100 días de GobiernoDE LA BONANZA A LA CRISIS

  • Chaves creyó que en el año 2009 Andalucía volvería a crecer al 3% y que sobre el año 2014 se llegaría al pleno empleo · Así comenzó el presidente una sexta legislatura en la que la consejería estrella, la de Vivienda, ha logrado cerrar el plan en un tiempo récord para intentar hacer frente a una crisis negadaDe la "desaceleración" de la que se saldría en 2009 a un crecimiento del 1%

Estabilidad política e imprevisión económica. Estas dos ideas resumen los cien primeros días del sexto Gobierno de Manuel Chaves, tres meses que separan una Andalucía de cierta bonanza en la que el crecimiento económico previsto iba a ser del 3,4% del PIB a otra con un marco absolutamente diferente, donde el diagnóstico ha bajado al 2,4% y, posiblemente, deberá descender aún más. Estabilidad política porque a Chaves le está funcionando la bicefalia con la que armó su Ejecutivo; de un lado, el vicepresidente político, Gaspar Zarrías, y del otro, el económico, José Antonio Griñán, el más activo de ellos y con varios frentes abiertos, el más grave, el de la financiación autonómica. Una estabilidad política, empero, sacudida por un cambio en la Consejería de Obras Públicas y una sucesión, la del presidente de la Junta, que si bien parece silenciada, se mantiene en el ambiente político, aunque Manuel Chaves se ha conjurado con su partido para que no afecte en absoluto a la gestión diaria.

El pasado día 21 de abril tomaban posesión en el monasterio de la Cartuja de Sevilla todos los consejeros de Manuel Chaves. Hoy, Mar Moreno ya no está en Obras Públicas, sino Luis García Garrido, heredero de la gestión de Concha Gutiérrez y un gran conocedor de las infraestructuras que la Junta está ejecutando. La llamada consejería estrella de esta legislatura es una segregación de la anterior, la de Vivienda y Ordenación del Territorio, que dirige Juan Espadas, y que de momento sí ha respondido a las expectativas puestas en ella: ha logrado cerrar el Plan de Vivienda 2008-2012 con los sindicatos y la Confederación de Empresarios, y esta semana ha aprobado una oferta pública de suelo por valor de 150 millones de euros para comprar suelo y edificar 10.000 casas protegidas en una treintena de municipios, entre éstos, las capitales.

Pero ni el pasado 21 de abril ni hasta dos meses después, ninguno de los consejeros ni el presidente se atrevían a pronunciar la palabra crisis. Según Manuel Chaves, todo lo más, una "intensa desaceleración" que acabaría en el año 2009 para tomar una "velocidad de crucero" del 3% de crecimiento anual. Durante la campaña electoral, el candidato socialista había prometido el pleno empleo en un plazo de unos seis a siete años, pero al cabo de los 100 días el escenario es radicalmente distinto: el paro, según EPA, ha subido del 14% al 16%; en Andalucía hay 43.600 ocupados menos, es decir que se comienza a destruir empleo de modo neto, y la previsión corregida del 2,4% deberá volver a tocarse, ya que la del Gobierno central para 2008 se ha quedado en el 1,6%. Y en 2009, del 1%, mientras que algunos analistas, como los de Funcas (cajas de ahorro) hablan ya claramente de que en 2009 se puede entrar en recesión, considerando ésta como dos trimestres seguidos de crecimiento negativo.

Con este marco macroeconómico, Manuel Chaves no podrá ver a Andalucía crecer al 3% a finales de 2009 y mucho deberá cambiar la cosa para que a finales de 2012 se atisbe, al menos, el pleno empleo.

Nadie puede negar que durante la campaña el Partido Socialista soslayó la crisis que se veía venir, pero no es menos cierto que ésta se ha complicado en los últimos meses por nuevos factores. Al pinchazo inmobiliario se ha sumado la falta de liquidez en el sistema financiero mundial y además una escalada brutal de los precios del petróleo. Alta inflación, subida de tipos de interés y bajo crecimiento: bonanza, crisis, estanflación y ya se verá si, en algunos trimestres, recesión.

La pregunta es si el Gobierno Chaves ha respondido a la crisis como es su deber. Juan Espadas, al mando de la Consejería de Vivienda, ha consolidado el plan que pergeñó su antecesora, el de construir 100.000 VPO en los próximos años y hasta unas 700.000 incluidas la de renta libre. Además, conscientes de la caída inmobiliaria, el Gobierno anterior ya desnaturalizó el Plan de Ordenación del Territorio (POTA), dejando a los municipios liberar suelo para viviendas de protección oficial al margen del planeamiento general. Los corsés saltaban, aunque, quizás, un tanto tarde. El vicepresidente Griñán envió a Consejo de Gobierno un primer paquete contra la crisis con 35 iniciativas y por valor de 1.374 millones de euros, que se aprobó como decreto ley, la primera vez que el ejecutivo utilizaba esta vía abierta con el nuevo Estatuto de Autonomía.

Sin embargo, si algo han enseñado estos cien días es que Chaves y sus consejeros van a tener que volcarse en hacer frente a la crisis con escasos instrumentos -ni el Gobierno central maneja ya el control de tipos ni de cambios monetarios- en una comunidad más vulnerable a sus efectos debido al peso de la construcción. Los presupuestos de la Junta no crecerán más allá de la suma del PIB y la inflación prevista, según el anuncio de la Consejería de Economía. Excepto en un caso, el de la Educación.

Con este panorama, los cien días han sido una ducha de gélida realidad, y aún no se nota todo el frío.

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