Ana Rosa Quintana y Matías Prats estarían hoy en el paro

  • Prosigue el goteo de nombres que quedan desvinculados de TVE con la prejubilación

Matías Prats abandonó TVE hace unos 15 años. El comunicador reprocha que nadie de "su casa" le impidiera su fichaje por Antena 3. Si Prats, considerado el periodista con más credibilidad del panorama español, se hubiera quedado en la emisora pública hace ya año y medio que estaría afectado por la regulación de empleo de RTVE y en estos momentos, a sus 58 años, su situación profesional sería diferente. El jefe de informativos de Telecinco, Pedro Piqueras, también hubiera sido víctima de la patada, como Ana Rosa Quintana, que hace 25 años presentaba el Telediario en TVE, aunque poco después siempre formó parte de empresas privadas. O María Teresa Campos. O Iñaki Gabilondo. Se marcharon a tiempo y perdieron todo vínculo con la pública.

De RTVE desaparecen todos los veteranos, sean válidos, famosos o casi imprescindibles. Es el precio de la corporación pública para enjugar su billonario déficit, acumulado tras dos decenios de mala gestión, desde la aparición de las privadas. Más de 4.100 trabajadores, todos los mayores de 50 años, pasaron en 2007 a formar parte, como prejubilados, de la regulación de la empresa pública para que el Gobierno aceptara una amortización de la deuda y la puesta al día del balance económico. La bonanza presupuestaria fue respondida por el actual presidente de RTVE, Luis Fernández, con la puesta a la venta de casi todas las propiedades inmobiliarias de la corporación para crear una futura sede única, con un amplio superávit en la operación. La cadena pública nacional está condenada a una perpetua contradicción. Ahora que se van algunos de sus más brillantes talentos se "externalizan", se contratan a productoras, la mayor parte de la programación estelar. Y peligra la continuidad de espacios de objetivos más minoritarios, los que pueblan la periferia de La 2.

A la criba profesional en RTVE se le han sumado en los últimos días Cristina García Ramos, directora de Corazón, corazón, y el meteorólogo José Antonio Maldonado. El jefe de esta sección será sustituido por la hasta ahora jefa de Meteorología de la catalana TV-3, Mónica López, sin saber si en la Casa había gente preparada para ocupar el cargo. La próxima despedida será la de Fernando Argenta, que además de conducir en TVE el prestigioso infantil El conciertazo es el director de todo un icono de Radio Nacional, Clásicos populares, que cambiará de presentadores y nombre, tras varios lustros de audiencia y prestigio en las ondas.

En meses pasados ya se despidieron de los espectadores el narrador de los partidos de fútbol, José Ángel de la Casa; el director de Días de cine, Antonio Gasset; o el director de Documentos TV, fundador de Informe semanal y periodista de referencia, Pedro Erquicia. Se van con el 92% del sueldo, pero maniatados para el futuro.

La artrítica posición en lo que se refiere a contenidos y objetivos de RTVE no viene a mejorarse con la marcha, precisamente, de sus valores más veteranos, pero activos.

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