"No quiero hacer basura"

  • La reconocida artista, imposible de encuadrar, regresa con 'Vestida de nit', versiones y revisiones

Silvia Pérez, en una actuación. Silvia Pérez, en una actuación.

Silvia Pérez, en una actuación. / EFE

-"No quiero triunfar sin los valores que siempre he defendido. No tendría sentido". Me lo dijo usted hace cuatro años cuando salió 11 de noviembre. ¿Ha sido posible?

-Todavía digo esa frase porque no tengo un objetivo a largo término. Para mí, el triunfo es seguir siendo yo, estar conectada con quien soy y defendiendo los mismos valores de siempre. Y la verdad es que no es tan fácil en este mundo en el que todo invita a que seas de otra manera, y con tantas trampas... Pero hace poco pensaba eso mismo, lo tranquila y lo orgullosa que estoy de la calidad y de la honestidad con la que he hecho mi trabajo. Me siento en paz porque sigo siendo yo aunque creciendo como persona. Lo de la música para mí es un espacio donde consigo conectarme con quien soy y con los valores cruciales de la vida, así que no quiero hacer basura, no me la juego con esto, que es algo que me da la vida.

-Eso se refleja en Vestida de nit, donde cada tema versionado o revisitado tiene un sentido. ¿Le costó encajar las piezas?

-La verdad es que el primer repertorio -realizado hace cuatro años para lo que sería un solo concierto en el Auditorio Nacional de Madrid pero que se fue repitiendo durante tres años en diferentes ciudades y países- se montó muy rápido porque quería que fueran canciones que amara y que me hicieran sentir en casa para poder investigar con la sonoridad ya que deseaba romper límites a nivel sonoro con el quinteto de cuerda. Con el tiempo cayeron algunas canciones y entraron otras nuevas, y cuando llegamos a grabar lo hicimos en directo en dos días porque, realmente, teníamos todas las canciones masticada y digeridas. Las que están lo están a conciencia. La verdad es que le doy muchas vueltas a estas cosas porque me gusta hacerlas con sentido, aunque sea un sentido absurdo para muchos. Siempre busco el sentido y no me importa esperarme el tiempo que haga falta hasta dar con el momento en el que las cosas encuentren su sitio.

-En ese viaje de ida y vuelta de Vestida de nit a los escenarios, ¿qué pierden, qué ganan, las canciones?

-Las canciones están vivas. Creo que es como con los años en una persona, ganas cosas y algunas las pierdes. Las primeras veces tienen una energía, una frescura y unas características muy concretas pero, por otro lado, el poder repetir una canción y trabajar en equipo provoca que puedas abrir puertas y acercarte a cosas que no conocías ni de ti misma ni de la canción. En este caso, en este grupo, se ha ganado mucho más que se ha perdido porque hemos conseguido hacer todo el repertorio de memoria, los músicos escuchan y miran de otra manera, escuchan, improvisan, no hay miedo a equivocarse. Ahora somos uno y el sonido ha ganado muchísimo.

-En el quinteto de cuerda están Miquel Àngel Cordero y Joan Antoni Pich, que ya trabajaron con usted en su disco debut, ¿pero habían tocado con su padre (Cástor Pérez) también?

-Pues tocaron en 2010 la primera vez que canté en público Vestida de nit con mi padre, en una cantada en mi pueblo. Y, de hecho, es una de las razones por las que decido incluir en el disco esta canción que compusieron mis padres, y titularlo así. Quería que cuando esta canción quedara grabada por mí estuviera muy cuidada porque es importante, es una canción que tiene mi edad, es como alguien de mi familia, es como mi hermana. Pich hizo el arreglo porque, aparte de su talento y de su gusto musical, conoció a mi padre y la ha tocado muchas veces conmigo. Y, es curioso que aunque no es fácil tocar mucho tiempo con alguien, porque es una relación muy intensa, en la que hay que reinventarse, yo estoy súper contenta con la relación que mantengo con Miquel Àngel y Joan Antonio. Es una relación que va creciendo, donde hay mucho respeto, ganas de arriesgar y confianza, y notar que confías y confían en ti, te da muchas alas para crear.

-¿Cómo los convenció, y al resto de músicos, para quitar atril y partituras?

-Ése es uno de los temas más interesantes. Ellos dos están acostumbrados a tocar de memoria porque han estado en bandas de jazz y flamenco, Carlos, el violinista, también está algo habituado, pero las dos chicas que vienen del clásico total pues sí que tienen esa costumbre, como todos en el clásico, por la gran cantidad de repertorios distintos que tienen que tocar. Yo insistí mucho cuando vi que había suficientes conciertos como para pedirles ese currazo. Les dije: "Por favor, confiad en mí porque cuando os quitéis ese papel de delante, aparte de quitar una barrera física con el público y conmigo misma, podéis escuchar mucho mejor, miraos y sentir lo que pasa dentro de vosotros, olvidar el código y la matemática para sumergiros directamente en el mundo del sonido y de la emoción". Finalmente, están superagradecidos porque el repertorio ha cambiado totalmente, tiene otra vida y otro movimiento. Lo recomendaría a todos los músicos.

-Como en la vida, sin red de seguridad...

-La seguridad la tienes que buscar dentro de ti y confiar en los demás. A veces pasa que sólo es miedo al vértigo y a la misma libertad. Ansiamos mucho la libertad pero cuando nos la dan da miedo; y es que verse a uno mismo y escucharse también es fuerte. Pero para mí es muy importante porque no me gusta cantar como solista y con unos músicos como funcionarios detrás. Para mí es un equipo y cada uno tiene su rol que es igual de importante. Necesito que cada uno se sienta imprescindible y, a la vez, se olvide de su ego y cree una música colectiva, entre los músicos y que luego eso se traspase al público.

-Cantar y luego grabar, en el fondo, parece tan natural...

-El disco ha aparecido porque el repertorio lo ha pedido. Yo no tengo necesidad de grabar discos, no tengo ninguna presión sobre este tema y, desde luego, si me la metieran no la aceptaría. Yo soy muy trabajadora y tengo muchísimas ideas pero si hago algo es porque lo siento. Sentíamos que había que hacerlo con Vestida de nit.

-En su relación con el cine, y con los Goya, le da voz a los que no la tienen. La voz de la 'Blancanieves' muda, la voz de los desahuciados en 'Cerca de tu casa'...

-Me encanta el arte y todo lo que me ha pasado con el cine ha sido tan bonito, han sido proyectos tan hermosos que como para decir que no... Fíjate Blancanieves, la bulería con Chicuelo y la saeta en una película deliciosa. Y lo de Cerca de tu casa... Poder dejar constancia del desastre y darle forma a todo con todo un equipo artístico procedente de tantas disciplinas... He aprendido tanto...

-"Es indecente, gente sin casas, casas sin gente". ¿Tenía pensado cantar al recoger el Goya?

-Es que no sabes cuando estás ahí qué va a pasar... Sí que venía de recoger un galardón en Estonia donde canté porque al no saber el idioma pensé que era la forma más honesta de agradecer, pero en los Goya no tenía pensada la forma concreta de dar las gracias. Así que me subí ahí a dar las gracias pero pensé que era un momento donde había mucha gente mirado la tele y que podía hacer algo que fuera, mínimamente, útil. Así que avisé a la orquesta, levanté la mano para que no me cortaran, y no por el hecho de querer cantar más sino para que diera tiempo a la frase final, que era donde estaba el mensaje. Me salió del alma y fue un momento muy bestia.

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