NUMANCIA-CÓRDOBA

Vale pájaro en mano (1-1)

El equipo de Alcaraz mantuvo su imagen compacta y opositó a la victoria con firmeza hasta que llegó la absurda expulsión de Oriol Riera. El central Tena volvió a marcar de cabeza

Raúl Díaz | Actualizado 11.10.2010 - 07:49
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Foto: LOF

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El Córdoba encadenó su tercera semana sin perder al sumar un punto en un entretenido partido en Los Pajaritos, donde Dimas adelantó al Numancia y Tena -otra vez Tena- empató en los primeros compases del segundo tiempo. Lucas Alcaraz no pudo obtener la tercera victoria consecutiva, algo que se le resiste desde que ocupa el banquillo blanquiverde, pero su equipo tuvo opciones en un choque muy movido en ciertas fases. Al final, la infantil expulsión de Oriol Riera (vio dos tarjetas en 13 minutos) llevó a los blanquiverdes a pertrecharse atrás para proteger el botín; ni rastro del suicidio en Vigo, por ejemplo. Por cierto, un apunte jugoso pensando ya en el Elche: la roja al delantero catalán, unida a la quinta amarilla a Charles también en las postrimerías, permitirá a Díaz de Cerio escapar del baúl de los recuerdos. Si no juega el domingo que viene…

Alcaraz optó por el mismo once de la semana anterior y Unzué también dio continuidad a los suyos en busca del tercer triunfo seguido en casa, pero a las primeras de cambio tuvo que sustituir al portero Lafuente, lesionado. Apenas habían roto a sudar los protagonistas y el técnico local agotó su primera sustitución en la portería. Usero intentó probar a Edu Navarro, que aún calentaba para sacudirse el frío, con un disparo lejano. Fue el bautismo ofensivo de un CCF con dificultades para trenzar y que al igual que su rival no dudaba a la hora de pegar pelotazos. Agus se tragó el primer centro al área, aunque Cedric falló en el control.

La movilidad de Pepe Díaz y Charles y las ayudas de Fuentes a Arteaga sacaban al equipo de la cueva. Mientras, el Numancia buscaba a su ariete, Íñigo Vélez (un tallo de 1,93), y procuraba forzar faltas en las inmediaciones del área para explotar su poderío a balón parado; Barkero dispuso de dos golpes francos en el primer cuarto de hora. El ritmo era lento, ambos conjuntos tenían miedo a equivocarse por su déficit de puntos. Óscar López, relevo del potente Nano (sancionado) en el lateral izquierdo, inauguró la serie de amarillas con una plancha a Javi Flores.

Pasaban pocas cosas, el cuadro soriano empezaba a llegar tarde a los balones divididos y el escaso público se quejaba. Hasta que Barkero, al filo de la media hora, tiró de calidad para abrir el marcador. El fino centrocampista zurdo ganó la espalda a David de Coz (Alberto Aguilar no estuvo presto en la cobertura) y sirvió el 1-0 en bandeja de plata a Dimas, modélico en la ejecución en el corazón del área. Las esperanzadoras sensaciones del Córdoba, que había botado varios saques de esquina sin consecuencias, se iban al traste.

El gol liberó a un Numancia atenazado por la responsabilidad en el arranque. El anfitrión evidenciaba alternativas en la estrategia, se afanaba en triangular entre líneas con Ibrahima como sello distintivo y seguía aferrándose a Íñigo, eficaz en el juego de espaldas. El Córdoba tenía más posesión, pero carecía de profundidad. De vez en cuando, Usero trataba de modificar el rumbo con cambios de orientación; Pepe Díaz no pudo cazar un envío del mediocentro a la espalda de la zaga cuando entre él y la portería ya sólo quedaba Edu Navarro. Pudo ser una ocasión clara, ya en el minuto 43, y se quedó en nada.

