El asesinato de un inmigrante malí recalienta el Poniente almeriense

  • La localidad de La Mojonera vive enfrentamientos entre subsaharianos y magrebíes tras el apuñalamiento de un joven de 24 años · La Guardia Civil ya ha detenido al presunto agresor

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En septiembre pasado fue Roquetas de Mar, ahora ha sido La Mojonera. La comarca del Poniente almeriense ha entrado de nuevo en ebullición con el asesinato de otro inmigrante, esta vez malí, a manos de un marroquí que pretendía robarle. El joven Sega S., de 24 años, perdió la vida después de ser apuñalado por Mohamed S., de 28 años, quien intentó sustraer el dinero que su víctima había estado recaudando para enviarlo a su familia con motivo de la fiesta musulmana del cordero.

Los hechos ocurrieron a las ocho y media de la tarde del domingo. Sega S. aparcó su bicicleta a la puerta de un locutorio en la plaza de San Felipe en el que iba a gestionar el envío y Mohamed aguardó su salida para robarle la cantidad sobrante. Minutos después asaltó a Sega S. a punta de navaja. El subsahariano se negó a entregarle el dinero y cuando el marroquí vio llegar a amigos de Sega S. "se puso nervioso y le hincó la navaja, lo abrió en canal estómago arriba y huyó con su bicicleta", según el relato de un testigo.

Grupos de subsaharianos, amigos y conocidos de la víctima, que yacía en medio de un charco de sangre, empezaron a gritar y se armaron con piedras y palos y atacaron los numerosos negocios árabes que hay en la zona. Los incidentes se extendieron por las calles adyacentes, que se convirtieron en el escenario de una bantalla campal con la quema de vehículos aparcados y contenedores y la rotura de escaparates comerciales.

Agentes de la Unidad de Seguridad Ciudadana y del Grupo de Reserva de la Guardia Civil cargaron contra los alborotadores y la situación quedó controlada durante la madrugada, con la detención de tres personas acusadas de alteración del orden y daños: Soresi D., de 24 años,. y de Costa de Marfil; Alberto Luis D.G., de 22, y Domingo C.M., de 47, ambos de Guinea Bissau. Posteriormente, la Guardia Civil detuvo al presunto homicida y dos de sus cómplices -Aziz E.S. y Abderramin L.- en una vivienda de la localidad.

El alcalde de La Mojonera, José Cara, reivindicó para la localidad "la convivencia tranquila que siempre la ha caracterizado". Los llamamientos a la calma se sucedieron a lo largo de toda la jornada, pero a primeras horas de la tarde de ayer efectivos de la Guardia Civil se vieron obligados a actuar de nuevo para disolver a grupos de exaltados que volvieron a lanzar piedras en la zona donde se produjo el apuñalamiento.

Cara aseguró que comprende el "dolor y la rabia" que ha cundido entre la población subsahariana, pero no justifica la actuación de "algunos individuos aislados que han optado por tomarse la justicia por su mano. El alcalde mantuvo conversaciones con representantes de los colectivos de inmigrantes enfrentados que, desde que dieran comienzo los disturbios, trataron de apaciguar los ánimos.

El Defensor del Pueblo andaluz, José Chamizo, pidió "calma y tranquilidad, porque ya ha intervenido la Policía y hay detenidos", si bien insistió en "la necesidad de intensificar" las políticas de integración para que "fomenten la convivencia entre los distintos grupos étnicos existentes en Andalucía". Chamizo destacó que el problema de fondo que subyace a estos incidentes es "la situación de pobreza en que vive la gente y la lucha por un puesto de trabajo", que ha llegado a derivar en enfrentamientos "terribles y desagradables" como el sucedido en La Mojonera.

Por ello, el Defensor del Pueblo andaluz abogó por "el impulso de las políticas de integración entre los españoles con los ciudadanos que vienen de otros países, y también entre los distintos grupos étnicos en Andalucía".

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