Prohibido fallar ante un rival directo

El Córdoba B afronta este sábado su primer partido como local fuera de El Arcángel. El Ciudad de Lucena es desde ahora el nuevo feudo a defender por el conjunto blanquiverde en su búsqueda de la permanencia. Un estadio de césped artificial y de dimensiones más reducidas que el coliseo ribereño, pero que algunos de los jugadores del filial cordobesista ya conocen a la perfección, porque el año pasado también fue refugio del segundo equipo del Córdoba en algunos momentos de la temporada.

A pesar de que el cambio de escenario puede influir en el juego del Córdoba B, José María García -el entrenador del filial- señaló en la previa que no puede servir de excusa ni la superficie ni el cambio de escenario, pues el choque ante el Écija es de primera necesidad para el joven equipo blanquiverde. Y es que los astigitanos, un recién ascendido a la categoría de bronce, son uno más en la lucha por eludir el descenso -suman cuatro puntos más que el filial cordobesista-. Después de una gran primera parte de la temporada, los sevillanos cayeron en picado y ahora están sufriendo lo indecible para asegurar su presencia el año que viene en Segunda División B.

José María García planea pocos cambios en su equipo respecto al que la pasada semana se impuso a la Balona a domicilio. El técnico cordobés dará continuidad a su equipo, aunque tendrá que hacer un cambio obligatorio por la baja de Jesús Sillero, que en La Línea de la Concepción vio la quinta amarilla de su primer ciclo de amonestaciones y cumplirá un partido de sanción. A la convocatoria está previsto que se incorpore el uruguayo Jorge Graví, una vez que ha dejado atrás sus problemas musculares. En el Écija, Molero es baja por lesión y Adri Crespo será duda hasta última hora.

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