De la Corredera al Guadalquivir

  • La poesía cruza la ciudad a través de actividades y actuaciones diversas, desde el Mercado Sánchez Peña al Puente de Miraflores pasando por el Gran Teatro

Entre pescados, frutas y flores resaltan unos folios de colores metidos en un tiesto y unos carteles que presentan de forma poética cada uno de los puestos del Mercado Sánchez Peña de la plaza de la Corredera. Hay para todos los gustos y para cada especialidad de venta. Almocafre es herramienta / muy útil en la labor. / En comercio transformado para dar en el mercado / de lo bueno, lo mejor / de entre lo sano, lo más sano. / Un acto de amor para este planeta, aparece en la fachada de una tienda dedicada al consumo ecológico. Es día de mercado y los compradores y vecinos pasean entre los puestos y hablan con los tenderos. Y junto a ellos, medio centenar de niños corretean por los pasillos del mercado.

El mercado de los versos llevará durante toda la semana la poesía a este lugar y a su vez acercará a los más pequeños a este arte y al ir y venir del mercado, un lugar desconocido para muchos de ellos. "Hay varios centros de actividad en este espacio, uno de ellos es el puesto que nos han cedido y en el que hemos puesto poemas", explicó Rubén Gallego, uno de los coordinadores de esta actividad de Cosmopoética. Las poesías que se promocionaban ayer eran principalmente trabajos del poeta peruano César Vallejo como Piedra negra sobre una piedra blanca, Avestruz y Considerando en frío, imparcialmente con motivo del 70º aniversario de su muerte.

Durante estos días diferentes centros escolares van a visitar el Mercado Sánchez Peña. Ayer les tocó el turno a los alumnos del colegio Sagrada Familia. La tarea para todos los niños que pasen por este taller es realizar un texto poético que incluya todas las palabras señaladas en cada uno de los poemas que están junto a los puestos. "Pero deben tener coherencia", añadió Gallego.

Para los pequeños poetas más adelantados hay un premio: "Damos un vale de dos euros que pueden canjear en el mercado". Mientras, los alumnos buscan por todos los rincones las palabras con las que tienen que construir sus versos. "¡Que por aquí ni hay!", gritaba una niña, a la que su compañera respondía: "¡Que sí que tiene que haber, que yo los he visto antes!".

A esta hora los más rápidos ya habían conseguido su vale e incluso habían hecho alguna compra con él. El puesto más buscado por los ganadores era el de Aceitunas María José, por vender también chicles y patatas fritas. Otras niñas más arriesgadas se acercaban hasta un puesto de flores interesándose por las macetas que costaban dos euros.

Por la tarde, siguió ocupando la agenda Golpe a golpe, verso a verso, con su cuadrilátero de boxeo situado en el Bulevar del Gran Capitán. Los miembros de la compañía Teatro Par invitaron a los viandantes a sus combates a base de versos.

Y siguiendo con la conmemoración de la muerte de Vallejo, por la noche la voz y la guitarra del cantautor Paco Ibáñez llenaron con sus melodías el escenario del Gran Teatro con Nos queda la palabra, una selección de los mejores poemas musicados de este autor valenciano.

Para finalizar el día, a las 22:00 el Puente de Miraflores fue escenario de la inauguración de Nocturno, una instalación de Rafael Cornejo y Francisco Marcos (los creadores del Hombre-Río) que convierte al tramo del Guadalquivir que va desde el Puente Romano al de Miraflores en un cielo en el que brillan 300 estrellas. Estas estrellas son puntos de luz que se fijan al lecho del río mediante un lastre de un kilo y se iluminan gracias a un sistema de energía solar. Desde ayer y hasta el 28 de abril este tramo de río ha quedado iluminado como si de un verdadero firmamento se tratase.

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