Sin tarjetas, sin tiros a puerta… Las estadísticas retrataban a un CCF con buena planta pero sin mordiente. Un equipo que, afortunadamente, ha encontrado un filón en la pizarra. Apenas habían transcurrido tres minutos del segundo periodo cuando la fórmula de Cartagena (córner sacado por Arteaga desde la izquierda) volvió a funcionar, con Tena como ejecutor. El central venía de marcar ante el Barça B con un testarazo y repitió en Soria como mandan los cánones.

El empate fue una bendición para un conjunto que, todo hay que decirlo, instantes antes se había librado de un penalti de Alberto Aguilar por agarrón a Íñigo Vélez. El delantero centro era un incordio en el cuerpo a cuerpo y Barkero, en carrera: el campeón del Mundial sub 20 en 1999, una de las estrellas de la categoría, realizó otro jugadón por la izquierda sin encontrar rematador.

El partido se puso bonito. El Numancia no acusó el golpe psicológico y el Córdoba aceptó el pulso, saliendo con velocidad a través de Javi Flores y Pepe Díaz. Cumplida la hora de juego, el cuadro blanquiverde resistía sin tarjetas -Agus vio la primera en el minuto 65- a pesar del incremento en las revoluciones de unos y otros y de los bramidos de la grada. Los suplentes afilaban los colmillos.

Unzué recurrió a Mikel Álvaro en detrimento de Cedric. Por la derecha entró el lateral Javier Flaño para poner un centro pasado y Barkero, con una volea preciosa, reventó el palo largo. Javi Flores respondió con una estupenda arrancada y Charles disparó demasiado cruzado.

El encuentro era intenso, de ida y vuelta, y la moneda podía caer por cualquier lado. Alcaraz movió ficha sacrificando a Pepe Díaz para dar cancha a Oriol Riera, que se antojaba una solución interesante en Los Pajaritos; Beobide se había sentado y calentaban Jorge Luque, Jonathan Sesma y Juanmi Callejón, todos los activos de ataque. El motrileño relevó a Javi Flores y Unzué quemó sus cartuchos con el canterano Víctor Andrés a nueve minutos de final.

Afectados por el cansancio, ambos equipos bajaron el pistón. Los espectadores pidieron la segunda amarilla para Riera por tirar (y marcar) en una acción que había sido invalidada por fuera de juego. El árbitro pasó por alto esa pérdida de tiempo, pero a renglón seguido no le perdonó por obstaculizar el saque de una falta. Fue una amonestación tan absurda como justa. La salida del campo de Oriol condicionó el panorama ya hasta el final.

Lucas amarró las tablas con Beobide, sustituto de Arteaga. No había opciones arriba porque Charles estaba fundido y Callejón no aportaba nada. Con un pelotazo de Óscar López hacia Íñigo que se perdió por la línea de fondo murió el partido; más concretamente, con el saque de puerta de Raúl Navas, que al escuchar el pitido final apretó los puños. Sus guantes hablaron por sí solos: el punto era bueno.

Ficha técnica:

1 - Numancia: Lafuente (Eduardo, min. 5); Flaño, Jaio, Pavón, Óscar López; Dimas (Victor Andrés, min. 80), Nagore, Barkero; Cedric, Iñigo Vélez, Ibrahima.

1 - Córdoba: Raúl Navas; De Coz, Agus, Tena, Fuentes; Javi Flores (Callejón, min. 80), Usero, Alberto Aguilar, Arteaga (Beobide, 87); Charles y Pepe Díaz (Oriol, min. 71).

Goles:
min. 28 (1-0): Dimas. Min. 48 (1-1): Tena.

Árbitro: Sureda Cuenca (comité balear). Expulsó, por doble amonestación, al visitante Oriol (min. 80).Enseñó cartulina amarilla al local Óscar López (min. 21), Nagore (min. 53) y a los visitantes Agus (min. 68) y Fuentes (min. 89).

Incidencias: Casi cuatro mil aficionados.
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