Los atentados de Bombay obligan a replantearse la lucha contra el terrorismo

  • Los expertos creen que la cooperación antiterrorista internacional tendrá que cambiar tras lo sucedido en la India

Los audaces ataques contra la ciudad india de Bombay, que se han cobrado la carrera política del ministro del Interior, podrían redefinir los enfoques convencionales sobre el terrorismo y desembocar en una respuesta internacional más coordinada, según la opinión de expertos en seguridad.

La masacre de Bombay pone el foco en el sur de Asia, una región de la que emana gran parte del terrorismo mundial y que ha sido testigo este año de los atentados más sangrientos, como la bomba en el hotel Marriott de Islamabad.

El terrorismo en la capital financiera de la India, donde presuntos islamistas paralizaron la urbe con una ola de ataques y toma de rehenes en tres lugares durante más de 60 horas, no se compara a nada de lo ocurrido en los últimos años.

Fue además la primera vez en India que los extranjeros -en especial estadounidenses, británicos e israelíes- fueron blanco específico. Los terroristas buscaban a británicos y norteamericanos en los hoteles Taj Mahal y Trident Oberoi , lo que sugiere que sus objetivos iban más allá de un ataque contra el Estado indio.

Expertos en antiterrorismo están hablando ahora de la necesidad de desarrollar una Inteligencia de alta calidad sobre los grupos extremistas para adoptar una estrategia que apunte contra sus líderes y desbarate sus planes.

"Esto es terrorismo urbano y es muy intenso. Representa la globalización de la vulnerabilidad ante el terrorismo. Toda clase dirigente se pregunta ahora si eso puede ocurrir en su suelo o si sus ciudadanos pueden ser un blanco en cualquier lugar del mundo", opinó el analista de seguridad indio Uday Bhaskar. "Bombay debería servir para repensar la lucha contra el terrorismo. Esto afectará enfoques a nivel regional y mundial", añadió.

Para investigar los ataques, de los que algunos acusan a grupos con sede en Pakistán, se ha iniciado una cooperación sin precedentes entre las agencias de Inteligencia de India, Estados Unidos e Israel. Un equipo del FBI encargado de seguir la huella de terroristas locales e internacionales ha sido enviado también a India.

El asedio de Bombay podría mejorar por otra parte la cooperación en el sur de Asia, donde se planearon muchos atentados, entre ellos los de 2001 en Estados Unidos.

Cuando los investigadores indios apuntaron al grupo extremista Lashkar-e-Toiba (Ejército de los Puros), con base en Pakistán, las autoridades de ese país ofrecieron todo su apoyo a Nueva Delhi. Islamabad incluso accedió a enviar a un representante del servicio secreto ISI, que forma parte del Ejército, para ayudar en las investigaciones.

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