Crítica de Música

Smetana, David y Dvorak

Concierto de la Orquesta, el pasado jueves. Concierto de la Orquesta, el pasado jueves.

Concierto de la Orquesta, el pasado jueves. / josé martínez

El noveno concierto de abono de la Orquesta de Córdoba reunía a dos nacionalistas checos (Smetana y Dvorak) y a un romántico alemán (David) en una velada que, ya sobre el papel, prometía ser atractiva; y que no defraudó en absoluto al público que llenaba el teatro para la ocasión.

Interpretada por primera vez por nuestra orquesta, la obertura de Biedrich Smetana (1824-1884) sonó magnífica en la batuta entusiasta de Miquel Ortega y en las manos no menos entregadas de los profesores de la Orquesta. Uno de ellos, el trombonista Juan Manuel Morat, sería el protagonista de la obra siguiente: un concierto de Ferdinand David (1810-1873) lleno de encantadoras melodías cantables y pasajes de alta exigencia técnica. El solista hizo sonar con sobrada musicalidad las primeras y con técnica más que suficiente los segundos, sobre todo a partir del segundo movimiento en que estuvo especialmente brillante. Los largos aplausos dieron lugar a una divertida polka en la que Morat, acompañado por sus compañeros de sección, siguió luciendo su dominio del instrumento.

La segunda parte fue para la sexta sinfonía de Antonin Dvorak (1841-1904). Sus cuatro movimientos, magníficamente planteados por Ortega, sonaron convincentes (la atmósfera relajada del primer tiempo), encantadores (el Furiant con su trío) y brillantes (la alegría del movimiento final). En fin, parafraseando las palabras de Miquel Ortega unos días antes en la prensa, tuvimos la sensación de escuchar a unos músicos a los que gustaba enormemente lo que hacían.

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