villaralto

El pastoreo reivindica sus tradiciones

  • Una muestra recuerda cómo era la vida de los pastores y expone la importancia que aún tiene este oficio

Un grupo de mujeres participan en una actividad vestidas de pastora. Un grupo de mujeres participan en una actividad vestidas de pastora.

Un grupo de mujeres participan en una actividad vestidas de pastora. / el día

Villaralto se encuentra en plenos festejos en homenaje al pastoreo, uno de los oficios con más tradición y relevancia en la cultura local, a través de la séptima edición de la Fiesta del Pastoreo, que se inauguró el pasado viernes y que concluirá a lo largo de esta tarde tras la misa y la ofrenda floral a la Divina Pastora.

Durante todo el fin de semana, los residentes y visitantes han disfrutado de diversas actividades relacionadas con la gastronomía y el folclore de esta localidad de la comarca del Valle de Los Pedroches, apoyadas por el Ayuntamiento de Villaralto y la Diputación. La cita se ha convertido en los últimos siete años es un atractivo turístico que sirve para dar a conocer uno de los oficios tradicionales de la zona.

Los actos comenzaron el pasado viernes en la plaza Bartolomé Peralbo, en la que se volvieron a ver juegos del pasado siglo, muy lejos de los actuales y que a muchos de los asistentes trajeron recuerdos de su infancia, mientras que a los más pequeños les sirvió para conocer cómo era eso de jugar hace tantas décadas, cuando no existían los videojuegos. Tras esta exhibición, técnicos procedentes tanto de Hinojosa del Duque como de Granada ofrecieron la charla titulada Maridaje de queso y miel.

La Feria del Pastoreo, como tal, comenzó ayer en la plaza del Museo del Pastor con la tradicional cencerrada y el concurso para elegir al borreguito más bonito, en el que participaron los niños de Villaralto vistiéndose de pastores. Desde ese momento, los puestos de la muestra quedaron abiertos, al igual que la exposición fotográfica Devoción y manifestaciones religiosas en Los Pedroches. Al mediodía, cocineros especializados mostraron el proceso de elaboración de un cordero a la brasa, que fue servido para el público, y abrió una tarde amenizada con actuaciones de bailes típicos realizados con el coro y la banda de baile de Villaralto y, posteriormente, por el grupo Aliara de Pozoblanco. Ambas actuaciones pusieron la nota musical de la jornada, en la que se reivindicó la importancia del pastoreo y de los productos que ofrece el sector.

Los puestos de la muestra ofrecieron numerosos productos, desde muestras de miel, eneado de sillas, hasta la elaboración de suero, así como el relleno y fabricación de un chozo. Entre las participantes se encontraba Tránsito Martín, vecina de la localidad, que ha dedicado toda su vida al pastoreo y la elaboración de sueros y rellenos. "Desde pequeña he pastoreado con mi padre y he hecho queso con mi madre. El queso de antes era mucho mejor", considera Martín, al tiempo que asegura que ha estado en todas las ferias que ha podido porque "ésta es una vida que a mí me gusta mucho, desde hacer queso hasta esquilar".

Para la jornada de hoy está prevista la celebración de la también tradicional diana pastoril y la misa a la Divina Pastora, dejando la tarde para las exhibiciones de esquilo y de acareo de ovejas con perro pastor. Además, también se llevará a cabo una muestra sobre elaboración de queso.

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