El perfil de la maltratada: joven, soltera, trabajadora y de la capital

  • El SAVA atiende más de 600 casos derivados de violencia de género y recomienda hasta 700 órdenes de protección

Última manifestación contra la violencia de género en Córdoba. Última manifestación contra la violencia de género en Córdoba.

Última manifestación contra la violencia de género en Córdoba. / josé martínez

La violencia de género contada en cifras puede resultar fría. Sin embargo, aportar los datos de las víctimas siempre ayuda a comprender la problemática de la situación. El informe anual del Servicio de Atención a Víctimas de Andalucía (SAVA) de la Junta deja claro que sus atenciones se centran sobre todo en mujeres. Pese a que los datos aportados por el organismo público no especifica si esas víctimas han sufrido violencia de género, sí se observa que las mayorías de las atenciones fueron a mujeres maltratadas. La razón, la mayoría de los casos derivan de los juzgados de violencia de género, prácticamente la mitad. Esto quiere decir que este servicio del gobierno andaluz que se centra en todas las víctimas aglutina la mitad de su actividad en mujeres que han sufrido algún tipo de manos de su pareja o expareja. Los datos que aporta el informe además permiten elaborar un perfil tipo de estas mujeres.

Según el balance general del SAVA, la víctima atendida sería una mujer, de entre 30 y 44 años, que está soltera, tiene estudios primarios, trabaja y es de Córdoba capital. Además, su relación con el autor del daño es de pareja. En este último dato reside la mayor prueba de que las personas atendidas por el SAVA son en su mayoría mujeres maltratadas dado que el daño lo inflige en el 22,62% de los casos la pareja, en el 21,67% el cónyuge, en el 19,56% una expareja y en el 12,58% un excónyuge.

Si en esas características se atiende únicamente al apartado relacionado con las mujeres, la realidad queda aún más clara. Hay 177 divorciadas que reciben ayuda por 31 divorciados, 232 casadas por 39 casados, 23 mujeres en trámite de separación por cuatro hombres y la cifra que más llama la atención, 400 solteras por 85 solteros.

Respecto al nivel de estudios de esas mujeres, hasta 486 del total de mujeres atendidas durante el año pasado tenían estudios primarios, 133 no habían recibido formación nunca, 103 tenían la Educación Secundaria y había muy pocas con carrera (18 con una licenciatura y una decena con una diplomatura).

En cuanto a su situación laboral, la cosa cambia. Aunque en general, teniendo en cuenta a víctimas mujeres, hombres, niños y adolescentes el estar trabajando era preponderante, en el caso de analizar únicamente a las mujeres el porcentaje mayoritario es el desempleo. Y es que el informe del SAVA apunta a que del total de mujeres atendidas, 364 estaban en paro, mientras que 138 trabajaban de manera eventual y 57 de forma indefinida. Hasta 85 declaraba trabajar pero sin contrato, 62 estaban estudiando, 38 eran jubiladas o pensionistas y casi 60 eran trabajadoras únicamente dentro de su casa.

Además, la mayoría de estas mujeres eran de la capital. De todas las atendidas, hasta 896 eran vecinas de la ciudad, mientras que 48 provienen eran de algún municipio de la provincia. Además, una quincena no era cordobesa. En el caso de las denuncias, la diferencia entre quienes sí acuden a los juzgados en general y las mujeres no lo hacen es muy grande. En este caso, el 78% de las víctimas denunció, el 16,5% no lo hizo y algo más del 5% retiró la denuncia.

Por último, otra clave que ayuda a entender que casi todas las víctimas sean mujeres es si se analiza el perfil del agresor. Y es que el SAVA habla de un hombre, de entre 30 y 44 años y de la capital. Además, en cuanto a los datos específicos de violencia de género, este servicio de la Junta derivó 307 casos a los juzgados para que emitieran órdenes de protección y más de 600 se relacionaron con este tipo de violencia.

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