Raúl Tejón trae al Góngora su visión de 'Las tres hermanas' de Chejov

  • La obra, que reflexiona sobre el sentido de la vida, tiene como protagonistas a Raquel Pérez, Ana Fernández y Silvia Marty

El Teatro Góngora acoge hoy 3 hermanas, una versión de Raúl Tejón sobre la obra Las tres hermanas de Anton Chejov en la que el escritor ruso reflexiona sobre el sentido de la vida a través de temas como el amor, la injusticia, el destino, la insatisfacción y "el cómo caemos siempre en los mismos errores", explica Raúl Tejón, autor de la adaptación y responsable también de la dirección del montaje. Las actrices Raquel Pérez, Ana Fernández y Silvia Marty encabezan un reparto que completan Emilio Buale, Carles Francino, Fernando Albizu, Antonio Vico, Sabrina Praga, David González y Chema Trujillo.

Considerada junto a Tío Vania una de las obras más complejas de Chejov, el texto cuenta cómo tres hermanas, nacidas en Moscú, son trasladadas por su padre a una ciudad de provincias tras la muerte de su madre. Allí crecerán y pasarán una, la infancia, y las otras dos, la adolescencia. Esa población donde no pasa absolutamente nada es una tumba en vida para las tres chicas que, acostumbradas a la vida de la capital, ven como sus existencias se consumen, bien en el ocio, bien en la apatía o bien en el trabajo duro como único modo de acallar el aburrimiento. La situación permite al escritor ruso hacer una reflexión sobre el sentido de la vida y las consiguientes preguntas sin respuesta: ¿para qué vivimos?, ¿cuál es la razón de todo el sufrimiento que siente el ser humano?, ¿es el hombre el culpable de vivirlo, o hay un plan que desconoce y que le obliga a padecerlo?.

El responsable de la adaptación reconoce la influencia del soviético en toda su carrera

Transcurrido más de 150 años del nacimiento del melancólico autor soviético, todavía hoy el hombre se plantea las mismas preguntas. Anton Chejov nace en una remota aldea de Crimea, hijo de un hombre muy religioso que infligía todo tipo de castigos a su familia, y sabe perfectamente de qué se compone el sufrimiento del alma humana. La propuesta escénica que podrá verse en el Góngora plantea que ha pasado más de siglo y medio y la humanidad sigue en el mismo punto.

La adaptación realizada por Raúl Tejón parte de esa idea de la incapacidad del hombre para evolucionar en cuanto a la conciencia que tiene de sí mismo. La incapacidad que siente cuando se enfrenta a otro ser humano, incluso desde el amor, fuente de grandes sufrimientos: por un lado hace sentirse vivo y, por otro, desdichado. Por mucho que lo intente, parece que el ser humano no puede salir de las mismas situaciones, aunque cambie el escenario, la época o la sociedad. Está encerrado en un bucle que lo atrapa; éste es el enfoque que Tejón ha querido dar a su versión del clásico. Una visión que, explica, "aspira a generar nuevas preguntas sobre Las tres hermanas" y en la que, con el fin de hacer la función más cercana, hay cambios en los nombres y características de los personajes con respecto al nombre ruso original. Se eliminan también las referencias geográficas y espaciales, y todo ello contribuirá a crear esa sensación de limbo en el que se mueven los protagonistas.

El también director de la función reconoce que el escritor soviético ha marcado, de alguna manera, su carrera. "Chejov nunca se acaba. En sus funciones te encuentras el universo entero. Te habla del alma humana, de la existencia... y, encima, lo hace de un modo especial. Shakespeare juzga a sus personajes, pero Chejov no. Él fue maltratado y ninguneado por su padre, que lo abandonó siendo niño. Aún así salió adelante y fue capaz de perdonarlo, cuidarlo y darle una vida digna hasta el final de sus días", resalta.

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