Medio ambiente

Estas son las 10 banderas negras de las playas de Andalucía

Imagen del hotel de Azata del Sol en el paraje de El Algarrobico, en Carboneras (Almería).

Imagen del hotel de Azata del Sol en el paraje de El Algarrobico, en Carboneras (Almería).

El litoral de Andalucía tiene diez puntos negros. La contaminación y la mala gestión ambiental de la costa, unido a la turistificación y la urbanización del litoral ponen a estos diez enclaves en el punto de mira. Así lo especifica el informe Banderas Negras 2023 elaborado por Ecologías en Acción después de inspeccionar los más de 8.000 kilómetros de las costas españolas.

El informe Banderas Negras otorga un total de 48 banderas negras, dos por provincia o ciudad autónoma, una bandera por contaminación y otra por mala gestión ambiental de las costas españolas. Como años anteriores, el informe de 2023 recoge las situaciones de afección ambiental más graves.

En el caso de Andalucía, Ecologistas en Acción otorga a la región 10 banderas negras, dos por cada provincia costera (Huelva, Cádiz, Málaga, Granada y Almería).

La Playa de La Antilla y la Ría de Huelva

En la provincia de Huelva, Ecologistas en Acción identifican dos puntos negros: la playa de La Antilla por mala gestión y la ría de Huelva por contaminación.

En el caso de la playa de La Antilla, en el término municipal de Lepe, "la ocupación indebida, e ilegal en algunos casos, impide los flujos de arena y la formación natural de frentes dunares, dejándola sin protección ante temporales", según apuntan desde Ecologistas en Acción. "Enormes chiringuitos, edificaciones y una carretera invaden el espacio de la playa y la presión continua de actuaciones para defenderlos origina un constante despilfarro de dinero público en realimentaciones de arena, que ha culminado con el proyecto de espigón recientemente aprobado".

Por otro lado, la urbanización de La Antilla tiene ya varias décadas y la primera línea de edificaciones, así como la carretera-calle que se sitúa justo detrás, se construyó sobre la propia playa y el primer cordón dunar, destruyéndolo e impidiendo su regeneración. La posterior ocupación por chiringuitos fijos de grandes dimensiones ha contribuido a agravar la situación, generando una tensión continua ante cada episodio de vendavales o grandes mareas que ponen en riesgo todas las construcciones y los negocios de restauración, según señala el informe

La bandera negra de la Ría de Huelva se debe a la contaminación. Un nuevo vertido de fuel a La Ría de Huelva producido en febrero de 2023 se ha sumado a la interminable lista de impactos contaminantes que afecta a la zona de confluencia de las desembocaduras de los ríos Tinto y Odiel, junto a la ciudad de Huelva, espacio donde confluyen una gran cantidad de actividades de riesgo. Los daños producidos por el vertido han afectado al Paraje Natural Marismas del Odiel y al Estuario del Rio Tinto, ambos espacios protegidos de la Red Natura 2000 de la Unión Europea.

La destrucción de los espacios marismeños por la acumulación de residuos peligrosos y radiactivos en las balsas de los fosfoyesos, generadas por los vertidos de la industria de fertilizantes y en especial por la empresa Fertiberia, que los gestionó, es quizás el capítulo más impactante de esta situación.

"Valoramos el esfuerzo realizado en los trabajos de retirada del fuel contaminante, que siguen a día de hoy, pero denunciamos el interés minimizador al respecto de la industria petrolera, que desde el minuto primero le ha restado importancia al grave incidente contaminante y esperamos que Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul continúe haciendo el seguimiento de las labores de restauración del daño producido y presente públicamente un informe detallado de lo ocurrido, explicitando las medidas exigidas a la industria para que no vuelvan a producirse episodios contaminantes, que ya son demasiado frecuentes en la ría de Huelva", señalan desde Ecologistas en Acción.

Tarifa y Vejer

En la provincia de Cádiz destacan Tarifa por la acumulación de proyectos urbanizadores y Vejer por la contaminación en El Palmar y por ocupación invasiva del litoral.

A pesar del gran valor ambiental del litoral de Tarifa por constituir un vestigio del sistema dunar, Ecologistas en Acción denuncia que hay 2.900 metros de playa con edificaciones desmesuradas ocupando ilegalmente suelo que no está clasificado como urbano y se han destruido cordones dunares de alto interés ecológico. Se ha aprobado la ampliación de urbanizaciones ya existentes y el ayuntamiento de Tarifa sigue autorizando más urbanizaciones en una zona totalmente saturada urbanísticamente, que pretende seguir creciendo junto al Parque Natural del Estrecho en la ladera de Sierra Plata, abriendo carriles que afectan al patrimonio natural y cultural de esta zona.

"La playa de Los Lances es uno de los espacios mejor conservados y de mayor valor ecológico y paisajístico del litoral gaditano y andaluz. Todo su frente litoral, entre la carretera N-340 y la playa, está declarado Paraje Natural, con una extensión de 226 hectáreas, y está ubicado en su totalidad en el municipio de Tarifa. Construir hoteles, centros comerciales y miles de viviendas en este privilegiado litoral supondría un despropósito, golpeando al modelo de ciudad compacta mediterránea del Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía", denuncia el informe.

La otra zona afectada es Vejer por contaminación en El Palmar y por ocupación invasiva del litoral. "El caso de Vejer es el paradigma de soluciones equivocadas a la hora de construir una depuradora. Los 3,5 millones de euros invertidos en 2010 para su puesta en marcha y para la agrupación de vertidos no han conseguido ni lo uno ni lo otro. La depuradora nunca ha alcanzado los estándares de depuración y los vertidos de las pedanías de Vejer siguen sin ser agrupados. Además, el efluente va a parar a las marismas del parque natural de Barbate. En El Palmar, además del descontrol urbanístico rampante (más de 700 viviendas ilegales) y la extensa ocupación de viviendas en un diseminado caótico, todas las aguas residuales se vierten sin depuración".

