Hacienda afirma que Pantoja usó métodos de traficante para blanquear

  • Un perito explica que la cantante fraccionaba los ingresos en 3.000 euros para evitar la identificación del autor de los pagos y que a partir de 2003 "cambió el patrón"

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La Agencia Tributaria sostiene que la tonadillera Isabel Pantoja fraccionó en sumas de 3.000 euros los ingresos de sus cuentas para no tener que revelar quién aportaba el dinero. El perito de Hacienda que ayer abordó su segunda sesión de declaración en el juicio contra Pantoja, Julián Muñoz, Maite Zaldívar y otras siete personas afirmó que el dinero se troceaba justo en "el importe necesario para no tener que identificar a quien hacía" los ingresos, un comportamiento financiero propio del blanqueo de capitales, "efectuado por ejemplo por traficantes de drogas".

El testigo recordó que una de las cuentas en la que sólo estaba autorizada la cantante "nunca había realizado un ingreso en efectivo" desde que se abrió en julio de 2002. Sin embargo, en julio de 2003, ocho meses después, registró "una corriente de 10 ingresos con carácter cuasi diario de 3.000 euros cada uno". "Esto es smurfing, fraccionamiento", aseguró el experto tributario. Resaltó que es una práctica que "he visto en otros procedimientos de blanqueo de capitales, efectuado por ejemplo por traficantes de drogas".

Además, apuntó que no existen reintegros, ya sea a través de talones o cobros por ventanilla que permitan "estos ingresos en efectivo ni en las cuentas de doña María Isabel Pantoja ni en sus sociedades".

El funcionario de Hacienda y la defensa de la cantante discreparon sobre los ingresos en efectivo antes de que la tonadillera comenzara la relación con Muñoz, por ejemplo en 1999, aunque sí estuvieron de acuerdo en que Pantoja no tiene cuentas en el extranjero ni aparece como titular junto con el ex alcalde. El perito insistió en que existe "confusión patrimonial" porque los fondos de la artista se traspasan de unas cuentas a otras "sin justificación".

"A partir del año 2003 cambió el patrón de comportamiento y había un efectivo superior incluso a lo facturado que se ingresaba en las cuentas bancarias y había ingresos en efectivo que no se habían producido con anterioridad ni con esa regularidad ni con esa cuantía concreta y específica y por tanto eran operaciones anómalas por inconsistentes y por inusuales", resumió el funcionario, contestando a preguntas de la defensa de la cantante.

Otro cambio se vio, según este testigo, en las declaraciones de la renta, que hasta 2002 son "fiables, consistentes, con muy pequeñas desviaciones y las que hay, razonables", mientras que "a partir de 2003 es un caos", ya que las empresas que compraron el apartamento en el hotel Guadalpín y la casa en la urbanización La Pera no declararon estas operaciones hasta más tarde.

El funcionario explicó que la sociedad que adquirió el apartamento en el hotel Guadalpín no lo declaró hasta dos años más tarde "una vez que estaba detenido Julián Muñoz". En el caso del chalé Mi Gitana ocurrió igual.

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