Otra vez no, Carlos González

  • Desaparecido desde diciembre, el dirigente reaparece eludiendo culpas

Ahora que las aguas vuelven a bajar tranquilas y el miedo al descenso ha disminuido, Carlos González saca la cabeza de su trinchera. Le gusta pasear de vez en cuando, sobre todo si es por Palma. Ni siquiera dejar la presidencia ha reducido su afán de protagonismo, lo lleva en la sangre. "Si al final de temporada nos salvamos le daré otra primicia. Ahora no puedo, pero sí a final de temporada. Decirla ahora sería de irresponsable, que ya bastante lo soy", lanzó. ¿Se marcha? "Si marcharme ya me he marchado...", continuó el empresario, dejando ese velo entre la sorpresa y la incógnita que tanto le gusta. Eso sí, esta vez no desmintió de forma categórica su adiós, como otras. Quizás sea porque hablaba en un medio de fuera de Córdoba...

En su paso habitual ya por Onda Cero Mallorca, González se desprendió de responsabilidades y señaló al manido entorno sobre los males del club, sea el que sea, también el Córdoba. "Todos tenemos que sumar para salir de la crisis. El periodista debe informar, no opinar. Los periodistas son los que crean la opinión de los demás, pues son opinadores, no periodistas. Se va creando un caldo de cultivo, se buscan culpables porque el equipo no gana...", comentó el dirigente, que recordó que ante un descenso "el que pierde es la ciudad, el club y la prensa".

En caso de salvación anunciaré una primicia, decirlo ahora sería irresponsable, que ya bastante lo soy"

El máximo accionista insistió en que "un presidente sólo manda dos meses al año. Los que juegan son los jugadores y tienen que tener un buen ambiente para competir. Si están en un ambiente crispado, con todos encabronados, juegan atenazados. La gente no se da cuenta". "La gestión se hace de una forma u otra según el ambiente que se cree", insistió Carlos González, que quiso dejar claro que "los aficionados jamás son culpables". Es más, entendió sus críticas constantes en El Arcángel, aunque con matices: "Al dirigente hay que exigirle, pero no ir más allá, no lincharle. Una cosa es exigir, que están en su derecho y lo deben hacer. Lo he dicho siempre y lo mantengo. Pero una cosa es exigir y otra es linchar y agrandar, y de un grano de arena hacer una montaña".

Mirando ya a lo que hay en juego, que no es poco ni para el Córdoba ni para el Mallorca, el empresario desveló su preocupación por la situación del equipo pese a tener 40 puntos y restó importancia a la mala racha fuera porque "esto es fútbol". "En la primera vuelta no ganábamos ninguno en casa. Estoy convencido de que mi entrenador y mis jugadores quieren ganar siempre que salen. No he visto a nadie que no quiera ganar. He visto a mis jugadores, tras perder un partido, llorar en el vestuario. La gente piensa que a ellos les da lo mismo y no", argumentó González, que incidió en que "hay que intentar entre todos sumar, y luego ya se pedirán cuentas".

De momento, la pelea está en evitar un descenso que traería una ayuda de unos dos millones de euros. Un importante paso sería dar el golpe en Palma, pues "en el fútbol lo único que vale es ganar. Las finales no se juegan, se ganan, metiendo gol hasta con el culo. Como sea. No vamos a jugar bonito, sino a ganar". Sería lo mejor. Eso y el silencio, que a veces rompe la paz...

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