El bosque refugia la crisis

  • Los montes generan miles de jornales en un momento de fuerte bajada del empleo en sectores como la construcción · Medio Ambiente lanza una nueva convocatoria de ayudas por 115 millones

En tiempos de dificultades hay que buscar nuevas sombras en las que cobijarse y tanto las administraciones como las empresas del sector forestal apuntan a los bosques, olvidados durante los años del boom de la construcción, como uno de los espacios generadores de empleo en la próxima década. "Hay que aprovechar el momento, antes de que en 2013 perdamos las ayudas europeas para poner nuestros bosques al día", indica Javier Loscertales, gerente de la Asociación de Empresas Forestales y Paisajísticas de Andalucía (AAEEF). La patronal aporta un dato sobre el yacimiento de empleo que espera en los montes: por cada millón de euros invertidos se generan 10.000 jornales.

La Consejería de Medio Ambiente también defiende, sobre todo en tiempos de crisis, un cambio en la filosofía de la gestión de las zonas forestales, de la conservación al aprovechamiento sostenible, y así lo refleja en la revisión del Plan Forestal que actualmente desarrolla. "El bosque es viable como generador de riqueza, más allá de las ayudas públicas, si sabemos aprovechar los recursos", afirma la directora general de Gestión del Medio Natural, Marina Martín. Ella se encarga ahora de gestionar el reparto de 115 millones entre los propietarios privados de zonas forestales, y ya son casi 6.000 las solicitudes recibidas con trabajos relacionados con la gestión forestal sostenible, la previsión de incendios y la preservación de la biodiversidad. "Esperamos tener resueltas las solicitudes en un plazo anterior a seis meses, en un momento como éste es importante que las ayudas lleguen cuanto antes", asegura Martín. Para los próximos meses quedará pendiente una segunda convocatoria hasta completar los 291 millones previstos como ayudas en esta materia hasta 2013.

El 52,6% de la superficie andaluza está calificada como forestal, 4,6 millones de hectáreas de las que 2,5 corresponden a terrenos arbolados en zonas rurales tradicionalmente con rentas bajas y con una baja densidad de población que, además, está envejecida, ya que muchos de sus habitantes se han desplazado a zonas de mayor actividad económica como la costa.

Un flujo migratorio que, sin embargo, está empezando a cambiar, indica Loscertales, que se felicita por los 150 millones que este año ha dedicado la Consejería de Medio Ambiente a la gestión privada de los bosques, casi el doble que el año anterior. Además, pronto llegará una nueva inyección económica del Estado a través de los 600 millones de euros para actuaciones ambientales que prevé el Plan para el Estímulo de la Economía aprobado por el Consejo de Ministros.

Marina Martín entiende que hay que darle un giro a las actuaciones forestales en Andalucía, donde el 75% de los montes están en manos privadas. "Ya no se trata tanto de reforestar, sino de ir un paso más allá para hacer una gestión sostenible de las zonas verdes", mantiene.

La revisión del plan forestal, que recientemente abordó el Consejo Andaluz de la Biodiversidad y que aún está en borrador, reclama una inversión millonaria en estos terrenos de 520 millones de euros en el próximo año, hasta alcanzar en 2015 los 621 millones. "Para la Junta, la actividad en el espacio forestal se ha convertido en uno de los pilares fundamentales de las políticas de desarrollo rural sostenible", defiende la responsable de Gestión del Medio Natural. "La inversión es la adecuada, pero hay que tener en cuenta que la mayoría de ella proviene de los fondos europeos, y hay que plantearse cómo gestionaremos los bosques cuando este dinero llegado desde Bruselas se reduzca considerablemente a partir de 2013", responden los empresarios.

Atrás parece que ha quedado ya la enorme brecha que se abrió entre unos y otros al final de la pasada legislatura cuando una orden -que finalmente no ha sido aprobada y actualmente se revisa- otorgaba a la empresa pública Egmasa las labores en los montes de titularidad autonómica. "La Junta, como propietaria de estos terrenos, debe ver cómo aprovechar los recursos para generar riqueza, debemos ver cómo utilizarlos", mantiene la portavoz de la Consejería.

Los datos de la Contabilidad Regional Anual de Andalucía, que elabora la Consejería de Economía, indican que las explotaciones forestales y las actividades relacionadas con ellas suponen el 4,23% del Valor Añadido Bruto agrario en el año 2003. Unos 269 millones de euros que aún pueden parecer poco, pero que son casi cien más que los obtenidos sólo tres años antes, ya que en el año 2000 se contabilizó 178 millones. Según el Informe Anual del Sector Agrario 2007, realizado por Analistas Económicos de Andalucía, el valor de la producción forestal ascendió a 124,6 millones de euros en 2007, un 9,7 % más que el año anterior pese a que los precios descendieron en un 3,7%.

El monte genera bienes de mercado como los frutos, la madera, los pastos, la ganadería o el corcho y es la fuente fundamental para continuar con el desarrollo de una energía alternativa como es la biomasa. Pero también cumple unas funciones ambientales básicas en protección del suelo, conservación de la diversidad biológica, la mejora de la calidad de las aguas, o como sumidero de CO2, un elemento clave en la lucha contra el cambio climático. Además, posee un importante valor social y cultural, con un uso recreativo y un patrimonio cultural y etnográfico.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios