Presupuesto comunitario 2021-2027

Los fondos de la CE destinados para agricultura se reducen un 10%

  • La mordida equivale a un año de pagos directos de la PAC

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español en Bruselas. Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español en Bruselas.

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español en Bruselas.

El aplauso con el que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, fue recibido por sus ministros a la vuelta de Bruselas tras el cierre del acuerdo para el marco financiero durante el periodo 21-27 no refleja la sensación del sector agroganadero español, que digiere con amargura unas cifras presentadas por el ministro del ramo, Luis Planas, como una bendición del cielo y en las que agricultores y ganaderos ven claramente los recortes de las tijeras comunitarias.

Los Jefes de Estado y de Gobierno de los 27 han alcanzado un acuerdo básico para cerrar el Presupuesto de la Unión Europea para el periodo 2021-2027 y el Fondo de Recuperación para la pandemia. El Marco Financiero para este periodo será inferior al actual sin llegar al 1,1 billones de euros que pedía la Comisión Europea y también países como España. Y en este escenario los fondos destinados a la agricultura se recortarán en un 10% pasando de 383.000 millones de euros a 343.900, un recorte que equivale a perder un año entero de pagos directos de la PAC en España.

Los fondos destinados a agricultura, consignados en el capitulo 3 bajo el título “Recursos Naturales y Medioambiente” se recortarán en un 10% en el periodo 2021/27 en comparación con el actual Marco Presupuestario 2014/20, pasando de los 383.000 millones de euros a 343.990 en el nuevo periodo para toda la UE-27. Esto representa un recorte de casi 39.000 millones de euros, de los cuales 27.500 millones correspondieran a pagos directos y medidas de mercado y 11.350 millones de euros en recortes en Desarrollo Rural.

Los recortes serian de un 9,6% en pagos directos y ayudas de mercado, lo que se denomina el Primer Pilar y del 11% en Desarrollo Rural o Segundo Pilar, en precios de 2018 constantes, que es como las Instituciones Europeas diseñan sus presupuestos.

En los Fondos de la Recuperación Next Generation de la UE se destinaba una pequeña partida de 15.000 millones de euros al Desarrollo Rural y del análisis realizado por las organizaciones agrarias se desprende que esta partida ha quedado reducida a la mitad y solo será de 7.500 millones de euros, es decir, el 1% del citado Fondo de Recuperación.

Los productores, sin tener cálculos definitivos de reparto por países, pero teniendo en cuenta el peso de España en los fondos agrícolas de la UE, que supone más del 13% en primer pilar y un 8’5% en Desarrollo Rural, concluyen que España podría llegar a perder más de 4.740 millones de euros en el periodo, el equivalente a un año entero de pagos directos de la PAC en nuestro país.

La reacción de Asaja

“Pese a que el presidente del Gobierno defendió que no aceptaría un presupuesto inferior al actual, la realidad es que el recorte es más que evidente y Sánchez habla de resultado exitoso y de acuerdo histórico cuando los agricultores y ganaderos van a perder cerca de 5.000 millones de euros durante el nuevo periodo”, ha señalado el presidente de Asaja, Pedro Barato.

Protestas de COAG 

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) considera “inaceptable e insuficiente” el acuerdo alcanzado por los Jefes de Estado y de Gobierno para el marco financiero de la UE durante el periodo 2021-2027.

“Ante retos ambiciosos necesitamos presupuestos ambiciosos. Resulta lamentable un recorte del 12% en los fondos agrícolas en un escenario de nuevas exigencias dentro del Paquete Verde, que supondrá mayores costes para agricultores y ganaderos” señala Miguel Blanco, secretario general de COAG.

“Los números revelan la hipocresía e incoherencia de la UE; políticas de escaparate verde que acaban siendo financiadas por los profesionales agrarios y menos apoyo a nuestros productores, al tiempo que se firman acuerdos de libre comercio con terceros países, puerta de entrada de importaciones que no cumplen con los estándares de calidad, seguridad alimentaria, respeto medio ambiente y bienestar animal de la UE, y caldo de cultivo para la competencia desleal y la presión a la baja de los precios en el campo”, agrega.

