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Otra técnica de acercamiento

  • El club blanquiverde pretende anunciar esta semana su nuevo proyecto para la unificación de los colectivos peñísticos, con un registro que permita un contacto más directo

  • Pactar el precio de las entradas con los rivales y facilitar los desplazamientos, el objetivo final

Luso y Alfaro se acercan a saludar a los aficionados desplazados a Vallecas, en el último desplazamiento de la pasada temporada. Luso y Alfaro se acercan a saludar a los aficionados desplazados a Vallecas, en el último desplazamiento de la pasada temporada.

Luso y Alfaro se acercan a saludar a los aficionados desplazados a Vallecas, en el último desplazamiento de la pasada temporada. / lof

Si la obsesión del Córdoba de Carlos González era dotar de una ciudad deportiva propia al club, el Córdoba de Alejandro González tiene una prioridad: conseguir la paz social en torno a la entidad. El reto es enorme teniendo en cuenta la fractura existente entre la propiedad y la afición, patente de forma especial en la segunda vuelta de la recién finalizada temporada. Pero el presidente ha trazado una hoja de ruta con la que pretende conseguir un acercamiento real con la masa social, sin olvidar que al final será el proyecto deportivo el principal gancho. De esta manera, en las oficinas del Fondo Norte de El Arcángel trabajan a marchas forzadas con la intención de poder presentar esta semana un nuevo proyecto peñístico cuyo objetivo no es otro que facilitar la comunicación interna, recobrar los actos conjuntos y, sobre todo, facilitar la presencia de seguidores cordobesistas en las salidas.

Desde su primer encuentro con los medios de comunicación en enero, pocos días después de su desembarco en la presidencia, Alejandro González ya mostró su intención de tratar de devolver la paz social al cordobesismo. No ya en su enfrentamiento con la propiedad y la directiva, refrendado con actos como la retirada de abonos o el capítulo del bombo de Incondicionales que enturbiaron aún más el ambiente, sino dentro de los propios colectivos peñísticos, divididos por su afinidad a la Federación, la Agrupación o su independencia. Unas diferencias que, en gran parte, quedaron a un lado con la creación de la plataforma CCF Somos Nosotros, que unió a grupos de distinta índole.

Por ese tiempo, el club ya había intentado algún acercamiento que no llegó a buen puerto. Por eso ahora se ha decidido a ir un paso más allá. El Córdoba ultima el lanzamiento de una plataforma virtual en la que todas las peñas podrán oficializarse según unos nuevos estatutos "basados en los modelos de un club grande, con una gran masa social, como el Barcelona y otro más humilde, pero también con un gran movimiento peñístico, como el Alavés; en el medio queremos estar nosotros", advirtió Alejandro González en la entrevista concedida la pasada semana a el Día. Además de ser la base para convertirse en oficiales y ser reconocidas, recogerá los privilegios a los que podrán acceder, en lo que consideran como un modelo de "transparencia" total.

Pero, ¿qué pueden esperar ahora estos colectivos que durante los últimos años se han sentido muy lejos, y hasta maltratados, por parte de los rectores blanquiverdes? De momento, la intención de la entidad es que la comunicación interna sea más fluida, para lo que ha nombrado a Sergio Medina como consejero de peñas, y a Fran Ruano como interlocutor diario. Y, como novedad recuperada, el compromiso "fehaciente" de apoyar cada acto que organicen los colectivos, con la presencia de personal directivo y/o deportivo del club. Ambos puntos estarán recogidos en esos nuevos estatutos.

Además, el consejo de administración actual se marca el reto de recuperar el Día de las Peñas y prestar su colaboración para que la afición pueda estar presente en los desplazamientos. ¿Cómo? El plan trazado por Alejandro González y su equipo directivo pasa porque desde el departamento comercial de la entidad se haga un trabajo "para conseguir promociones y, sobre todo, pactar precios muy muy bajos con los otros clubes para que haya tres o cuatro buses como mínimo viajando con el equipo cada fin de semana".

Con esta vuelta al pasado, pues el Córdoba ya tuvo este tipo de iniciativas con anteriores directivas y propiedades, el presidente pretende ganarse el cariño de la afición "a cambio de nada, pues podrán seguir chillándome, no es para conseguir palmeros". Es un paso más en su política de acercamiento social, en su afán por hacer ver al cordobesismo que "el proyecto es positivo". Un compromiso que debe ver la luz en los próximos días y que desde las oficinas esperan que, unido al proyecto deportivo en el que se trabaja para lanzar la campaña de abonados, se vea también como el principio de una época de cambio en la entidad.

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