Marruecos insiste a Zapatero en la reivindicación de Ceuta y Melilla

  • El primer ministro del país vecino afirma que las dos ciudades autónomas no deben ser un obstáculo en la mejora de la relación bilateral · El presidente del Gobierno fue recibido por Mohamed VI

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Más allá de las discrepancias tradicionales sobre Ceuta y Melilla o los temas espinosos como el Sahara, España y Marruecos tienen claro que quieren colaborar y reforzar sus relaciones sobre todo en asuntos como la inmigración. De ahí que ayer dieran por cerrada la crisis que provocó la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla y, sin mencionarla expresamente, subrayaran que ello "no debe ser un obstáculo" para avanzar en unas relaciones que, según Zapatero, ya son "profundas y sólidas".

La visita de cinco horas de Zapatero a Marruecos tuvo de todo: agasajos varios y declaraciones llenas de buenas intenciones y muchas reivindicaciones nacionalistas. El primer ministro marroquí, Abbas al Fassi, reiteró el derecho marroquí sobre las ciudades autónomas y el presidente del Gobierno, el marco constitucional español, pero en la rueda de prensa conjunta los dos optaron por hablar sólo de "respeto" y del buen nivel de relaciones.

La recuperación de Ceuta y Melilla "constituye un derecho de Marruecos", afirmó Al Fassi a la televisión pública marroquí tras su reunión con el presidente español. "Se lo dije a Zapatero con todo el respeto. Debo decirle la verdad de lo que siente cada marroquí y su majestad el rey", añadió.

El primer ministro del reino norteafricano también resaltó que hay que encontrar un ambiente de amistad para evitar cualquier crispación. Sin embargo, Fassi evito cualquier comentario al respecto en la rueda de prensa conjunta y Zapatero tampoco quiso responder cuando fue preguntado si había tratado de Ceuta y Melilla con Mohamed VI, que le recibió en audiencia en la ciudad de Oujda, a una docena de kilómetros de la frontera con Argelia. Fuentes gubernamentales aseguraron que en privado el presidente español se mostró "respetuoso" con la postura marroquí y le reiteró el "marco constitucional democrático" español.

Zapatero llegó a Oujda poco después del mediodía en la que era su cuarta visita a Marruecos desde que es presidente del Gobierno y la primera tanto de esta legislatura como desde la crisis que provocó el viaje de los Reyes a las ciudades autónomas el pasado mes de noviembre, que supuso la retirada durante dos meses del embajador marroquí.

Fuentes de Moncloa resaltaron el detalle simbólico de que el rey Mohamed VI estuviera ya esperando a Zapatero en la delegación del Gobierno de Oujda y que le saludara en español.

Pero también quedó otra constancia menos agradable: en el aeropuerto donde Fassi dio la bienvenida a Zapatero tan sólo ondeaba una bandera española muy pequeña entre una multitud de grandes enseñas marroquíes.

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