Lukoil tacha ahora el interés por Repsol de "rumor"

  • Industria defiende la españolidad de la petrolera y pide que los socios nacionales y extranjeros tengan el mismo peso

Un pasito para adelante y otro para atrás en el culebrón entre Lukoil y Repsol. Después de que el Gobierno ruso diera el miércoles su apoyo a la entrada de la firma rusa en la española, que tomaría hasta el 29%, ayer fue la propia Lukoil la que escenificó que esta operación está lejos de cerrarse.

Leonid Fedun, vicepresidente de la compañía, calificó de "rumor" el presunto interés por Repsol y matizó que no se llevará a cabo ninguna operación sin el conocimiento y la discusión previa por parte de los accionistas de la compañía. No obstante, el número dos de la mayor petrolera privada de Rusia agradeció el apoyo político ofrecido por el Kremlin.

Fedun realizó este breve comentario sobre la operación en la presentación de los resultados de la empresa en los nueve primeros meses del año. Lukoil obtuvo un beneficio neto de 10.765 millones de dólares (8.173 millones de euros) hasta septiembre, lo que representa un incremento del 70,9% respecto al mismo periodo del año anterior. Este incremento se debió a "las favorables condiciones de mercado, los elevados márgenes de refino, así como por una efectiva política de control de costes", según la firma.

Por su parte, el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, aseguró ayer desde Nueva Delhi que el Gobierno entiende que la españolidad de Repsol YPF se conserva si los accionistas españoles tienen, al menos, la misma participación en la petrolera que los extranjeros.

"Nosotros la definimos (la españolidad) como una situación en la que los accionistas españoles tienen, al menos, el mismo porcentaje de representación en el accionariado que los extranjeros", afirmó. Reiteraba así sus argumentos en favor de un control nacional de Repsol expresados en las últimas semanas.

Preguntado por la declaración del ministro de Energía, Serguéi Shmatkó, de apoyo a esa posible compra, Sebastián dijo que el Ejecutivo español "entiende que al Gobierno ruso le encantaría que una empresa de su país" participara en una española. "Eso no quiere decir que entre el Gobierno ruso", precisó.

Reiteró que la operación entre Lukoil y Repsol "es un tema empresarial y privado" sobre la que el Gobierno "vigilará la competencia, la seguridad del suministro y los intereses estratégicos de España".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios