El PP se alía con Rosa Díez contra ANV y el PSOE le acusa de deslealtad

  • El portavoz de Justicia del PP, Federico Trillo, justificó el apoyo de su grupo a la propuesta de Díez "por coherencia democrática, por imperativo legal y por imperativo ético".

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El pleno del Congreso escenificó hoy por primera vez en esta legislatura un distanciamiento en el consenso político en materia de lucha antiterrorista, ya que el PP se alió con Rosa Díez en su propuesta de disolver los ayuntamientos de ANV, lo que llevó al PSOE a acusar de deslealtad al grupo popular. 

La diputada de UPyD subió a la tribuna a defender una moción, enmendada y respaldada por el PP, para usar la ley "de manera recta y sin atajos" con el fin de que el Gobierno ponga en marcha "de inmediato" todos los instrumentos del Estado de Derecho que permitan desalojar a ANV de los 42 ayuntamientos en los que gobierna a través del artículo 61 de la Ley de Bases de Régimen Local. 

Al mismo tiempo, reclamaba que fueran las diputaciones forales las que gestionasen las cantidades que corresponden a esos municipios del fondo anticrisis de 8.000 millones. 

Durante el debate, los portavoces de los distintos grupos alertaron del riesgo de que se mermara o incluso se resquebrajara el consenso que en materia de lucha contra ETA ha regido desde el comienzo de esta legislatura. 

Sin embargo, eso no fue suficiente para que finalmente se llegara a un acuerdo y la moción fue finalmente rechazada con el voto contrario de PSOE, PNV, CiU y ERC-IU-ICV, la abstención de CC y el único respaldo de UPyD, PP y UPN. 

El portavoz de Justicia del PP, Federico Trillo, adujo motivos éticos, políticos, jurídicos "y de todo orden" para defender la disolución de estos consistorios y se cuestionó si existen razones electorales para no apoyar esta iniciativa. 

Más duro fue el portavoz de Interior del PSOE, Antonio Hernando, quien se dirigió a los diputados del PP para preguntarles "¿qué está pasando estos días para que sean tan desleales?". 

En su defensa de la moción, Díez instó a los diputados a votar en conciencia, al margen de la disciplina de grupo, tras constatar que "no habría mayor irresponsabilidad que eludir la (responsabilidad) propia y no dejar actuar a quienes pueden hacerlo, en este caso los tribunales de Justicia". 

Durante su intervención, seguida desde la tribuna de invitados por dirigentes de la Asociación de Víctimas del Terrorismo y del Foro de Ermua, Díez exigió que el Gobierno "no haga de juez, sino que deje actuar a los tribunales de Justicia" para acabar con esta "infamia". 

El portavoz de Justicia del PP, Federico Trillo, justificó el apoyo de su grupo a la propuesta de Díez "por coherencia democrática, por imperativo legal y por imperativo ético". 

"Todos compartimos el objetivo de derrotar a ETA, nadie lo pone en duda, y casi todos compartimos el objetivo de derrotar al entorno político de ETA", dijo, antes de afear al PSOE el contenido de su enmienda de sustitución, que Díez no aceptó incorporar a su moción. 

Y, tras avisar al PSOE de que "no caben medias tintas", se preguntó si el rechazo a esta iniciativa obedece a "razones electorales para manipular el terrorismo", un reproche que, según recordó, los socialistas lanzaban al PP en la pasada legislatura. 

Las alusiones a los cuatro años anteriores llegaron también desde las filas del PSOE, para cuyo portavoz de Interior, Antonio Hernando, la moción de Díez "huele a tacticismo", a "utilización pura y dura del terrorismo" que "huye del consenso". 

"Pensábamos que habían bajado del monte -dijo dirigiéndose a los diputados del PP- y observo con preocupación que cuando tienen problemas de oposición echan mano siempre del terrorismo". 

En este contexto, preguntó cómo es posible que en "el mejor momento" de la lucha antiterrorista se esté debatiendo este asunto y reprochó a los "duros" del PP sus "salidas de tono injustas e infamantes" y su "desfachatez" al sugerir que el Gobierno tiene la puerta abierta a la negociación con ETA. 

Por eso, pidió unidad y lealtad al PP y le reclamó que no rompa el consenso que "tanto ha costado alcanzar". 

Hernando aprovechó su intervención para pedir confianza en el Gobierno, que "sabe lo que hace y lo que no se puede hacer". 

El portavoz del PNV, Emilio Olabarría, calificó la moción de ilegal y oportunista y censuró a Díez por apelar a "los impactos emocionales más instintivos y más básicos". 

María Mercé Pigem, en nombre de CiU, recalcó la necesidad de mantener el consenso y señaló que su grupo votaría contra la moción porque siempre ha apoyado al gobierno en la lucha contra ETA, sea del signo que sea. 

Desde ERC-IU-ICV, su portavoz, Joan Ridao, rechazó la disolución de las corporaciones con el argumento de que a las fuerzas políticas hay que juzgarlas en las urnas.

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