Cuadra descarta una tarjeta única para acceder a todas las zonas reguladas por pilonas

  • El concejal de Tráfico rechaza la propuesta por la distancia entre las distintas áreas controladas

El Ayuntamiento no es partidario de crear una tarjeta única para acceder a las cinco zonas reguladas por una pilona -San Basilio, las calles San Pablo y Barroso y el entorno de la Mezquita-. El concejal de Seguridad y Tráfico, José Joaquín Cuadra, no se mostró ayer ni siquiera abierto a la negociación con los vecinos del Casco Histórico, cuyo colectivo le ha solicitado este pase por sentirse "asfixiados" por las restricciones circulatorias que hay en la capital. Según explicó el edil, esta propuesta no es posible por la distancia que hay entre los barrios de la zona histórica que se encuentran semipeatonalizados. Cuadra puso como ejemplo los casos de las calles San Pablo y Barroso, unos enclaves que para comunicarlos sería necesario permitir la circulación por la plaza de las Tendillas -reservada al transporte público y los vehículos de emergencia-.

Pero las negativas de Cuadra no se quedaron sólo en el rechazo a la tarjeta única para bajar las pilonas. El responsable del Gobierno local se opuso también a cambiar el pivote manual de la calle Jesús y María por una pilona automática, una propuesta del colectivo de vecinos del Casco Histórico de la que ayer se hizo eco El Día. El concejal de Tráfico justificó su decisión al apuntar que algunos residentes que se ven afectados por el pivote de Jesús y María quieren salir en dirección hacia la plaza de las Tendillas -sentido contrario al actual-. A este respecto, el edil señaló que para responder a la reivindicación de este grupo de vecinos "habría que reformar la plaza de las Tendillas para que pudieran circular en sentido contrario al actual".

Otro de las propuestas a las que se opuso el edil fue a ampliar el ámbito de las tarjetas de las áreas de circulación restringida (Acire) a las zonas limítrofes. En concreto, la portavoz de este colectivo, Elena Lechuga, puso como ejemplo la necesidad que tienen los vecinos de la calle Jesús y María (zona 3) de acudir al entorno de la parroquia de San Nicolás de la Villa (zona 4) y precisó que existen muchas situaciones de similares características a ésta. El concejal de Tráfico, sin embargo, manifestó que estos cambios "no son posibles". Cuadra precisó, no obstante, que "sí lo aceptaríamos, por ejemplo, si tuviéramos una restricción en la calle de la Palma y otra en El Realejo, ya que son dos zonas completamente compatibles".

También manifestó el edil que "todas las zonas Acire son susceptibles de convertirse en espacios regulados por el funcionamiento de una pilona como las que funcionan en San Pablo o Barroso". Sin embargo, según Cuadra, para que esto ocurra "tiene que darse la circunstancia de que haya una sobrecarga de circulación".

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