José Ignacio Uceda Leal pincha una buena faena

  • El saltereño Manuel Jesús 'El Cid', con un lote infumable, fue silenciado, y Sebastián Castella arrancó una ovación en el toro que cerró plaza

El diestro madrileño José Ignacio Uceda Leal pinchó el triunfo en su primer toro en la tradicional Corrida Goyesca que se celebró ayer en la plaza de Las Ventas con motivo del Día de la Comunidad de Madrid. El torero de Usera cuajó una buena actuación con un toro manso que respondió en la muleta a fuerza de dejársela en la cara y ligar los pases.

El toro repetía con transmisión y Uceda Leal cuajó muy buenos muletazos por uno y otro pitón. Algunos naturales y derechazos, largos y encajados, arrancaron los olés. Sin embargo, pinchó Uceda la oreja y todo quedó en una ovación con saludos.

Con el desrazado y deslucido cuarto, pese a intentarlo y mostrarse voluntarioso, Uceda Leal no tuvo opción.

Manuel Jesús El Cid sorteó un lote infumable. Un primero manso y complicado, saltó una vez al callejón con limpieza y lo intentó a continuación. Cortó en banderillas y en la muleta presentó algunas complicaciones. El sevillano, algo espeso y contagiado del frío ambiente, no pudo lucir. El quinto fue un toro sin fondo ni raza con el que Manuel Jesús se estrelló.

El francés Sebastián Castella saludó una ovación en el sexto. Un toro mal lidiado, suelto y abanto en los primeros tercios. Brilló Curro Molina en dos pares muy meritorios en los que el toro le llegó a poner los pitones en el pecho. La faena la empezó Castella con un péndulo en los medios a partir del cual trató de hilvanar una labor en la que pese a derrochar disposición y valor, resultó atropellada y enganchada. Sin hallar la distancia al toro ni terminar de encontrar la tecla a un animal, como decimos, rajado y manso que se fue apagando por momentos.

En su primero, Castella tampoco logró elevar el tono. El toro, deslucido, y el francés, sin terminar tampoco de verlo claro, desluciendo algunos enganchones en un trasteo gris.

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