Colombia celebra que Chávez inste a las FARC a liberar a los rehenes

  • El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, confía en que el anuncio, realizado el domingo, "se traduzca en hechos"

El ministro de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos, celebró ayer la petición del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para que libere sin condiciones a los secuestrados, y confió en que ese anuncio "se traduzca en hechos".

Santos se refirió a la petición que Chávez hizo el domingo a las FARC para que liberen a los rehenes "a cambio de nada" y su afirmación de que la guerra de guerrillas no tiene cabida en el mundo actual. "Ojalá esa actitud se traduzca en hechos. Si eso se traduce en hechos es una muy buena noticia", manifestó Santos a varias emisoras colombianas.

Las FARC tienen en su poder a 40 políticos, soldados, policías y estadounidenses que aspiran a canjear por 500 rebeldes presos, pero para ello exigen desmilitarizar los municipios de Florida y Pradera, en el suroeste, a lo que el Ejecutivo colombiano se opone.

Chávez medió para que la guerrilla liberase unilateralmente en enero y febrero a seis políticos que tenían cautivos.

Santos también confió en que "los vecinos nos ayuden a combatir a los grupos terroristas" y aseguró que las palabras del gobernante venezolano apuntan a que "el fin de las FARC está cerca", dijo, añadiendo que "la forma, como lo dijo Chávez, no le ayuda internacionalmente a las FARC".

El funcionario destacó la operación en la que fue detenido la semana pasada Abraham, integrante de la seguridad de Jorge Briceño, alias Mono Jojoy, uno de los miembros de la jefatura de las FARC. "Alias Abraham nos ha comentado que Mono Jojoy está muy mal y que son más o menos 15 los integrantes de su círculo y (...) que hemos estado muy cerca de él y seguiremos apretando" precisó.

Colombia y Venezuela comparten una conflictiva frontera de 2.219 kilómetros de longitud y sus gobiernos han sufrido problemas diplomáticos en los años recientes, ya que Bogotá acusa a las autoridades de Caracas de ser tolerante con las guerrillas.

Mientras tanto, Venezuela acusa a Colombia de no combatir a las guerrillas, paramilitares y narcotraficantes, impidiendo que el conflicto se desborde hacia territorio venezolano.

Por otro lado, las declaraciones de Chávez, quien consideró que la lucha armada de las FARC está "fuera de orden", es, según expertos, un cambio de táctica y no de estrategia, motivado por las elecciones regionales de noviembre y la necesidad de lavar su imagen internacionalmente.

"Chávez es un militar, ha analizado una coyuntura, interna y externa que no le es favorable y ha visto que es necesario un giro táctico que no debe ser interpretado como un cambio radical en sus posiciones", declaró el analista internacional Carlos Romero.

En los últimos meses, las relaciones entre Colombia y Venezuela han sido muy tensas debido en gran parte a unos ordenadores que habrían pertenecido al ex número dos de las FARC, Raúl Reyes, y que, según Bogotá, vincularían de forma comprometedora a Chávez con la guerrilla.

"Las declaraciones de Chávez no contradicen lo que hemos venido diciendo. El presidente sólo reiteró que las armas no cambiarán la situación de los desposeídos colombianos y que debe optarse por la lucha política", declaró Francisco Arias Cárdenas, viceministro de Relaciones Exteriores para América Latina. Según este responsable venezolano, el mandatario quiso "aclarar" y "fortalecer" la posición "tradicional" de Venezuela, "por si había alguna duda" al respecto.

"Las FARC ya liberaron a rehenes y el presidente desea que este proceso se acelere y haya un encuentro y una negociación en la que se involucren otros países para garantizar que las dos partes en conflicto respetan sus compromisos", agregó.

Según los expertos, Chávez está "fuera de juego" en este momento y él mismo ha reconocido que perdió sus contactos con las FARC de cara a nuevas liberaciones.

Con sus declaraciones del domingo, Chávez se acerca también a la posición de su aliado y mentor, Fidel Castro, que ya reconoció hace años las limitaciones de la lucha armada para movimientos como las FARC. "Chávez pone una barrera entre él y las FARC porque su supuesto apoyo a la guerrilla es tremendamente impopular dentro del país y en el exterior, sobre todo después del asunto de los ordenadores", explicó Luis Vicente León, responsable de la firma Datanálisis.

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