Chamizo censura el mal estado de los calabozos en ocho partidos judiciales

  • El Defensor del Pueblo Andaluz tilda de "claustrofóbicas" las celdas de la Comandancia y critica que las dependencias para los detenidos en la comisaría de Policía son "claramente mejorables"

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Unos son "claustrofóbicos", otros "lóbregos" y algunos, sencillamente, "mejorables". El Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo, no escatima calificativos a la hora de analizar la situación de los calabozos de la provincia en un estudio presentado ayer en el Parlamento que censura el estado de ocho de las 12 instalaciones utilizadas por los cuerpos de seguridad para la custodia de los arrestados. El informe describe, uno por uno, los centros de detención de los partidos judiciales, un examen del que no escapan las dependencias del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil de la capital. Estas últimas instalaciones, de hecho, se llevan uno de los peores rapapolvos del estudio: "Todo es muy reducido y claustrofóbico. En un cuartel tan extenso bien podrían habilitar algo mejor", concluye la institución encabezada por Chamizo.

El estudio describe que, en el extremo del complejo, la Comandancia dispone de "tres minúsculas celdas -deben tener poco más de tres metros cuadrados cada una- con una cama de obra que ocupa el lado más extenso, con colchoneta y manta, ambas ignífugas". Fuera existe un "pequeño aseo con inodoro y lavabo, sin ducha". Estas instalaciones, que rara vez se utilizan para "detenciones masivas" -según recoge el mismo informe-, fueron motivo de una queja con motivo del "hacinamiento" de nueve personas de nacionalidad rumana que permanecieron allí más de 48 horas. Esta situación fue denunciada por una asociación humanitaria que se hacía eco de un comunicado de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC).

Los calabozos del Cuerpo Nacional de Policía, ubicados en la comisaría de Campo Madre de Dios, tampoco escapan a las críticas. Las siete celdas se ubican en un edificio "muy alejado del centro, en un antiguo cuartel del Ejército". Se trata de una instalación "de cabida indefinida" debido a que "un gran poyo de obra ocupa la mitad de su espacio". "Allí pueden caber tres colchones o más. Nos dijeron que con motivo de una redada en la ciudad habían llegado a tener a 24 detenidos en una ocasión", critica textualmente el estudio. Los calabozos, que carecen de timbres o de interfonos, disponen de puertas de barrotes "cuadrados, muy tupidas, totalmente interiores y oscuras". Una se reserva a menores y otra a mujeres, y sólo ésta tiene dentro inodoro y lavabo. "En conjunto son unas instalaciones claramente mejorables", censura Chamizo en su análisis.

Sólo los lugares de custodia de detenidos de cuatro partidos judiciales -Pozoblanco, Montilla, Lucena y Baena- aprueban el examen. En Aguilar de la Frontera, Posadas, Puente Genil y Montoro ni siquiera existen este tipo de dependencias, lo que también merece una reprimenda por parte del Defensor. En Cabra, Priego de Córdoba y Peñarroya-Pueblonuevo el estado de los calabozos es, sencillamente, "deficiente".

"La ubicación es muy inadecuada, en un vetusto edificio con graves problemas arquitectónicos estructurales, hasta el punto de tener que ser totalmente remodelado", destaca el informe acerca de los calabozos de Peñarroya. Y continúa: "Las celdas son lóbregas, con escasa ventilación exterior, de techos altísimos. Aunque sus mejoras han sido evidentes, su estado de conservación no es bueno". En Priego de Córdoba, el principal problema es el espacio: "Todo es tan reducido que no cabe ningún tipo de separación entre menores y adultos o entre hombres y mujeres".

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