Bodegas Campos ficha a Celia Jiménez como jefa de cocina para su centro logístico

  • La cocinera regresa a Córdoba tras ser la primera mujer que obtuvo el reconocimiento de la Guía Michelín por su trabajo

Uno de los símbolos de la restauración de la ciudad como es Bodegas Campos ha fichado a una de las estrellas de la gastronomía local, Celia Jiménez, quien se ha convertido en la nueva jefa de cocina del taller de investigación y desarrollo del centro logístico de producción de la citada firma.

Tras pasar dos años al frente de los fogones del restaurante El Lago, en Marbella (Málaga), Jiménez regresa a Córdoba, uno de sus sueños. Se da la circunstancia de que la primera experiencia laboral que tuvo Celia fue como camarera en Bodegas Campos. "Mi primera toma de contacto fue en sala y allí me di cuenta de que podía hacer un buen trabajo en la cocina", asegura.

Revisar toda la oferta gastronómica cordobesa, encontrar nuevos platos para la mesa de Bodegas Campos y su servicio de catering, colaborar con la Universidad de Córdoba y la Cooperativa Agroganadera del Valle de los Pedroches (Covap), así como impartir clases en la Escuela de Hostelería son algunos de los proyectos y apuestas que Jiménez espera desarrollar en esta nueva etapa laboral. La cocinera reconoce que le quedan muchas cosas por hacer y que espera que su experiencia sirva de ejemplo para los alumnos de la Escuela de Hostelería, porque "ellos son el futuro de la cocina".

El éxito ha acompañado a Celia Jiménez. Prueba de ello es que hizo historia en diciembre de 2005 al ser la primera mujer que obtuvo el reconocimiento de la Guía Michelín -una publicación en donde cualquier empresario o profesional le gustaría ver su nombre o el de su restaurante reflejado- por la cocina de vanguardia que desarrollaba, hasta hace apenas una semana, en el establecimiento El Lago. A pesar de contar con este reconocimiento y distinción, la cocinera considera que "no se puede trabajar para conseguir un premio", sino para que "los clientes estén satisfechos" y buscar "una cocina con identidad propia". Es más, incide en que la estrella Michelín es un galardón para el restaurante, no para ella.

Un salmorejo de tomate asado con una sardina marinada y un borracho de aceitunas negras son los platos preferidos de Celia Jiménez, que en su regreso a Córdoba quiere compartir experiencias y trabajar con otros grandes de la gastronomía local, como Kisko García.

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