Guillermo carnero. poeta y antólogo

"Pablo tiene un sitio en la literatura española que nadie le va a discutir"

  • El autor presenta 'Un navío cargado de palomas y especias', una antología para la que ha seleccionado 40 poemas de García Baena

Guillermo Carnero, ayer, antes de la presentación de la antología. Guillermo Carnero, ayer, antes de la presentación de la antología.

Guillermo Carnero, ayer, antes de la presentación de la antología. / jordi vidal

El poeta Guillermo Carnero (Valencia, 1947) presentó ayer en la Feria del Libro la antología Un navío cargado de palomas y especias, en la que recoge 40 poemas publicados por Pablo García Baena. Perteneciente a la corriente de los novísimos, Carnero fue el artífice de la recuperación del Grupo Cántico con la publicación de una obra en la que reivindicaba su poética como magisterio y enlace con la tradición.

-¿De dónde surge la idea de hacer esta antología?

-En 2017 me llamaron de la Junta de Andalucía para decirme que 2018 iba a estar dedicado a Pablo (García Baena), con lo cual se me abrieron las carnes porque era el mes de noviembre. Me dijeron que tenía que estar para el 1 de enero. Lo dejé todo y el 30 de diciembre la acabé. Tuve la suerte de que con esa prisa pude consultar los poemas, uno por uno, por teléfono con Pablo, que murió el 14 de enero. Ojalá hubiera durado tanto como bromeábamos él y yo a veces sobre que íbamos a celebrar en vida los 100 años de su nacimiento. Ese era el proyecto que teníamos todos y yo ya estaba pensando cómo hacerlo. Se hará, pero no estando él.

-Es decir, ésta es una obra consensuada.

-Es una antología consultada con el autor en las cosas sobre las que yo tenía dudas. Hay aspectos personales que son recuerdos suyos, interpretaciones o licencias poéticas, porque algunas veces se tomaba alguna libertad y no era del todo ortodoxo. Uno por uno le leí los poemas para que me aclarase las dudas que tenía y si le parecían bien las notas que yo había puesto. Ha sido un privilegio poder hacer esta antología en esa fecha.

-¿Cómo ha sido la selección de los poemas?

-Son poemas de mi gusto, se la consulté a él y le pareció bien. Pablo y yo fuimos algunas veces a hacer lecturas. Él no veía nada al final de su vida y yo le hacía la selección y se los imprimía en formato de folio, en negrita y en tamaño 28, con lo cual en cada hoja había cuatro versos pero así los podía leer. Siempre estuvo de acuerdo cuando seleccionaba poemas y me decía: "tú los conoces mejor que yo mismo". Pobre Pablo, qué lástima.

-¿Qué significado tiene esta antología?

-Yo he entendido que se trata de convertir a Pablo en un autor popular, no en cuanto a su nombre, porque ya lo conoce todo el mundo, sino en cuanto a su obra, que no es fácil porque está llena de sobreentendidos, problemas y referencias. Para que la gente no se atranque en ellas o crea que ha entendido los poemas sin haberlo hecho, he puesto 150 notas.

-Entonces, es una forma de acercarlo a más lectores.

-Incluso a los extranjeros, que no saben nada de España ni de Córdoba. Para ellos he pensado que había que poner determinadas notas. Con los clásicos la gente se obnubila, cree que lo saben todo y los entienden y no tienen ni la menor idea.

-Tras su muerte, ¿cree que la obra de García Baena se va a revalorizar?

-Eso ocurre con los pintores pero no con los poetas. Creo que se va a regularizar, que es más importante. Es decir, él tiene un sitio en la literatura española que nadie le va a discutir nunca. Eso ha costado muchos años conseguirlo y creo que nadie lo va a mover de ahí. De eso se trata, de que lo entiendan y que lo lean. Para lo primero hace falta una labor de investigación y publicación de libros, lo que hacen los profesores, pero para lo otro hay que ponerle a la gente los poemas delante para que los lean y entiendan, en los institutos y en la universidad. Para eso hay que adjuntarles notas, que es lo que he hecho.

-¿Qué significa García Baena para la poesía española?

-Es un eslabón que se había saltado hasta hace muy poco. Iban de la Generación del 27 hasta nosotros (la del 70 o novísimos) y en medio no había nada más que el tremendismo, la poesía social... Faltaba un eslabón imprescindible para entendernos a nosotros; no salimos de la nada. Entre el 27 y nosotros está Cántico y está Pablo. Eso se lo había saltado la historia oficial porque se ha hecho desde Madrid y hay que pensar también que fuera de Madrid hay cosas de valor, unas más que otras.

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