El molino de San Antonio será un mirador de los Sotos de la Albolafia

  • El Ayuntamiento cederá la gestión del recinto al Ingema y espera un convenio con Medio Ambiente para la musealización del recinto dedicado al monumento natural

El teniente de alcalde de Urbanismo, Andrés Ocaña, conoció ayer sobre el terreno cómo ha quedado la restauración que la empresa municipal Procórdoba ha realizado en el molino de San Antonio una vez finalizada la obra civil. Sólo falta la dotación de servicios para que el edificio quede completamente terminado y pase a ser un centro de interpretación de los Sotos de la Albolafia, el cauce del Guadalquivir comprendido entre el Puente Romano y el de San Rafael.

Ocaña destacó la inversión realizada por la firma municipal que preside, tanto en el desembolso de 250.000 euros para la adquisición del edificio situado en la margen izquierda del río como en los alrededor de 750.000 invertidos en una restauración dirigida por Juan Cuenca y realizada por Construcciones Ros Zapata.

Esta intervención ha sido especialmente respetuosa con la evolución que el molino de San Antonio ha tenido a lo largo de los siglos. El propio Cuenca explicó que en el dibujo que realizó el artista flamenco Antonio de las Viñas ya aparece aunque con unas dimensiones menores a las actuales. A lo largo del siglo XIX_y en las primeras décadas del XX se le hicieron algunos añadidos de consideración, como el personal ábside poligonal que los caracteriza.

A diferencia de los otros molinos que se asientan en el cauce del Guadalquivir, éste de San Antonio se dedicó exclusivamente a la molienda de cereal, sin tener otros usos comunes como el de batanes o el de generación de energía eléctrica.

Ocaña señaló ayer que una vez terminados los flecos que quedan en la reforma se procederá al traspaso del edificio al Instituto Municipal de Gestión Medioambiental (Ingema) para que lo gestione, como ya hace con el molino de la Alegría, convertido en Museo de Paleobotánica, y el de Martos, como centro de interpretación del río.

La intervención llevada a cabo en la planta baja del molino de San Antonio ha recuperado las distintas piezas en las que se producía la molienda. Han quedado visibles los huecos en el suelo por donde se controlaba el paso del agua y la energía generada por ésta para el movimiento de las piedras o muelas.

En la planta superior, en cambio, el tratamiento ha sido distinto. La solución adoptada ha sido la de convertirá en un gran salón en dos niveles, iluminado por los grandes ventanales desde donde son visibles los monumentos de la margen derecha como la vegetación y la avifauna de los Sotos de la Albolafia.

El edil de Urbanismo señaló que no descarta organizar una jornada de puertas abiertas una vez se inaugure la reforma del Puente Romano y del entorno de la Calahorra que aún se encuentran en obras.

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