gregory kunde. tenor

"Estoy enamorado de los teatros y del pueblo español"

  • El cantante abrirá mañana el IV Tío Pepe Festival, que se celebra en Jerez hasta el próximo lunes

  • Aquí, un repaso por la prolífica carrera del artista estadounidense

El tenor Gregory Kunde (Kankakee, Illinois, 1954). El tenor Gregory Kunde (Kankakee, Illinois, 1954).

El tenor Gregory Kunde (Kankakee, Illinois, 1954). / chris gloag

A punto de cumplir 40 años de carrera, el cantante estadounidense Gregory Kunde está viviendo una segunda carrera espectacular en la que va abandonando sus papeles belcantistas para centrarse en el repertorio verdiano y pucciniano. Mañana actuará en el marco del IV Tío Pepe Festival con un recital compuesto por momentos de ópera y de musicales americanos. Lo hará en los Jardines de Villa Victorina, a las 21:30. Hay que destacar que el 10% de este concierto será benéfico e irá destinado a la Asociación Española Contra el Cáncer. Una enfermedad que el propio tenor norteamericano superó en primera persona hace algo más de 20 años. Después el chef Óscar Velasco de Santceloni (**) abrirá la Cenas con estrella, aunque también el espectador podrá tomar unas copas y unas tapas con música en vivo en el Tío Pepe Festival Club.

-Aunque usted es norteamericano y comenzó su carrera en los Estados Unidos, hace ya tiempo que no canta allí. ¿A qué obedece esta ausencia?

-Es una buena pregunta a la cual no puedo contestar. Creo que los teatros en los Estados Unidos no han visto o escuchado mi trabajo reciente (de los últimos cinco años), por eso no están al corriente del cambio de mi repertorio. Voy a cantar en algunos teatros en los Estados Unidos en los próximos dos años, y espero cantar más veces ahí en el futuro.

-En esta llamemos segunda carrera suya como tenor está añadiendo con gran velocidad nuevos papeles a su repertorio. ¿No siente a veces vértigo al entrar en tantos personajes nuevos en tan poco tiempo?

-Es bastante vertiginoso a veces, especialmente cuando uno va de un rol nuevo a otro en un corto espacio de tiempo. Pero también es muy emocionante añadir nuevos roles. Acabo de terminar mi primera actuación como Calaf de Turandot en Tel Aviv y voy a estrenar un rol de Meyerbeer en diciembre en Berlín, el de Jean en Le Prophete.

-¿Cuál es el secreto para mantener la voz fresca a lo largo de los años?

-En mi opinión, tener cuidado de no cantar demasiado y cantar los papeles apropiados para la voz. Ese fue el consejo que el maestro Alfredo Kraus me dio hace casi 40 años. Sigo diciéndolo a los alumnos, y espero que ellos sigan diciéndolo a los suyos. Es el mejor consejo que uno puede dar.

-¿Cuáles serían los tenores de referencia para usted, los que más le han influido en su carrera?

-Obviamente, el maestro Kraus que fue mi mentor en los primeros cinco-siete años de mi carrera. Pavarotti ha sido el tenor amado por todos los tenores de mi generación. Fue un héroe. Y en los últimos diez años el maestro Domingo se ha convertido en un modelo del pasado y del presente también. Sus roles verdianos (especialmente Otello) tuvieron una gran influencia en mi aproximación a este repertorio. No sólo el canto sino también su actuación y desarrollo de los personajes. Continúa inspirándome.

-Durante mucho tiempo su repertorio se centró especialmente en la música de Rossini. ¿Qué aporta Rossini a un cantante que le sirva posteriormente para afrontar otros repertorios más pesados?

-Nada. Esta es mi opinión, claro. De acuerdo, no es que no tenga ninguna importancia, pero para mí no sólo Rossini sino todos los compositores del bel canto me han preparado técnicamente para lo que iba a venir con Verdi y el repertorio del verismo. Continúo utilizando la misma técnica cuando canto este nuevo repertorio. Esto me ayuda a cantar más confortablemente en el passaggio y en las notas extremadamente agudas.

-Usted es el único tenor actual que ha cantado los Otellos de Rossini y de Verdi. ¿Con cuál de los dos se queda?

-Bueno, es difícil de decidir, porque los dos son muy interesantes. Tengo que decir que probablemente he cantado mi último Otello de Rossini en el Liceo en febrero 2016, así que creo que ahora el de Verdi es mi favorito.

-¿A qué cree que obedece el cambio operado en su voz en los últimos años?

-En mi opinión ha sido un cambio totalmente natural que yo he decidido seguir durante unos años. Yo podía sentir que la voz crecía en tamaño y volumen e iba comprobando que los papeles ligeros de bel canto no eran tan cómodos como habían sido en el pasado. La elección era obvia: o dejar de cantar o cambiar de repertorio y ver cuáles serían los resultados. Afortunadamente, para mí, mi técnica era bastante sólida para hacer el cambio fácilmente y fue aceptada por los gestores de los teatros y directores.

-¿Cuál le ha resultado el papel más duro de cantar hasta el momento? ¿Por qué?

-Pienso que sin duda el de Arrigo de I Vespri Siciliani de Verdi. Es un rol muy extenso, muy agudo y muy dramático. Ha sido mi primer papel verdiano de verdad y comparo todos los roles que canto ahora con ése.

-A lo largo del proceso de preparación de un personaje y de los ensayos, ¿hay para usted algún momento especialmente crítico (primeros ensayos, ensayo general, día del estreno…)?

-Bueno, felizmente siempre he pensado mucho en la preparación del personaje antes de llegar a los ensayos. Pero la colaboración con el director de escena en el primer encuentro es fundamental. Este encuentro establece la idea que él o ella tiene del personaje y juntos creamos lo que es necesario para su producción.

-Desde hace unos años canta con gran frecuencia en España. ¿Qué lugar ocupa en la actualidad nuestro país en su carrera?

-¡Extremadamente importante! Ha sido mi "casa" en los últimos 5 años. Estoy enamorado de la gente de los teatros, del público y claro del pueblo español en general. ¡He sido recibido tan calurosamente en todos los lugares a los que he ido en España! Espero poder continuar agradando al público y viniendo por muchos, muchos años.

-Además de la ópera, ¿hay otros repertorios que le atraiga cantar en la actualidad?

-Me gusta cantar a veces música pop y música country americana. El teatro musical fue mi primera experiencia en un escenario, por eso aún me atraen los clásicos de Rodgers y Hammerstein y esas piezas de los años 50 y 60.

-¿Cómo ve la actual situación de los teatros de ópera en Europa? ¿Tiene futuro la ópera?

-Mejor que en los Estados Unidos. Creo que ahora se está educando mejor a los más jóvenes en Europa. Requiere trabajo, pero debemos seguir animando a los jóvenes a asistir a la ópera.

-¿A qué papeles ha dicho no pero le gustaría cantar?

-Ninguno. Me han solicitado muchas veces cantar Wagner, pero no tengo ningún interés en eso… ¡por ahora!

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