La Costa de Málaga

En la provincia de Málaga, Ecologistas en Acción ponen el foco en la construcción en la Senda Litoral y la contaminación lumínica del litoral de la costa de Málaga.

En el año 2014, la Diputación Provincial de Málaga, que ya había impulsado una Gran Senda por todo el perímetro de la provincia de Málaga, decidió, seguramente impulsada por alcaldes de municipios del litoral ávidos de incrementar el negocio turístico, de crear una Senda Litoral que permitiera un recorrido de 180 kilómetros, desde Manilva a Nerja.

Este megaproyecto se ha ido desarrollando por tramos, siendo actualmente transitable el 80% del recorrido (144 km), quedando el resto pendiente de resolver por los numerosos impedimentos geomorfológicos (acantilados) que retan la continuidad de este proyecto.

"Sus promotores consideraban que esto suponía un importante recurso turístico, como si las playas no fueran suficientemente atractivas. Algunos tramos son transitables en bicicleta, aunque ésta tiene que compartir espacio con peatones. Dada la configuración hidrográfica de la provincia, la senda litoral lleva aparejada una fuerte inversión en infraestructuras (puentes, pasarelas, etc.) para poder salvar los cauces de infinidad de ríos y arroyos", critican desde Ecologistas en Acción.

La plataforma también denuncia la contaminación lumínica del litoral malagueño. "La concentración de la actividad económica en el litoral no sólo se traduce en una mayor cantidad de servicios, negocios, establecimiento y consumidores-turistas, sino también en una mayor iluminación, posiblemente para mantener un tono festivo y atractivo de esos espacios, adentrándose a los horarios de madrugada. Todo ello genera un exceso de iluminación, bien visible desde muy lejos, concentrada en el litoral".

Playa de la Herradura y Playa del Pozuelo-La Rábita

Granada también cuenta con dos banderas negras: la playa de la Herradura por mala gestión y la playa del Pozuelo-La Rábita por contaminación.

La primera de ellas se encuentra en el municipio de Almuñécar. "La playa de la Herradura soporta un uso desorbitado de actividades acuáticas y turísticas, que acarrean consecuencias como la circulación de tractores por el paseo marítimo y la playa que arrastran embarcaciones desde y hasta la marina seca", denuncia Ecologistas en Acción. En la actualidad se está construyendo un chiringuito permanente de obra de grandes dimensiones en plena playa con licencia municipal, privatizando un terreno público. No es el único caso, ya que hay varios similares en otras playas de Almuñécar.

"Hay una proliferación masiva de motos acuáticas que provocan contaminación acústica y física, ocasionando daños a la fauna y flora marina y molestias e inseguridad a usuarios y buceadores. Además, el nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) prevé la construcción de un gran hotel de lujo en la primera línea de playa y 4.000 nuevas viviendas en la zona de la vega del río Jate, lo que supondrá la urbanización de todo frente litoral de esta playa y la masificación de una zona ya sobrecargada", continúan.

En el caso de la playa del Pozuelo-La Rábita, la bandera negra se debe a la regeneración con áridos provenientes de la rambla de Albuñol, un auténtico vertedero, totalmente contaminado por plásticos, envases, gomas. A la contaminación de los áridos utilizados en la regeneración se suman los residuos previamente vertidos en la playa y que quedan enterrados durante la obra. Estos residuos enterrados provocan lixiviados y gases tóxicos que contaminan la zona.

"Es previsible que la acción de los temporales dejará al descubierto los materiales enterrados (plásticos, materia orgánica…) en unos meses. Todo ello podrá afectar a la salud de los usuarios de la playa y contaminará las aguas y fondos marinos. Una de las especies afectadas es la Posidonia oceánica, cuyas praderas marinas son uno de los mayores fijadores de dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero".

Playa Algarrobico y Red Natura 2000 de Roquetas de Mar

A pesar de estar declarada "construcción ilegal" y de contar con una partida de 1,1 millones de euros para su derribo en los presupuestos de 2023 presentados por la Junta de Andalucía, el Tribunal Supremo ha rechazado el recurso de Greenpeace en el que se aspiraba a la nulidad de la licencia del hotel de la playa del Algarrobico, en Carboneras (Almería), y como consecuencia a su demolición.

El hotel Algarrobico ocupa la zona de servidumbre de protección de la costa y está emplazado en un espacio protegido, el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Su construcción ha constituido un impacto sobre el litoral sin precedentes en lo que debería ser una playa virgen, de ahí la bandera negra de Ecologistas en Acción a la playa Algarrobico.

"A pesar de existir consenso social con respecto a la declaración de ilegalidad de la licencia del hotel Algarrobico por parte del TSJA, el complejo turístico sigue en pie veinte años después de que se iniciaran las obras y el caso podría llegar a Europa". 

Por último, Ecologistas en Acción también llama la atención sobre la Red Natura 2000 de Roquetas de Mar por su contaminación. "En las tareas de limpieza de todas las playas de Roquetas de Mar, incluidas las que pertenecen a la Red Natura 2000 (Los Bajos y Cerrillos), se retiran al vertedero los arribazones y se extraen áridos con maquinaria pesada. Los áridos extraídos se utilizan para rellenar playas urbanas del municipio, con la consecuente destrucción de los Hábitats de Interés Comunitario (HIC)".

 

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