El acuerdo final de los 27 recoge un descenso del gasto agrario en términos reales (-12,2%), más drástico en el en el capítulo de desarrollo rural (-19,7%) que en el pilar de ayudas directas de la PAC ( -9,6%). El análisis comparativo realizado por COAG cuantifica este “hachazo” en 47.000 millones de euros repartidos en 7 años respecto al marco financiero 2014-2020. La pérdida anual a nivel comunitario ascendería a 6.700 millones de euros, de los que 804 millones de euros corresponderían a España, dado que la participación de nuestro país en los fondos agrarios es del 12%.

Miguel Blanco explica que estos recortes se enmarcan en un acuerdo que recoge que el 40% de las ayudas directas de la PAC estarán condicionadas a acciones para mitigar el cambio climático. “Esto es indicativo de la falta de voluntad real de las instituciones comunitarias a la hora de reforzar las políticas de sostenibilidad económica, social y medioambiental, y de esa manera el modelo social y profesional de agricultura y la seguridad alimentaria de Europa”, apostilla.

La voz de Cooperativas Agro-alimentarias

Por su lado, Cooperativas Agro-alimentarias de España reconoce el esfuerzo negociador de los Estados miembros de la UE para acordar el Marco Financiero Plurianual 2021-2027 y el Fondo de Recuperación Económica. Consideran que este acuerdo dará estabilidad al sector agrario en los próximos 7 años manteniendo un importante peso de la PAC en el presupuesto comunitario, no obstante, lamenta que se reduzca el presupuesto de la PAC un 10% respecto al actual período, calculado a precios constantes y sin tener en cuenta la inflación.

“Esta reducción -dicen- no es la mejor señal para un sector productor que, tras la presentación de las propuestas de estrategias sobre sostenibilidad medioambiental, de la Granja a la Mesa y para una recuperación de la Biodiversidad en 2030, deben afrontar importantes retos de cambio de modelo productivo en un entorno de mercados competitivos”.

Cooperativas Agro-alimentarias de España valora el acuerdo alcanzado sobre el fondo de recuperación económica, Next Generation EU, por ser un instrumento extraordinario y absolutamente novedoso en la financiación comunitaria, que tiene como objeto relanzar la economía y paliar los efectos de la pandemia. “No obstante, lamentamos que algunos países hayan preferido mermar las partidas destinadas a los programas europeos que financian la innovación y la inversión, como Horizon Europe y el Plan InvestEU, fundamentales para impulsar el cambio hacia un modelo productivo más sostenible medioambientalmente y competitivo”, añaden.

También UPA

“Las cifras son negativas para el campo, eso está claro”, ha señalado el secretario general de UPA, Lorenzo Ramos. “Sin embargo, como acuerdo político, reconocemos que, dadas las circunstancias, es un buen acuerdo. Más Europa es menos desamparo”, ha declarado.

UPA cree no obstante que hay que mirar más allá de las cifras, y diseñar ahora un reparto más justo y más social de los fondos que lleguen de Europa. La pelota estará ahora en el tejado de los Estados Miembros, aseguran, que deberán definir un Plan Estratégico para articular un esquema de ayudas que siente las bases de futuro para la agricultura y la ganadería españolas.

En ese reparto, UPA cree que es fundamental que se rebaje el techo de ayudas por explotación y que se quiten las ayudas a los sectores que no lo necesitan, como las producciones superintensivas y se destinen a apoyar a los que sí requieren de ayudas para salir adelante. Además, la organización pedirá que los montantes del fondo de recuperación que lleguen a España se destinen también a los sectores que peor lo están pasando por el Covid-19.

Ramos ha reconocido que solo el hecho de haber alcanzado un acuerdo es una noticia positiva. “Europa responde unida a una crisis global, asumiendo además su responsabilidad como un actor político en un contexto mundial muy complicado”, reconoce.

Ahora es fundamental poner en valor la importancia de España como país agrícola diverso que aporta todo tipo de producciones escalonadas al mercado europeo. “Somos la despensa de Europa, y queremos seguir siéndolo, ahora lucharemos por lograr un reparto más justo, que solvente los recortes y cimente un futuro sostenible y rentable para la agricultura y la ganadería españolas”, ha concluido.

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