Israel recibe los cuerpos de dos soldados tras un canje con Hezbolá

  • Las familias de los militares albergaban la esperanza de que estuviesen vivos · El Líbano festeja el regreso de los cinco presos liberados · Hasan Nasrala, líder de la milicia, reaparece en público para celebrarlo

La milicia chií libanesa Hezbolá entregó ayer a Israel los restos de dos soldados capturados en 2006 a cambio de la liberación de cinco presos libaneses, en virtud de un acuerdo de canje que provocó júbilo en el Líbano pero tristeza en el Estado judío.

Samir Kantar, preso desde hacía casi 30 años, y otros cuatro prisioneros llegaron a Naqura, en la frontera sur del Líbano, a bordo de cuatro vehículos del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

Pocas horas antes, Hezbolá había entregado al Estado judío los restos de los soldados israelíes Ehud Goldwasser y Eldad Regev, conforme al acuerdo negociado con la mediación de Alemania y puesto en práctica por el CICR.

Las autoridades confirmaron acto seguido la identidad de los dos militares, cuya captura en la frontera israelo-libanesa a manos de la milicia chií el 12 de julio de 2006 desembocó en una ofensiva israelí de 34 días en el Líbano.

Unas 1.200 personas murieron por parte libanesa, la mayoría civiles, mientras que Israel sufrió 160 bajas, casi todas de soldados.

Hezbolá esperó hasta el último minuto, al presentar los dos féretros negros, para confirmar que los dos israelíes estaban muertos.

Mientras el Líbano celebraba el regreso de los cinco prisioneros, la pesadumbre se apoderó de los israelíes.

Reunidas ante los domicilios de las familias Goldwasser y Regev, en el norte de Israel, numerosas personas rompieron a llorar al ver las imágenes de los ataúdes por televisión. "Ha sido difícil ver cómo colocaban un primer féretro en el suelo y, después, otro. Ha sido horrible. He pedido que apagaran el televisor, no quería verlo", afirmó el padre de Regev, Zvi.

Especialmente doloroso para los israelíes fue también la presencia de Kantar entre los libaneses liberados.

Kantar, del Frente de Liberación de Palestina (FLP), fue condenado en 1980 a cinco penas de cadena perpetua y 47 años adicionales de cárcel por haber asesinado un año antes en el norte de Israel a un policía, un civil y su hija de menos de cuatro años.

El portavoz del Gobierno judío, Mark Regev, calificó a Kantar de "asesino cruel de niños". "Quien lo acoja como un héroe pisotea los principios elementales de la decencia humana", estimó. El presidente israelí, Shimon Peres, también se reservó una férrea crítica: "Constato que en el Líbano se celebra oficialmente la victoria para acoger a Kantar, ese asesino que hizo pedazos el cráneo de Einat, de 4 años".

Los otros prisioneros libaneses liberados, Jodr Zaidan, Maher Kurani, Mohamed Sorur y Husein Suleiman, todos combatientes de Hezbolá, fueron detenidos por el Ejército israelí durante la guerra de 2006. Además, Israel entregó los cuerpos de 200 combatientes palestinos y de la milicia.

"El jefe de Hezbolá (Hasan Nasrala) reforzará su imagen del único líder árabe que se ha enfrentado a Israel y lo ha vencido", deploró el diario israelí Maariv.

En el Líbano, donde ayer fue decretado día festivo, el júbilo era palpable. Incluso Nasrala apareció en público, por primera vez desde la guerra de 2006, ante decenas de miles de personas en una localidad situada al sur de Beirut para dar la bienvenida de los cinco presos.

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