ESTUDIO-CONSUMO

Facua exige al Gobierno que regule las tarifas de los móviles

  • El estudio sobre las tarifas nacionales de voz y sms de 23 operadores de móviles revela que la única solución para evitar los precios elevados es establecer una tarifa máxima de voz

Comentarios 2

El portavoz de Facua, Rubén Sánchez, ha informado este jueves sobre los resultados obtenidos del tercer estudio realizado este año entre las diferentes operadoras móviles. Los datos de este último estudio son muy parecidos a los de enero y febrero de 2008. Las grandes compañías, Movistar, Vodafone y Orange, mantiene los mismos precios, mucho más elevados que los de las cuatro pequeñas operadoras: Simyo, Yoigo, Másmovil y Pepephone.

Por esta razón Sánchez ha informado que la “única forma viable” para regular las tarifas de los operadores móviles es “que intervenga el Gobierno, al igual que ha hecho la Unión Europea”.

Bruselas intervino en su momento para establecer una tarifa máxima de voz, por una parte, y la eurotarifa para el servicio de roaming o llamadas internacionales, por otra. Por ello desde Facua se cree que esto puede ser un “precedente” para el resto de los países de la Unión.

La actuación del Gobierno es algo necesario ya que “las grandes compañías compiten entre ellas” como ya ocurrió cuando pactaron la subida del 25% en el establecimiento de llamada. Con la tarifa máxima los usuarios seguirían manteniendo la posibilidad de contratar las tarifas libremente ofertadas por las compañías o elegir la tarifa máxima impuesta por el Gobierno.

Del estudio se desprende que las grandes operadoras “no han bajado sus tarifas ni lo van a hacer”, dado que las pequeñas no superan los 1,3 millones de usuarios, por lo que sus resultados están muy lejos de los de Vodafone, Orange o Movistar. Si  éstas bajaran sólo un céntimo por minuto, dejarían de ingresar 55 millones de euros mensuales y perderían unos 2 millones de clientes.

Mientras que el coste de las llamadas con Simyo, Másmovil, Yoigo y Pepephone oscilan entre los 0,8 y 0,9 euros por minutos y un establecimiento entre 0,12 y 0,15 euros, el precio de las grandes compañías oscilan entre los 0,16 y los 0,47 euros por minutos con un establecimiento de 0,15 euros. Por lo tanto, una llamada de dos minutos, que es el tiempo medio, con las compañías menos caras oscila entre 0,31 y 0,36 euros, y con las tres grandes operadoras entre un 31 % y un 123% más.

La principal batalla es el coste del establecimiento de llamada, algo contrario a la legislación. Este establecimiento “no se corresponde” con el precio real de la conexión “que no supera el medio céntimo, sin embargo, llega a alcanzar los 0,15 euros”.

Unas operadoras con trampas

El método de las compañías para evitar que sus clientes se vayan a otras operadoras no es competir en tarifas sino ofrecerles móviles a precios bonificados a cambio de una permanencia de 18 meses. El objetivo de éstas es hacer creer que si la factura del cliente es elevada se deba a que ha elegido mal el plan de consumo y no a que realmente las tarifas que ellos establecen son caras. La trampa está en que una llamada muy barata se compensa con otra cuya tarifa es demasiado elevada.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios