La Junta empieza las pruebas de la seguridad del túnel de la Ronda

  • El principal sistema con el que cuenta el subterráneo de los Omeyas es un proceso automático que cierra el paso si se detecta cualquier incidencia en el tráfico

La Consejería de Obras Públicas ha iniciado el tramo final de las actuaciones de envergadura a desarrollar en la Ronda de Poniente, cuya apertura está en estos momentos por determinar. La delegada provincial de este departamento, Mar Giménez, aseguró ayer que los responsables de la ejecución del proyecto están realizando ya las pruebas de funcionamiento de los distintos sistemas de seguridad con los que cuenta el tramo central de la carretera de circunvalación, el único que queda pendiente de inauguración.

La apertura de la Ronda de Poniente se encuentra en manos, precisamente, de los ajustes que se realicen en estos sistemas de seguridad. La fecha definitiva, explicó la responsable autonómica, queda condicionada a que los procedimientos funcionen con plenas garantías, aseguró Giménez. El principal de los sistemas que tienen que funcionar como un reloj cuando la carretera eche a andar es un proceso automático que sella el túnel mediante unas barreras para evitar que entren más vehículos cuando se detecta un problema en su interior. El mecanismo se ha de activar de formar automática cuando una serie de sensores detectan que se ha producido un problema con el tráfico dentro del paso subterráneo. En principio, se trabaja con la tesis de inaugurar los dos túneles a finales de julio o principios de agosto, de forma que se pueda comprobar su uso antes de que entre en carga la carretera durante el mes de septiembre, a la vuelta de las vacaciones de verano.

Las obras del tramo central de la Ronda de Poniente han consumido más de 80 millones debido a la enorme complejidad de las obras de los dos túneles que se han construido, el de los Omeyas y el de la Almunia. Durante el proceso de construcción de la infraestructura, uno de los principales problemas ha sido el nivel de la capa freática, que ha obligado a los ingenieros a trabajar de una forma específica para sortear los cientos de miles de litros de agua que manan en la zona de construcción de los túneles. Obras Públicas inició hace escasos meses el trabajo a tres turnos por parte de las contratas para realizar los últimos retoques a una de las actuaciones más reclamadas por la ciudadanía.

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