Un cuento para abrir la imaginación

  • Con el objetivo de que los niños pidan para los Reyes Magos un cuento, la biblioteca del centro cívico Sebastián Cuevas celebra una actividad en la que Pedro Mantero fomenta la creatividad de los pequeñosl objetivo Fomentar la imaginación de los niños es el principal objetivo de las actividades que se desarrollan en las bibliotecas municipales, sobre todo en los cuentacuentos.

La imaginación de los más pequeños es sin duda una de las herramientas creativas más amplias del ser humano. Su inocencia y su falta de conocimientos hacen que en muchas ocasiones las historias que narran los niños sean las mejores en lo que a creatividad se refiere.

En la sociedad de hoy día es cada vez más complicado sin embargo ver como los pequeños juegan en la calle, creando un mundo imaginario a partir de unas piedras y un palo. Por el contrario, lo normal es que se queden pegados al televisor o a los videojuegos para, en solitario, esperar a que lleguen sus padres de trabajar. Por esta y otras muchas razones, las actividades que en este mes se han desarrollado en las bibliotecas municipales de la capital fomentan la imaginación y la creatividad de los menores. A través de los cuentacuentos, los niños abren su mente a mundos en los que algunos jamás pensaron que podían llegar a entrar, y tras la historia, narrada por veteranos en este campo, terminan por entregarse a los personajes e historias de los libros.

Con el objetivo de presentar los cuentos como una posibilidad más de diversión, Pedro Mantero, de la Compañía Medio Real, narró ayer en la biblioteca del centro cívico Sebastián Cuevas Cómprame un cuento. Durante apenas una hora, Mantero hizo un recorrido por algunos de los cuentos más conocidos, como Alí Babá o El muñeco de brazos de ballena.

Antes de empezar, este cuentacuentos realizó ayer unos ejercicios de imaginación con los casi 50 niños que asistieron a esta actividad. Así, con una hoja de periódico contó un pequeño relato en el que este papel se convierte en un sombrero de pirata, en su barco y finalmente en su camiseta.

Mercedes Jaramillo y María González, de 11 años de edad, aseguraron que suelen participar en todas las actividades de la ludoteca. Tanto es así que Mercedes señaló que asisten tres veces por semana a la biblioteca para realizar manualidades y juegos. A ambas les gusta leer, sobre todo libros de aventuras, por lo que ayer lo pasaron en grande.

Los padres también son conscientes de los beneficios que el fomento de la imaginación reporta a sus hijos, de ahí que Pilar Hidalgo y Esperanza Durán, dos madres que ayer acudieron al centro cívico con sus hijos, intenten llevar a sus pequeños a "todas las actividades que podemos", sobre todo en el periodo vacacional. Y es que para ellas es fundamental fomentar su curiosidad de los menores, ya que "así abren su mente. Todo no va a ser ver la televisión y montar en los columpios". Por este motivo, Pilar y Esperanza frecuentan también con sus hijos museos, entre otras cosas para que "sepan comportarse y no les sea extraño". Sin duda, la imaginación de los niños debe incentivarse, por que sin ella no existirían los cuentos.

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