La central nuclear de Garoña encara sus últimas horas en activo

  • Nuclenor prevé parar hoy el reactor con el fin de evitar unas tasas sobre los residuos radiactivos

La petición de Garoña de parar hoy su reactor abre un nuevo episodio de duda sobre el futuro de la nuclear más pequeña del país, pero no presupone su cierre definitivo sino, básicamente, un modo de evitar impuestos. La parada programada servirá para vaciar el combustible del reactor y depositarlo en la piscina de almacenamiento de la planta.

El motivo de esta actuación es la ley de medidas fiscales en materia medioambiental y de sostenibilidad energética -en trámite parlamentario-, que prevé gravar a partir del 1 de enero la producción y almacenamiento de residuos radiactivos resultantes de la generación de energía nuclear. Los propietarios de Garoña (Nuclenor, participada al 50 % por Iberdrola y Endesa) calculan que este impuesto les supondría unos 150 millones de euros.

El Senado aprobó el jueves la nueva tasa; la duda por solventar ahora es qué pasará la próxima semana en el Congreso de los Diputados.

Fuentes de Nuclenor han asegurado a Efe que esta parada no tiene necesariamente que significar el cierre de la planta antes del 6 de julio de 2013, momento en el que expira su autorización de explotación, porque se podría tomar la decisión de volver a arrancarla antes de esa fecha. Asimismo, El presidente del comité de empresa de Garoña, Alberto César González, aseguró que el cierre de la planta es "técnicamente reversible", aunque Nuclenor les ha comunicado que el cierre será definitivo si no se eliminan las tasas que se están tramitando.

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