas en las rodaduras de los trenes, con vistas a tener datos que corroboren si la soldadura estaba fallando.

La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ya había adelantado que se iban a realizar "inspecciones en la rodadura de otros trenes que circularon anteriormente por ese punto", tarea para la que se van a movilizar otros dos investigadores de la CIAF en Madrid.

Las fuentes conocedoras de la investigación citadas apuntan a que habría marcas en las rodaduras de los trenes que circularon en sentido Madrid menos de una hora antes del trágico accidente, en distintos modelos de tren y propiedad de distintas compañías.

Estas marcas indicarían que la rotura no estaría provocada por un tren concreto, sino que apuntan a la hipótesis de que pudiese haber algún defecto que dejaba señal en las rodaduras y que terminó por colapsar justo al paso del vagón número 8 del Iryo 6189, razón por la que el descarrilamiento afectó sólo a las últimas unidades de ese convoy.

Desde el Ministerio de Transportes también se admite que se está investigando si el colapso de una vía que ha sido recientemente renovada, "es causa o consecuencia del accidente", según ha declarado el ministro de Transporte y Movilidad Sostenible, Óscar Puente.

La investigación seguirá durante meses y tendrá que aclarar si las roturas de la vía efectivamente cuasaron el descarrilamiento o éste las provocó posteriormente. El infome definitivo de la CIAF puede tardar en un año.

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