Sobrevivir y, además, ahorrar

  • Los cordobeses cuentan cómo administran sus ahorros con la crisis económica

Para la mayoría es un auténtico ejercicio complicado de cálculo cuadrar todos los gastos y llegar a fin de mes. Sobrevivir, vamos. Hablar de la palabra ahorro es prácticamente algo que no se puede plantear o que lo intentan a duras penas. El pulso en la calle no es el que augura una recuperación, sino el de la resignación porque cada uno se ha acostumbrado a vivir con esto de la crisis. A gastar menos, a pensárselo más, a contar las salidas, las cenas... En estos tres años y pico de la manida recesión parece que los que han tenido la suerte de conservar su empleo se han relajado; el resto sigue haciendo encaje de bolillos con las cuentas.

María Rivas hace cinco meses que se quedó en paro por lo que, asegura, "cada vez miro más el dinero porque no sé qué voy a hacer cuando se me acabe el desempleo si no me ha salido nada antes". Lo peor es que los que ahora están sin trabajo ven el panorama muy mal, negro, porque todos tienen la experiencia de alguien conocido que no supera el bache. "No es que quiera ahorrar para hacer una inversión ni nada, es que tengo que guardar por si llega el día que me quedo sin ningún ingreso", lamenta esta joven de 32 años. Le acompaña Silvia Martínez, una licenciada en Filología Inglesa que desde este curso da clases de inglés en un instituto de Murcia. "Una intenta ahorrar, algo se puede hacer, pero quitándote de muchas cosas", asegura. Sobre todo ahora que en esta comunidad autónoma han recortado de forma significativa los sueldos de estos funcionarios. "Lo he notado mucho, al menos sé que tengo un sueldo fijo, no me puedo quejar en absoluto", afirma.

Según los datos del Banco de España, el ahorro ha crecido desde que comenzó la crisis -menos en este último año 2010- algo que se explica por el comportamiento de las familias que han tenido la suerte de encontrarse en una buena posición antes del estallido y mantenerse. Juan y Gloria están casados y trabajan los dos al frente de un pequeño supermercado. "Ya teníamos nuestros ahorros y lo que hemos hecho es no gastarlos, a pesar de que habíamos pensado comprarnos una casa más grande antes de que ocurriera todo esto" asegura Juan. Además, parte de sus ingresos lo destinan ahora "a un plan de ahorro a plazos, por lo que pueda pasar". Su posición económica no ha mejorado pero sí que "todo lo que llega a nuestras manos lo intentamos administrar bien".

Sofía Castellano, que trabaja como cuidadora en una residencia de mayores, asegura que "he estado un tiempo en paro, pero ahora que estoy trabajando sí he empezado a ahorrar, pero para irme de vacaciones o darme algún capricho". Se trata de diferentes formas de afrontar esta coyuntura pero lo cierto es que la mayoría se conforma con sobrevivir cada mes.

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