El 70% de la población está expuesta a un ruido elevado

  • Más de 200.000 personas residen en zonas que superan o igualan los índices indicados por la normativa como tolerables, según asegura el mapa municipal

El 70% de la población de la capital cordobesa, en torno a 200.000 personas, reside en zonas de la ciudad que superan o igualan de forma habitual los niveles de ruido que la normativa autonómica establece como tolerable, según las conclusiones del Mapa Estratégico de Ruidos, elaborado por el área municipal de Medio Ambiente. El documento, de cierta complejidad técnica, establece que esta cantidad de cordobeses se encuentra, por la noche, en lugares que sufren ruidos de 55 decibelios o más y, por la mañana, alcanzan más de los 65 decibelios.

Una de las conclusiones del informe es que establece que las fuentes del ruido se deben, sobre todo, al tráfico de vehículos privados. Ni las líneas de ferrocarril que cortan en dos la ciudad, ni las actividades económicas de ocio implican un nivel de impacto en la capital como el que genera en Córdoba el paso continuo de automóviles. De hecho, se establece que las mayores medidas correctoras deben pasar por una ordenación distinta del tráfico privado. Los lugares más ruidosos, en este sentido, coinciden con las principales vías de comunicación de forma que el ruido se va relajando conforme el estudio se introduce en la trama urbana de los barrios, con menos afluencia de vehículos a motor.

Por el día, las zonas más ruidosas, que superan los 70 decibelios, son aquellas que se encuentran más pobladas de coches y autobuses. Entre las vías, se encuentra la carretera de Castro, todo el eje de Vallellano y la Victoria, la avenida de América, todo el Plan Renfe, la avenida de Barcelona o Campo Madre de Dios. Entre las calles que superan los 65 decibelios, se encuentran la avenida de Cádiz, la zona principal del barrio Guadalquivir, la Ribera, Menéndez Pidal, Medina Azahara, las Tendillas (una de las pocas semipeatonales que se citan en el estudio), Santa Rosa o Carlos III.

El estudio asegura que ni el entorno de los polígonos industriales -salvo algunas zonas donde se encuentran locales nocturnos- ni la línea ferroviaria implican un grave disturbio para los vecinos, teniendo en cuenta que las mediciones se han realizado en las fachadas de los edificios a una altura media sobre el nivel de la calle. En el caso de Renfe, influye, sobre todo, el hecho de que el tráfico nocturno sea muy reducido. Este hecho influye también en las barriadas periféricas como Alcolea, Villarrubia o El Higuerón, marcadas por la existencia del tendido férreo. En ese sentido, la desconexión es clave para una vida ajena al ruido. Trassierra es, con diferencia, el lugar con menos interferencias sonoras del término municipal al no estar cerca de vías de comunicación de gran impacto y no contar con zonas industriales.

El mapa de ruidos forma parte de la aplicación de la legislación vigente. La norma obliga a los ayuntamientos a contar con un estudio en profundidad de la contaminación acústica para poder tomar medidas para su control y reducción.

65

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios