Más población y los mismos recursos

  • Trassierra, Cerro Muriano y la urbanización de Las Jaras, los principales destinos vacacionales de la capital, carecen de espacios para el ocio nocturno, el deporte y una una red suficiente de transporte

Unas vacaciones en Cerro Muriano en pleno siglo XXI no son muy diferentes a las de hace décadas. Tan sólo han mejorado los accesos por carretera gracias a la construcción de la variante, pero tanto sus vecinos como los ciudadanos que eligen esta barriada para huir del calor de los meses julio y agosto siguen careciendo de zonas deportivas, un servicio sanitario acorde al notable incremento de población que se registra en vacaciones o zonas de recreo para el día y la noche. Según los vecinos consultados por El Día, estos equipamientos son muy habituales en cualquier otro destino vacacional de la costa e incluso de interior, pero "la realidad es otra al hablar del Muriano". Sin embargo, estas deficiencias no son exclusivas de este enclave de la Sierra. También en Trassierra y en la urbanización de las Jaras ven cómo pasan los años y siguen padeciendo aquellas mismas incomodidades que un día creyeron que se acabarían.

El volumen de habitantes, sin embargo, sí ha cambiado de forma muy sustancial y este incremento se hace aún más palpable con la llegada del verano. Así, por ejemplo, el censo de Cerro Muriano apenas arroja una cifra superior a las 700 personas -sin contar con la parte de Obejo, que puede alcanzar otros 600 o 700-. En verano, estos números se disparan hasta los 3.500 o 4.000 habitantes, es decir, que se triplica. En la barriada de Trassierra, este incremento es aún mayor. El registro municipal contempla en torno a 600 vecinos, pero en este caso los datos se multiplican por diez hasta llegar a los 6.000 o 7.000 residentes de verano. En la urbanización de Las Jaras, por su parte, el censo y la ocupación residencial para los meses de verano es algo más parecida que en los casos anteriores, ya que en esta zona son cada año más numerosas las familias que tienen su vivienda como la primera residencia. En concreto, el aumento ronda sólo el 15 o el 20%, un porcentaje muy inferior al del Muriano y Trassierra.

Lo que sí tienen en común estas tres barriadas de la Sierra cordobesa es la citada escasez de equipamientos. A este respecto, el presidente de la Asociación de Vecinos de Los Pinares de Santa Bárbara, Nicolás Alcalde, destaca la ausencia de una oferta de ocio en este enclave. "Carecemos absolutamente de todo", concreta el dirigente de este colectivo de Cerro Muriano. A Alcalde le preocupa especialmente que tanto jóvenes como mayores no tengan un sitio para hacer deporte. En este sentido, cita como ejemplo el caso del campo de fútbol, una instalación que, según él, "debería contar ya con césped artificial, como en el resto de los campos de fútbol de la capital, pero estoy seguro que no lo tendrá hasta 2010 como mínimo a pesar de las múltiples promesas que nos hacen".

Otro de los capítulos que preocupa al presidente de Los Pinares de Santa Bárbara es el "retraso" que sufre el inicio de la construcción del centro cívico, un espacio que está llamado a resolver parte de las necesidades de ocio de los vecinos de Cerro Muriano, no sólo en verano sino también durante el resto del año. Asimismo, Alcalde subraya que el centro cívico, que se ubicará en los antiguos terrenos de la Diputación -en la entrada a la barriada- dará cabida asimismo al consultorio médico, otro de los principales motivos de protesta de los vecinos del Muriano. La dotación de personal sanitario y vigilancia policial -tanto de la Policía Local como de Guardia Civil- tampoco parecen responder a las necesidades de una barriada que puede llegar en determinados fines de semana a los 5.000 habitantes.

La cobertura de la red de transporte público por parte de la empresa municipal de Autobuses de Córdoba (Aucorsa), según los dirigentes vecinales a los que accedió este periódico, tampoco es del gusto de los residentes, bien porque la creen "insuficiente" -como es el caso de Trassierra o el Muriano- o bien porque es inexistente -caso de Las Jaras, donde los vecinos tienen que valerse de sus propios vehículos para llegar al centro urbano-. Según declaran los presidentes de las asociaciones de vecinos del Muriano y Trassierra, Rafael Valenzuela (del colectivo Luis de Góngora), el servicio de la entidad municipal Aucorsa "es insuficiente y mal organizado".

Sobre las horas de salida de los vehículos de Aucorsa, Alcalde señala, por ejemplo, que falta un servicio que salga antes de las siete de la mañana para las personas que tienen que trasladarse a trabajar al centro urbano puedan hacerlo. También denuncia que sólo hay un vehículo -tanto para la ida como para la vuelta- para prestar servicio a Cerro Muriano. En el caso de Trassierra, la frecuencia de paso de autobuses de la red de Aucorsa es todavía menor, cuatro de ida y otros tantos de vuelta. "Nos tenemos que buscar la vida con nuestros coches porque sabemos que el transporte pública no soluciona nada y menos aún en los meses de verano con una población tan elevada", señala el presidente de la Asociación Luis de Góngora, de Trassierra.

La principal reivindicación para Las Jaras se encuentran en las vías de comunicación que conectan el centro urbano con este residencial, la primera urbanización legal que se construyó en la Sierra cordobesa. Las fuentes vecinales consultadas denuncian especialmente el tramo que discurre entre el cruce de la piscina Asuán y la entrada a Las Jaras. "La carretera es estrecha y tiene muchas curvas, de ahí que el peligro de accidente se incremente en verano al haber una mayor circulación de vehículos", resalta uno de los representantes vecinales de esta zona de la ciudad. Para él, la solución pasa por "trazar una línea recta de no más de 800 metros e incrementar la anchura de la calzada".

La situación de Las Jaras en lo que a equipamientos se refiere es incluso peor que en los casos de Cerro Muriano y Santa María de Trassierra. Esta urbanización, pese a que supera de largo el millar de habitantes, carece de un centro cívico, unas instalaciones deportivas y tan sólo dispone de un centro de hostelería. Los únicos espacios deportivos y piscinas que hay en este enclave son los que hay en los pequeños residenciales que componen esta urbanización.

Las reivindicaciones de los residentes, en cualquier caso, son muy numerosas y todos suelen coinciden en equiparse al resto de los ciudadanos y contar con un mínimo de equipamientos. Estas deficiencias son las que llevan, por ejemplo, a muchos vecinos de Cerro Muriano, Trassierra o Las Jaras a apuntar que "nos tratan como a ciudadanos de inferior categoría, aunque paguemos impuestos como el resto".

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