Puerto del calatraveño

Hundimiento (e)mocionado

  • El PP y el PA de Pozoblanco han anunciado que no habrá moción de censura contra el PSOE. Los andalucistas ven la sombra del ex alcalde socialista Antonio Fernández tras la renuncia

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LO que debía de ser un crucero de amor a tres bandas a bordo del Potanic ha terminado en tragedia. Ese grandioso barco al que se subieron (e)mocionados Baldomero García (PP), Emiliano Pozuelo (PA) y Manuela Calero (IU) con la mente rumbo al equipo de gobierno de Pozoblanco –al grito callado del “a esto no lo para ni Dios” que mascullaba la cabeza de alguno de ellos– se ha dado de bruces con un iceberg político. Hay quien dice que ese trozo inmenso de hielo tiene la figura del ex alcalde socialista y actual delegado provincial de Empleo, Antonio Fernández, verdadero dios y gurú del PSOE en la ciudad vallesana. Y es que Fernández es allí el boss, un Bruce Springsteen al que no le hace falta que lo contrate la empresa de su yerno –Espectáculos Doblea– para que aparezca por la ciudad guitarra dialéctica en mano y entonando el Born in Pozoblanco. El jefe americano cantaba en ese tema que lo mandó su Gobierno a Vietnam a matar al yellow man, mientras que el pozoalbense se ha mandado él solo a su ciudad para matar esa historia de amor que empezaban a cuajar con altibajos PP, PA e IU. “¡Que viene la derecha!”, decía el estribillo de su gran éxito, a la par que al alcalde, Benito García (PSOE), no le quedaba otra opción que verlas venir.

Hasta chocar con el iceberg a bordo de Potanic, unos se han mareado más que otros, haciendo honor al nombre del barco. Quizás por haber potado en exceso los sapos que han debido tragarse para ponerse de acuerdo, esos unos y otros ahora se tiran a la yugular. Se nos hundió (e)mocionado el amor de tanto usarlo, parecen defender PP y PA. Mientras Baldo sostiene que no ha encontrado confianza en su pareja para culminar el desposamiento y que en este tipo de matrimonio no vale el reparto de bienes –concejalías– a medias –sino dependiendo de los votos–, Emiliano tan sólo ve que Baldo le ha puesto los cuernos con el boss. “Se han visto a escondidas en Córdoba y no se lo que le habrá ofrecido para que pierda esta oportunidad conmigo”, defiende. Desconfiado, cree que Fernández le ha prometido un querer interesado que deja al bueno de Emiliano entonando el Yo soy esa –ese, en este caso–. “¿No será que le ha insistido en que puede quitar cuando quiera y de un plumazo a Benito de la Alcaldía?, ¿no será que le ha dicho que puede parar la obra que impide la alineación de la avenida Marcos Redondo con sólo mover un dedo”, se pregunta.

En medio de tanto interrogante, Emiliano tiene claro que la relación se ha roto y que no la salva ni un resucitado Jesús Puente llevándole un mensaje de Baldo con la banda sonora de Lo que necesitas es amor. Tan claro como que si se subió al Potanic fue sólo para parar la obra que impide la alineación de la avenida. Lo malo es que no esperaba el iceberg.

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