De repente, Pierini es uno más

  • El italiano se une al grupo de forma sorpresiva, ya que en principio iba a estar de baja hasta finales de mes, y se apunta para recibir al Eibar · "Le he preguntado si a ido a Lourdes o a Fátima", bromea José

Entre la lesión sufrida en Alicante y el entrenamiento de ayer, cuando Pierini se reintegró en el grupo, pasaron diez días. Como por arte de magia, el italiano está disponible para jugar este mismo sábado ante el Eibar, a pesar de que el parte médico facilitado el lunes de la semana pasada apuntaba que el esguince de grado II en el ligamento lateral externo de la rodilla izquierda, junto con la contusión ósea en la cara interna de la articulación, requería un periodo de recuperación estimado de cuatro semanas.

Más allá de la falta de precisión en el diagnóstico, en esta historia ha sido clave la voluntad del central para rehabilitarse cuanto antes y ayudar al Córdoba en la fase cumbre de la temporada. El capitán decidió viajar con la expedición a Castellón para estar con sus compañeros en el primer desplazamiento de la era José González. Y esta semana ha intensificado el trabajo, hasta el punto de que ayer completó la sesión con la plantilla y no se resintió de sus molestias.

José bromeó al manifestar que "le he preguntado si ha ido a Lourdes o a Fátima. Ayer -por el martes- vino por la tarde y lo vi trabajar un poco con el profe (se refería al preparador físico, Esaú Sánchez), y de buenas a primeras me han dicho que hay que integrarlo en el grupo". No obstante, el técnico es cauto, pues "vamos a ver si tiene alguna secuela". "Hay que hablar con los futbolistas, a ver cómo se encuentran. El trabajo de los futbolistas el domingo también fue bueno... Vamos a dejar transcurrir las horas. Hoy para nosotros es jueves, y quedan todavía varias jornadas para el partido", puntualizó.

Mientras, Alessandro se siente "contento, porque pensaba tardar mucho más. Es una zona donde no hay carga, y entonces me permite hacer todo. Las sensaciones de la semana pasada ya eran positivas: había empezado a correr y me encontraba bastante bien. Las sensaciones que tiene un futbolista son muy importantes, muchas veces más que las clínicas".

La sesión de ayer resultó muy positiva para el zaguero transalpino, consciente de que "muchas veces, cuando entrenas sólo con un preparador físico no vas al cien por cien, pero en un entrenamiento con el equipo te olvidas y haces cosas sin pensar, y eso es una prueba de fuego para una lesión. Y la verdad es que ha ido bien". "Disponible, estoy disponible; lo de jugar será otra cosa", matizó.

Espectador de excepción en Castalia, al equipo "lo vi bien, más o menos como antes. Es un equipo que desde el punto de vista psicológico está un poco tocado. Empezamos bien el partido en Castellón, pero llegaron una vez, en una falta que sacaron rápido y sacó Julio (Iglesias), y el equipo empezó a venirse un poco abajo. Y eso es señal de que todavía falta un poco de confianza". Por eso insta a "reconquistar esta confianza en nosotros mismos, y saber que somos un muy buen equipo. Muchas situaciones nos han llevado a donde estamos ahora, pero no podemos caer en la falta de confianza".

Pensando ya en la trascendencia de la cita del sábado, Pierini sabe que "toca ganar", aunque aprovechó para dejar uno de sus sabios consejos: "En el último partido en casa contra el Alavés ya dije, después del partido, que nos habíamos equivocado todos. Habíamos dicho desde el comienzo de la semana que había que ganar, y era un partido para no perderlo". El Tano se adhiere a la teoría de que "queda mucho todavía y puede pasar de todo. Diez partidos son muchos, y no podemos entrar en el campo con la mentalidad que mostramos ante el Alavés, porque desde el principio se veía al equipo bastante nervioso, con ansiedad. Si te meten un gol, empiezan las precipitaciones y te ves un poco perdido".

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