Caso Laura Luelmo

El día de la muerte de Laura Luelmo deja abierta la posibilidad a que estuviera secuestrada

  • El sospechoso estuvo localizado desde que se tuvo conocimiento de la desaparición de la profesora

Dispositivo de la Guardia Civil en la mañana de ayer en El Campillo. Dispositivo de la Guardia Civil en la mañana de ayer en El Campillo.

Dispositivo de la Guardia Civil en la mañana de ayer en El Campillo. / Julián Pérez (El Campillo)

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Los primeros datos que se conocen de la autopsia del cadáver de Laura Luelmo, pueden ofrecer un nuevo giro en los acontecimientos ya de por sí dramáticos que se conocen desde que fuera encontrada en un paraje de El Campillo. Según fuentes de la investigación, la muerte de la joven se produjo entre el viernes y el sábado, es decir dos o tres días después de que se perdiera la señal de su teléfono móvil confirmada por uno de los repetidores del pueblo.

Si se tiene en cuenta que el viernes, Bernardo Montoya Navarro tuvo un vis a vis con su compañera en la prisión de Huelva, cabe pensar que la secuestró y la mantuvo en esa condición hasta que decidió terminar con su vida. Lo que no se sabe es si fue antes o después de hablar con su relación en el centro penitenciario. Este paso por la cárcel es determinante y la Policía Nacional, después de conocerlo, registró los contenedores de la misma en busca de algún indicio que pudiera ayudar a explicar la desaparición de Laura, aunque no hay constancia de que encontraran nada.

Las fechas comienzan a encajar de una manera completamente diferente a como planteaban su dibujo en un primer momento. La fecha del crimen confirmada ayer es clave. A esa confirmación, se añade la conversación que Laura Luelmo mantuvo con su novio el miércoles a las 16:00, dato confirmado durante el pasado fin de semana. Desde ese momento, la señal se pierde en un repetidor situado a 9 kilómetros del pueblo. Salió a pasear y nadie volvió a saber de ella.

Vivienda donde residía Laura Luelmo en El Campillo. Vivienda donde residía Laura Luelmo en El Campillo.

Vivienda donde residía Laura Luelmo en El Campillo. / Alberto Domínguez (El Campillo)

Esos dos o tres días hasta el momento de su muerte, Laura tuvo que permanecer secuestrada en algún lugar. Así, se podrían explicar los golpes que en la mañana de ayer se escucharon durante el registro de la casa del principal sospechoso (todavía no acusado) de su muerte, como un intento por encontrar algún doble fondo de alguna pared que determinara el lugar donde pudo haber permanecido secuestrada. Esa es la principal línea de investigación en estos momentos, encontrar el lugar donde permaneció hasta su fallecimiento, ya que lo que está claro es que no fue en el mismo lugar donde se encontró, algo en lo que se centran los especialistas de la Unidad Central Operativa que se han hecho cargo de la marcha de las investigaciones.

El cuerpo de Laura Luelmo llegó a las instalaciones del tanatorio de San José de la capital onubense una vez cubierta la distancia que separa del paraje de Traslasierra donde fue hallado y del que salió poco después de las 19:00 del lunes, una vez que la jueza del Juzgado número uno de Valverde, decretara su levantamiento. El examen de los médicos forenses comenzó a las 11:30 y contó con la presencia de la directora del Instituto de Medicina Legal de Huelva, Carmen Álvarez, quien llegó a sus dependencias una hora antes.Los resultados de dichos exámenes, apuntan directamente a “un golpe con un objeto contundente, posiblemente una piedra o un palo” como la causa del fallecimiento de Laura. Además el cadáver presenta señales en el cuello compatibles con un intento de estrangulamiento, aunque se señala al traumatismo cráneo encefálico como la causa del fallecimiento.

Vivienda del hermano de Bernardo Montoya a diez metros de donde residía Laura. Vivienda del hermano de Bernardo Montoya a diez metros de donde residía Laura.

Vivienda del hermano de Bernardo Montoya a diez metros de donde residía Laura. / Alberto Domínguez (El Campillo)

Con todas las cautelas dado el secreto del sumario que pesa sobre todas las actuaciones, se ha podido confirmar que el cuerpo de la joven estaba, literalmente “violentado” con lo cual y a falta de los análisis de las muestras que se le han extraído al cuerpo de Laura, pueden existir indicios más que razonables de una agresión sexual. Todo queda a expensas de que en los próximos días se puedan llegar a más conclusiones de las que se han extraído del primer examen preliminar, motivo por el cual el cuerpo de Laura no podrá ser trasladado a su Zamora natal para recibir sepultura tal y como era el deseo de la familia.

También será determinante los análisis de los restos encontrados en el cuerpo, ya que todo parece indicar que la víctima trató de defenderse de su agresor. Lo que se encuentre debajo de sus uñas, así como de las heridas que presenta, puede ser vital para establecer la identidad del autor de su muerte.

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